Los mauritanos acuden a las urnas tras una campaña turbulenta

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Nuakchott (AFP)

Tras una campaña agitada, los mauritanos votan este sábado en comicios legislativos, regionales y locales que suponen una prueba para el régimen del mandatario Mohamed Uld Abdelaziz, a siete meses de las presidenciales.

Los militares votaron el viernes de forma anticipada para poder garantizar la seguridad de las elecciones este sábado en el vasto país desértico de África Occidental, que participa en la lucha contra el yihadismo en el Sahel junto con aliados regionales y de la comunidad internacional.

Para el resto de los 1,4 millones de inscritos en las listas electorales, las oficinas de voto abrirán entre las 07H00 y las 19H00 (GMT y locales). La votación, cuyos primeros resultados se conocerán al principio de la próxima semana, se llevará a cabo sin observadores internacionales.

A diferencia de las anteriores legislativas de 2013, la oposición decidió participar en estas elecciones, incluidos sus miembros considerados como "radicales", por lo que 98 partidos se han presentado a la primera vuelta de los comicios. En caso de segunda vuelta, esta tendrá lugar el 15 de septiembre.

La campaña electoral terminó el jueves por la noche con cruces de acusaciones entre el poder y la oposición, en un país donde los opositores y las oenegés denuncian a menudo atentados contra los derechos humanos.

- "Intimidación" -

Mohamed Uld Abdelaziz afirmó en Nuakchott que el país estaba "en peligro" por culpa de una oposición dividida, según él, entre "islamistas peligrosos, extremistas racistas y restos de antiguos regímenes que pusieron al país de rodillas".

El presidente, un exgeneral, llegó al poder gracias a un golpe de Estado en 2008, antes de ser elegido en 2009 y reelegido en 2014.

Aunque se haya comprometido varias veces a no intentar modificar el límite de dos mandatos presidenciales, el jefe de Estado no ha logrado evitar las sospechas de la oposición, alimentadas por las declaraciones públicas de sus ministros y sus partidarios.

La oenegé Amnistía Internacional denunció recientemente las detenciones de dos opositores y militantes antiesclavistas que consideró como las "peores señales de intimidación, acoso y represión de las voces disidentes por parte de las autoridades mauritanas" antes de las elecciones.

Para convencer a los electores, el partido del presidente, la Unión por la República, recuerda la revisión de la Constitución de 2017 que eliminó el Senado y dio un nuevo himno y una nueva bandera al país.

En el ámbito económico, el poder insiste en que ha retomado la senda del crecimiento, con un alza del 3% del Producto Interior Bruto en 2017, y un índice de pobreza del 31%, frente a más del 40% en 2008, en un país de poco menos de cuatro millones de habitantes, cuya tasa de alfabetización es baja.

La oposición denuncia, por su parte, una fuerte caída del poder adquisitivo y unos índices de desarrollo que sitúan a Mauritania "a la cola en todos los ámbitos".