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Australia: Iglesia católica no denunciará confesiones sobre casos de pederastia

El obispo Mark Coleridge, presidente de la Conferencia de Arzobispos Católicos australianos, habla mientras Monica Cavanagh, presidenta de Catholic Religious Australia, escucha durante una conferencia de prensa en Sydney, Australia, el 31 de agosto de 2018.
El obispo Mark Coleridge, presidente de la Conferencia de Arzobispos Católicos australianos, habla mientras Monica Cavanagh, presidenta de Catholic Religious Australia, escucha durante una conferencia de prensa en Sydney, Australia, el 31 de agosto de 2018. David Gray / Reuters

El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Australia, Mark Coleridge, dijo que romper el sello del confesionario no hará más seguros a los niños. El clero rechazó una ley que obligaría a sacerdotes a exponer el abuso infantil.

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Que se enmiende la ley canónica para que el celibato no sea obligatorio, se trate el abuso sexual contra menores como un crimen y que el secreto de confesión no se aplique a los casos de pederastia, fueron algunas de las sugerencias que hizo la Comisión Real de Australia a la Iglesia católica para legislar frente a estos abusos.

"Creemos que abolir el sello no hará que los niños estén más seguros, de hecho, en algunas circunstancias puede incluso hacerlos menos seguros ".

"Esta propuesta está mal concebida y es impracticable (...) "creemos que abolir el sello no hará que los niños estén más seguros, de hecho, en algunas circunstancias puede incluso hacerlos menos seguros", aseguró el religioso y destacó que con esta ley lo más probable es que se "socave la libertad religiosa".

Las recomendaciones se hicieron en el marco de una indagación que adelantó el comité investigativo más importante del país desde el 2012, en el que analizó cómo la Iglesia católica y otros organismos respondieron al abuso sexual de niños en Australia durante más de 90 años.

La negativa de la institución "no se debe a que nos consideremos superiores a la ley o porque no creemos que la seguridad de los niños sea sumamente importante, lo hacemos. Pero no aceptamos que la salvaguarda y el sello sean mutuamente exclusivos" indicó Coleridge.

En Australia, el 22% de los cerca de 25 millones de habitantes del país, son católicos. Parece ser que los acontecimientos podrían generar una ruptura entre la Iglesia, el Gobierno y los feligreses, teniendo en cuenta que el país se adhiere cada vez más hacía una constitución secular.

Australia abre el debate para fortalecer su legislación frente a casos de pederastia en la Iglesia Católica

Desde que se conocieron los resultados de la investigación gubernamental que terminó el año pasado, dos de los ocho estados australianos han introducido leyes que consideran un delito que los sacerdotes oculten información sobre los abusos que se escuchan en el confesionario, mientras que los demás territorios han dicho que están considerando su respuesta.

Durante las pesquisas, se conoció que el siete por ciento de los sacerdotes católicos en ese país entre 1950 y 2010 habían sido acusados de crímenes sexuales contra niños y casi 1.100 personas presentaron demandas de agresión sexual infantil contra la Iglesia Anglicana durante más de 35 años.

Los gobiernos estatales del país están presionando cada vez más a la Iglesia católica para denunciar los casos de pederastia y están legislando para perseguir a los sacerdotes que defienden que las revelaciones de pedofilia hechas en el confesionario no pueden denunciarse.

El caso más reciente es el del arzobispo de Adelaida, Philip Wilson, quien el pasado julio fue sentenciado a 12 meses de prisión domiciliaria tras convertirse en el clérigo católico de mayor rango condenado por encubrimiento de abuso sexual infantil.

"El secreto de confesión debe ser cuestionado": Marcial Sánchez

Para el vaticanólogo chileno Marcial Sánchez el anuncio de la Iglesia católica australiana "es un revés para muchas voces que hoy se alzan contra la Iglesia" aunque se acoge lo que manda la normativa católica actual.

Según el académico, en el derecho canónico el secreto del confesor es "inviolable y el sacerdote que revela algo que sabe por medio de la confesión incurre en pena de excomunión", por lo que varios países han decidido proteger a los sacerdotes ante la ley, permitiéndoles no dar cuenta de lo escuchado".

Aunque eso para el experto, "no quita que el derecho canónico debe ser cuestionado y el religioso, si está ante un delito grave, debe tener la facultad de denunciarlo".

Para Clare Leaney, directora ejecutiva de In Good Faith Foundation, un grupo de apoyo a las víctimas, la decisión de los obispos es "más de lo mismo". Señaló que ha hablado con algunos sobrevivientes y “dijeron que estaban bastante decepcionados”.

Andrew Singleton, profesor de filosofía en la Universidad de Deakin en el estado de Victoria, dijo a Reuters que la respuesta de los obispos reflejaba una desconexión en Australia entre las sensibilidades religiosas y seculares.

"Su postura es la tensión clásica entre el derecho canónico y su percepción de que existe algún tipo de entidad superior y trascendente, y el derecho consuetudinario", explicó el académico.

Con EFE, Reuters y AP

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