Crisis en Argentina

Menos gasto del Gobierno y nuevas reformas, las medidas que se avecinan en Argentina

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, en una conferencia junto al ministro de Trabajo y el alcalde de la municipalidad de Vicente López, el 29 de agosto de 2018.
El presidente de Argentina, Mauricio Macri, en una conferencia junto al ministro de Trabajo y el alcalde de la municipalidad de Vicente López, el 29 de agosto de 2018. Presidencia de Argentina/Vía Reuters

Para este lunes, 3 de septiembre, se espera que el presidente de Argentina, Mauricio Macri, anuncie un paquete de medidas económicas en un nuevo intento por estabilizar la economía. El plan apunta a reducir el déficit fiscal.

Anuncios

Tras largas jornadas de deliberaciones con sus más cercanos colaboradores, el presidente Mauricio Macri se reunió este domingo con los líderes de la coalición de gobierno: la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica. En el encuentro les habría adelantado el paquete de medidas que espera implementar a partir de este lunes 3 de septiembre.

El mandatario tiene el objetivo de reducir drásticamente el gasto del Gobierno y para ello propondría una reestructuración de los 21 miniserios que funcionan actualmente en su administración; asímismo, buscaría dar más poder de decisión a sus ministros, especialmente en materia económica, y aumentar impuestos.

Se espera entonces que haya un mensaje de reorganización hacia el exterior, para reducir la vulnerabilidad financiera.

¿Habrá una sacudida en los Ministerios del gobierno?

Entre las modificaciones que podría implementar la administración Macri, se incluiría la eliminación de algunas figuras en las carteras de gobierno como lo rgistran algunos medios locales. Una señal de austeridad para hacer frente a la grave situación económica del país, luego de vivir una turbulenta semana en la que un histórico desplome del peso argentino y las protestas masivas en las calles, marcaron la agenda.

Los cambios también podrían mostrar un ajuste de estrategia del mandatario, pues podría acabar con las figuras de los vicejefes del Gabinete de Ministros, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, quienes vienen ejerciendo como asesores económicos de Macri para los planes de reducción del déficit adelantados hasta la fecha.

Fuentes políticas, citadas por la agencia internacional de noticias EFE, van más allá y se atreven a vaticinar la próxima eliminación de 10 ministerios, reduciendo así a la mitad el número de miembros de su Gabinete.

Así, las carteras de Trabajo, Modernización, Ciencia y Tecnología, Cultura, Energía, Agroindustria, Salud, Turismo y Medio Ambiente, pasarían a ser Secretarías, bajo el paraguas de otros ministerios.

Aunque sería una sacudida en las carteras de Gobierno, los recortes de personal en los Ministerios no son una novedad. En las últimas semanas, fueron despedidos 600 funcionarios del Ministerio de Producción y Agroindustria.

Las medidas planteadas para la recuperación económica

Además de la reducción del Gabinete, en las últimas semanas el gobierno argentino adoptó una serie de medidas de índole económico que le valieron las críticas de sus opositores políticos y las protestas de los ciudadanos en las calles. Además de efectos económicos devastadores en los mercados bursátiles domésticos e internacionales.

El 29 de agosto, el presidente Macri anunció un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para adelantar un nuevo desembolso del crédito por 50.000 millones de dólares, concedido por este organismo al país en junio de 2018, para financiar el plan económico del gobierno. Esto, con el ánimo de eliminar “la incertidumbre” sobre la situación económica argentina en los mercados internacionales y hacer frente al desplome del peso.

“Garantizar el financiamiento para 2019 va a permitir fortalecer la confianza y retomar el sendero de crecimiento lo antes posible", dijo el mandatario en un video difundido por la Presidencia.

Su anuncio, hizo que el peso argentino viviera una de las peores jornadas de su historia: se depreció un 8,15% frente al dólar y alcanzó un cambio de 34,50 pesos. Esto llevó al Banco Central a intervenir y a vender US$ 300 millones de sus reservas para contrarrestar el efecto.

Esto, además de otros factores como la crisis turca o el caso de corrupción que afecta a empresarios y funcionarios del gobierno de la expresidenta Cristina Fernández, aceleraron la caída de la moneda local, que en lo que va corrido del año se ha devaluado un 98% frente al dólar.

Ese mismo día, el Banco Central de Argentina decidió subir los tipos de interés del 45% al 60% para frenar el desplome del peso, a lo cual la agencia calificadora Moody´s reaccionó diciendo que esta medida “acentuará y prolongará la recesión que ya se ha iniciado”.

Por su parte, la agencia de calificación Standard & Poor's también castigó a la economía argentina y situó su nota en “revisión especial negativa”, por el riesgo en la implementación de las difíciles medidas de austeridad que proyecta el Gobierno debido a la fuerte caída del peso.

Pese a este panorama, el gobierno argentino insiste en que la solución de la crisis está en erradicar el déficit fiscal, que se ha venido agrandando en las últimas siete décadas, según el Ejecutivo. Añadió que tampoco entrará en cesación de pagos, es decir, que cumplirá con las obligaciones económicas que tiene con sus diferentes acreedores.

El malestar social se une a las tensiones económicas

El 31 de agosto, la presión sobre el gobierno de Mauricio Macri aumentó, tras la masiva manifestación en la que cientos de personas se volcaron a las calles de Buenos Aires en defensa de las universidades públicas, cuyos presupuestos han sido drásticamente recortados como parte de las medidas económicas adoptadas por Macri.

Este pulso tuvo su origen en un reclamo salarial por parte de los docentes que esperan un aumento que se equipare al porcentaje de proyección de la inflación para finales de año, que se estima, será de un 30%.

Docentes, estudiantes y otros simpatizantes, se volcaron a las calles en protesta, al no alcanzar un acuerdo en este sentido.

El 29 de agosto, el gobierno también se tropezó con el anuncio de la Confederación General del Trabajo, la mayor central obrera del país, de una huelga general convocada para el próximo 25 de septiembre, contra la política macrista. Es la cuarta huelga de esta confederación desde finales de 2015.

El martes 4 de septiembre, el FMI iniciará un nuevo diálogo con Argentina en el que espera una "conclusión rápida" para dar luz verde al desembolso de los recursos pedidos por Argentina.

Todos estos acontecimientos tienen al presidente Mauricio Macri en los índices de más baja popularidad, entre los ciudadanos de su país.

Con EFE y medios locales.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24