Saltar al contenido principal

Puerto Rico reconoce la cifra de 2.975 muertos por el huracán María

Un automóvil parcialmente enterrado debajo de los restos de una casa después de que el huracán María azotara la isla en septiembre de 2017, en Humacao, Puerto Rico.
Un automóvil parcialmente enterrado debajo de los restos de una casa después de que el huracán María azotara la isla en septiembre de 2017, en Humacao, Puerto Rico. Alvin Báez / Reuters

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, aceptó casi un año después de la tragedia provocada por el huracán María, que la cifra de muertos es de 2.975 y no de 64, como informó y sostuvo en primera instancia.

Anuncios

Un nuevo estudio independiente realizado por la Universidad George Washington y encargado por el Gobierno puertorriqueño, reveló este 28 de agosto que el número de muertos por el paso del huracán María por la isla, en septiembre de 2017, supera las estimaciones de las autoridades.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, reconoció que hubo "errores" en el conteo de fallecidos y en la emisión de cifras oficiales. El mandatario declaró que asume toda la responsabilidad y "acepta las críticas" y que se encargará de "corregir esos errores", tras la divulgación de los resultados de las indagaciones de la Universidad George Washington.

En el informe, los investigadores señalan que "hallaron brechas en los procesos de certificación de muerte y de comunicación pública".

Y constataron algo que los propios ciudadanos, víctimas colaterales y organismos civiles denunciaron en medio de la tragedia: "los resultados de este estudio sugieren que, trágicamente, el huracán María produjo un mayor número de muertes en toda la isla. Ciertos grupos, aquellos en áreas de menores ingresos y los de mayor edad encararon los mayores riesgos", señaló Carlos Santos-Burgoa, investigador principal del instituto Milken de Salud Pública de la Universidad de George Washington.

Esta combinación de fotos muestra (arriba) una vista aérea del barrio inundado Juana Matos después del huracán María en Cataño, Puerto Rico, el 22 de septiembre de 2017 y (abajo) una vista aérea del mismo sitio seis meses después.
Esta combinación de fotos muestra (arriba) una vista aérea del barrio inundado Juana Matos después del huracán María en Cataño, Puerto Rico, el 22 de septiembre de 2017 y (abajo) una vista aérea del mismo sitio seis meses después. Ricardo Arduengo / AFP

"La falta de comunicación y directrices bien establecidas contribuyeron a la desinformación"

Solo en los últimos meses, el Ejecutivo de San Juan admitió una cantidad diferente a la entregada en primera instancia después de la tragedia. De acuerdo con los datos oficiales, solo 64 personas perdieron la vida como consecuencia del devastador ciclón y, únicamente, a principios de agosto reconoció un saldo mortal de 1.427 fallecidos.

Debido a que el bajo número de muertos no concordaba con la magnitud del desastre natural, reconocidas instituciones adelantaron investigaciones para tratar de establecer un dato creíble, entre ellas, la Universidad de Harvard que situó, en mayo pasado, el número de muertos en 4.645 y la Universidad de Penn State, Universidad Estatal de Pensilvania, a comienzos de agosto, en 1.130 fallecidos.

Para hacerle frente a la controversia, el Gobierno de Puerto Rico encargó, hace casi un año el más reciente estudio revelado por la Universidad de Washington, en colaboración con la Universidad de Puerto Rico, en el que una de sus grandes conclusiones es que "la falta de comunicación, directrices bien establecidas y ausencia de formación entre los médicos sobre cómo certificar muertes en desastres naturales", contribuyó a la desinformación.

Rosselló informó sobre la creación de un censo oficial para determinar cuáles son las comunidades y personas más vulnerables ante este tipo de catástrofes naturales. Además, encargó un memorial a la Universidad de Puerto Rico en honor a las cerca casi 3.000 víctimas.

El huracán María, que azotó la isla en septiembre de 2017, dejó a gran parte de la región sin energía eléctrica durante varios meses y causó pérdidas económicas valoradas en 90.000 millones de dólares, convirtiéndose en el tercer ciclón más costoso desde 1990 en Estados Unidos, después de Harvey y Katrina.

Con EFE

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.