Elecciones en Brasil

Brasil: El atentado a Bolsonaro que obligó a cambiar las estrategias electorales

Partidarios del candidato presidencial Jair Bolsonaro rezan durante una manifestación después de que lo apuñalaron, en Río de Janeiro, Brasil, el 9 de septiembre de 2018.
Partidarios del candidato presidencial Jair Bolsonaro rezan durante una manifestación después de que lo apuñalaron, en Río de Janeiro, Brasil, el 9 de septiembre de 2018. Pilar Olivares/Reuters

Este domingo los candidatos a las elecciones presidenciales de octubre en Brasil participarán en un nuevo debate televisivo, luego del ataque al ultraderechista Jair Bolsonaro y tras la candidatura vetada del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

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El panorama electoral brasileño es complicado. Por un lado, Jair Bolsonaro de 63 años, candidato presidencial del partido social liberal (PSL), y líder de la extrema derecha en Brasil, permanece en cuidados intensivos, pese a mostrar mejorías luego de haber sido apuñalado el pasado jueves durante un mitin de campaña.

En un comunicado, el Hospital Einstein de Sao Paulo, dijo que el político permanecía bajo observación para evitar cualquier tipo de infección, y que aún recibía alimentos por vía intravenosa.

Bolsonaro, líder en los sondeos para los comicios presidenciales de octubre afirmó que en breve estará al 100 %, mientras que sus médicos informaron que presenta una "nítida" mejoría clínica.

"Rápidamente estaremos 100 %", aseguró el candidato en un mensaje en su cuenta de Twitter, en el que agradeció las muestras de apoyo que viene recibiendo en las redes sociales y los deseos de rápidas mejoras.

Bolsonaro es el candidato más polémico en la actual disputa electoral, al defender la última dictadura militar en Brasil (1964-1985); ha generado diversas protestas por sus insistentes declaraciones machistas, racistas, misóginas y homófobas, y enfrenta procesos judiciales por discriminación e incitación a la violación.

El atentado a Bolsonaro complicó aún más las impredecibles elecciones que ha tenido Brasil en tres décadas. Ya que tras el violento hecho, los oponentes al ultraderechista pasaron de atacar sus propuestas a promover la tolerancia.

El sábado los aspirantes reanudaron sus campañas. La ecologista Marina Silva estuvo acompañada por unas 30.000 personas en las calles de Sao Paulo, en una marcha por la paz.

El candidato preferido del centro y los mercados, Geraldo Alckmin, pasó el viernes -festivo en Brasil- encerrado en reuniones de emergencia para trazar a contrarreloj una nueva estrategia de comunicación que no tuviera un discurso que atacara directamente a Bolsonaro.

A este escenario se suma la decisión del Tribunal Superior de vetar la candidatura del expresidente Luiz Inacio Lula Da Silva, quien permanece detenido en una cárcel en Curitiba cumpliendo una condena por corrupción pasiva y lavado de dinero por la que fue sentenciado a pasar 12 años y un mes de prisión.

Las investigaciones sobre corrupción han encarcelado a decenas de hombres importantes de negocios y políticos en los últimos años, lo que ha generado un descontento general ente la población.

Con EFE

 

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