Aldea marroquí protege, pese a las dudas, a joven que denunció violacion colectiva

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Oulad Ayyad (Marruecos) (AFP)

Entre compasión y dudas, la historia de Khadija, joven de 17 años quien asegura fue secuestrada, martirizada y violada por un grupo de hombres, monopoliza las conversaciones en su aldea, Oulad Ayyad, en el centro de Marruecos.

Según uno de sus vecinos, la joven prefirió "huir de las miradas" en los últimos días, lejos de la pequeña casa donde vive su familia, en el centro de este pueblo rural cruzado por una sola via asfaltada.

"Su testimonio causó mucha compasión aquí, pero algunos cuestionan su versión de los hechos", explica en voz baja este cincuentón, que no da su nombre.

Una manifestación de apoyo fue organizada el sábado. Pero quienes la rodean prefirieron "protegerla" luego de las olas de comentarios provocados por su testimonio, según allegados de la familia contactados por teléfono por la AFP.

En un video que se volvió viral en internet, ella cuenta que fue secuestrada, violada y martirizada durante dos meses por jóvenes del lugar.

Este testimonio filmado donde muestra los tatuajes obscenos y huellas de quemaduras en su cuerpo causó una ola de solidaridad en las redes sociales y una petición donde se pide "justicia para ella" ya recibió más de 70.000 firmas.

- "Arreglo" -

"Esta chica tenía malas compañías (...), se le veía salir con muchachos", dice Ahmed, quien tiene una tienda cercana a la casa de Khadija y rechaza también dar su apellido.

Según él, los padres de algunos de los acusados "propusieron un arreglo y su padre estaba dispuesto a aceptar, hasta que asociaciones (de ayuda a mujeres víctimas de violencia) intervinieron".

En este día muy animado en el mercado semanal, las escasas mujeres que cruzan las calles llevan velo y djellaba tradicionales.

"Es una región conservadora", asegura Mustapha, conductor de camión que toma té en uno de los cafés frecuentados por los hombres del pueblo. Aquí, como en muchas regiones rurales de Marruecos las chicas se quedan en casa, se casan muy jóvenes y no frecuentan muchachos.

El pueblo de Oulad Ayyad, que obtiene lo esencial de sus ingresos del cultivo de la remolacha y de su fábrica de azúcar, pertenece a la región más pobre del país, con poco acceso a la educación y los servicios, según un estudio reciente publicado por el Alto Comisariado del Plan (HCP), el instituto marroquí de estadísticas.

Como muchos, Khadija detuvo sus estudios a los 12 años pues su familia es muy pobre para que pudiera seguir en la escuela, según testimonios reunidos por la AFP.

"Era un poco libre, su padre le permitía salir y vivir como quisiera; no es el caso de las muchachas aquí", explicó Mustapha que "conoce bien la familia".

"Lo que le ocurrió nos da pena, la mayoría de la gente siente compasión por ella, pues le puede ocurrir a cualquiera", reitera Hassan, otro cliente del café.

- "Cultura machista" -

Doce de sus presuntos agresores, de entre 18 y 28 años de edad , fueron detenidos de manera preventiva con diferentes acusaciones, que varian entre "trata de ser humano menor", "violación", "tortura y uso de arma causante de heridas y secuelas psíquicas", "formación de banda organizada, secuestro" y "no asistencia de persona en peligro", según informaciones obtenidas por la AFP ante fuente judicial.

Algunos reconocieron los hechos, según Ibrahim Hachane, abogado de Khadija, pero eso no fue suficiente para calmar a los detractores de la adolescente.

"Desgraciadamente la cultura machista provoca que algunos responsabilicen de lo sucedido a la persona a la que le ocurrió", lamenta el abogado que hace parte de la Asociación de Defensa de derechos humanos (AMDH).

Los padres de los sospechosos hacen declaraciones acusándola de "mentira" y denuncian su modo de vida.

La joven vive "mal" el cuestionamiento de su testimonio, según sus allegados.

El doctor Abdenbi Halmaoui, farmaceuta que la acompañó en sus diversos exámenes médicos con una ginecóloga, un dermatólogo y un médico biólogo, dice haber aconsejado a su familia quitarle su teléfono celular "para que no tenga acceso a Internet".

"Recibirá acompañamiento psiquiátrico porque aunque es fuerte está perturbada", dijo a la AFP este profesional que hace parte de su comité de apoyo.