Saltar al contenido principal

Las Madres del Sábado al pie del cañón por los "desaparecidos" en Turquía

Anuncios

Estambul (AFP)

Hanife Yildiz vio por última vez a su hijo único Murat cuando entraba a la comisaría que le convocó por haber efectuado disparos al aire durante un altercado. Fue en 1995, él tenía 19 años.

La policía le contó que Murat se evadió durante el traslado a Estambul. Pero ella no se lo cree y quiere saber la verdad.

Por eso se unió a las "Madres del Sábado", un grupo de mujeres que se manifiestan cada semana desde hace más de 20 años. Se han inspirado en el movimiento de las "Madres de Plaza de Mayo" que luchan por los desaparecidos durante la dictadura argentina de 1976 a 1983.

"Si una madre no busca a su hijo, entonces ser madre carece de sentido", afirma.

Cada semana, desde el 27 de mayo de 1995, las "Madres del Sábado" se reúnen pacíficamente en el centro de Estambul con fotos amarillentas de sus seres queridos desaparecidos.

En agosto, el gobierno impidió su 700ª manifestación. La policía dispersó a las "Madres del Sábado" y a los simpatizantes de la causa, y hace tres días hizo otro tanto.

Pese a la prohibición de manifestarse, Yildiz está decidida a seguir luchando. "No abandonaremos nuestro combate hasta que las autoridades nos muestren la lápida de nuestros hijos", dijo a la AFP.

Turquía vivió un periodo convulso en las décadas de 1980 y 1990, cuando las fuerzas de seguridad se enfrentaron a la guerrilla kurda del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el sudeste del país, así como a grupos de extrema izquierda.

- "Duelo sin fin" -

Varias oenegés acusan a los gobiernos de entonces de haber cometido abusos durante los arrestos o en el trato dispensado a los detenidos, recurriendo a menudo a la tortura.

Hoy, las "Madres del Sábado" temen que el actual presidente Recep Tayyip Erdogan dé la espalda a su causa.

En agosto el ministro del Interior, Süleyman Soylu, justificó la prohibición de estas manifestaciones por considerar que se encuentran bajo influencia del PKK.

"¿Qué teníamos que haber hecho? ¿Cerrar los ojos pese a que grupos terroristas se aprovechaban de sentimientos maternos?", se preguntó.

El 25 de agosto la policía dispersó a las Madres de Mayo con mangueras de agua a presión y granadas lacrimógenas y varias figuras de la asociación, como Emine Ocak, de 82 años, fueron detenidas brevemente, lo que suscitó una ola de indignación.

"Hay un duelo sin fin (...) que no terminará hasta que no tengamos una tumba" donde orar, declara la hija de Emine Ocak, Maside.

"No podemos superar el trauma", añade Maside, que no ha visto a su hermano Hasan desde el 21 de marzo de 1995 cuando, según su familia, fue arrestado.

El ministro del Interior afirma que Hasan Ocak era miembro de un grupo de extrema izquierda que murió por un ajuste de cuentas dentro de la organización.

"Aunque sea un asesinato interno en el grupo, como dice Soylu, queremos que se castigue a los culpables", afirma Maside Ocak. "He visto fotos del cuerpo torturado de Hasan en un informe de autopsia. Desde entonces no soy capaz de olvidar esa imagen".

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.