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Colombia: en un ambiente adverso, los líderes sociales fueron homenajeados

Líderes sociales reciben el premio a defensores de derechos humanos, en Bogotá, Colombia. 2018
Líderes sociales reciben el premio a defensores de derechos humanos, en Bogotá, Colombia. 2018 France 24

La séptima entrega de los premios a los defensores de derechos humanos tiene un sabor agridulce: se da en medio de un clima adverso de asesinatos, persecución y amenazas.

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Los premian por resistir. Los principales defensores de derechos humanos y líderes sociales colombianos se reunieron en Bogotá para recibir homenajes por su labor, en medio del ambiente de asesinatos sistemáticos y persecución.

Las labores de los defensores van desde la reivindicación de tierras, en un país donde el despojo ha sido la constante; hasta la defensa del medio ambiente o de los pueblos indígenas. Y realizan su labor en un alto riesgo.

Al compañero de Francisco Jácome, un líder social de una región cocalera del sur del país, lo mataron por liderar la sustitución de cultivos ilícitos. En la zona operan distintos grupos armados que se lucran de esa economía ilegal.

“Hemos tenido cinco compañeros asesinados, tenemos dos compañeras que se encuentran en la cárcel y el riesgo que uno tiene es el de perder la vida”, dijo Jácome, uno de los finalistas al premio de derechos humanos que otorga la organización de derechos humanos, Diakonia, y la iglesia sueca en alianza con organizaciones locales.

Francisco denuncia que las amenazas vienen de sectores interesados en la riqueza y la fertilidad de sus tierras. Hace parte de la población afro y el Estado les concedió la propiedad colectiva de 24.000 hectáreas, una propiedad amenazada por intereses económicos.

En la misma región trabaja Estela Estupiñan, de la junta del Consejo Comunitario de Alto Mira y Frontera. Por su coraje y resistencia recibió otro de los premios. En la codiciada zona cocalera operan grupos armados ilegales y disidencias de las FARC que no se acogieron al acuerdo de paz firmado en 2016.

Estela ha denunciado los abusos y su organización es objetivo de algunos de esos grupos. Para ella el proceso de paz dejó un vacío en algunas regiones donde el Estado ha sido incapaz de llegar, “antes teníamos un diálogo con la guerrilla, ahora que se fueron no sabemos quiénes son estos nuevos grupos. No sabemos a qué nos enfrentamos”.

“Casi 500 líderes asesinados, que nos digan si eso no es un exterminio”

Aun así, ella no piensa irse del territorio. “Acá estamos y acá nos quedamos. Ha habido muchas amenazas en nuestra contra, pero seguiremos luchando por nuestro territorio”.

Según cifras del mismo Estado colombiano, en ese país han sido asesinados 311 defensores desde enero de 2016 hasta el 30 de junio de este año. La preocupación llevó a que los líderes de la oposición en el Congreso hicieran un debate para exigirle al Gobierno garantías.

Ángela María Robledo, quien fue la formula vicepresidencial del candidato que perdió las elecciones, hoy congresista, afirmó en el debate que “casi 500 líderes asesinados, que nos digan si eso no es un exterminio”

Luis Alberto Albán, representante del hoy partido político, antes guerrilla de las FARC, dijo que esperaba que no se “reeditara el genocidio de la Unión Patriótica”, un partido político que hace más de 20 años fue diezmado por asesinatos ejecutados por grupos paramilitares y agentes de Estado.

Esa vez, más de 3.000 personas, fueron asesinadas por su trabajo político. El Gobierno de Juan Manuel Santos reconoció en 2016 la responsabilidad del Estado en ese genocidio político.

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