Aquí América

La polémica transformación del Zoológico de Buenos Aires

France 24

La elefanta Mara, con 54 años, aguarda en Argentina el momento en el que conocerá la libertad en un santuario de Brasil. Ya al menos 700 de los 1.500 animales que habitaron en el Zoológico de Buenos Aires abandonaron los edificios del siglo XIX desde su cierre en 2016, otros se preparan para hacerlo tras la decisión de las autoridades de convertirlo en un ecoparque. En Aquí América les contamos la polémica alrededor de su desmantelamiento.

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Cuando hace más de 100 años se decidió instalar el 'zoo' de Buenos Aires, la inspiración se buscó en Europa. Se copió la idea victoriana de alojar a los animales junto a edificios que representaran la arquitectura de su región de origen: los elefantes asiáticos, junto a un templo hindú, por ejemplo.

Muchos de esos zoos que existían en Europa fueron destruidos en las guerras, así que el de Buenos Aires era de los pocos que quedaban con ese diseño. Aunque cuando fue creado este predio de 18 hectáreas estaba lejos de la zona habitada de la capital argentina, con los años terminó rodeado de altos edificios e intenso tránsito de vehículos, lo que para algunos no era un ambiente conveniente para los animales.

A eso se sumaron diversos problemas en su administración a lo largo de los años, en que pasó de manos públicas a privadas y, ahora, nuevamente al sector público, bajo la esfera del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que en 2016 cerró el lugar y decidió convertirlo en un Ecoparque.

El plan es reducir la cantidad de animales, que eran cerca de 1.500 cuando cerró el lugar a unos 300 cuando vuelva a abrirse. Pero, además, el proyecto prevé que la mayor parte de los ejemplares sean de especies nativas del país, no exóticas.

"Vamos a construir una reserva interna, en eco regiones, donde va a estar la fauna autóctona", le dijo a France 24 Gonzalo Pascual, funcionario a cargo del Ecoparque, "va a ser una parte más pequeña, alejada de la contaminación, del tránsito, de los ruidos de la gran ciudad".

Dejará de haber grandes felinos asiáticos y africanos, elefantes, rinocerontes y demás. Para eso, se están trasladando a santuarios y reservas en diferentes partes del mundo.

La difícil tarea de trasladar a los animales exóticos

Cada animal debe ser entrenado, le explica a France 24 Ivana Iaquinta, subgerente de cuidado y diagnóstico animal del Ecoparque: "No solo para que se acostumbre al ingreso a la caja, al transporte, dependiendo si va a ir en camión, en avión, o vía marítima, tiene distintos tipos de entrenamientos".

Incluso hay preparaciones muy específicas. La elefanta Mara, por ejemplo, debe aprender a tomar agua con su trompa y soltarla en un recipiente, para poder estudiarla y descartar enfermedades. Es un requisito del santuario para elefantes en Brasil, al que pronto será enviada.

Algunos de los animales exóticos, por vejez o por tamaño deberán quedarse en el parque, hasta que mueran. Como dos jirafas que aún viven en su antiguo espacio.

Esperar el traslado o la muerte

La muerte de una rinoceronte y una de las jirafas en semanas recientes provocó críticas contra la actual administración del ecoparque. "En mi opinión el Ecoparque está en emergencia", le dijo a France 24 Claudio Bertonatti, exdirector del Zoológico de Buenos Aires, quien presentó una denuncia contra la actual gestión. "La institución no está siendo bien conducida", agregó.

Pascual no está de acuerdo: "Nuestros animales están mejor que nunca", dijo, "de cómo nosotros tomamos el Ecoparque hace casi dos años al día de hoy hemos trabajado muchísimo en bienestar animal". Dice, además, que es esperable que algunos animales, que en muchos casos son gerontes, se enfermen y mueran.

Otros cuestionan cómo se manejará la concesión de los edificios victorianos, que son patrimonio histórico (40 de las 81 construcciones del Ecoparque tienen esa categoría, el resto se van a demoler), y que al quedar desocupados de animales se usarán, por ejemplo, para emprendimientos gastronómicos.

Hay quienes directamente hubieran preferido que no quedaran animales en el zoológico, porque están en contra de que se mantengan en cautiverio.

"En realidad es un zoológico al cual sólo le cambiaron el nombre", le dijo a France 24 Malala Fontán, de la organización SinZoo, "porque va a seguir habiendo animales exhibidos, van a seguir reproduciendo animales y van a seguir mandando animales a otros zoológicos".

Pero quienes llevan adelante el proyecto del Ecoparque e, incluso, algunos de sus críticos, aseguran que bien hecho puede cumplir una función, asistiendo en tareas de conservación, fundamentalmente con especies nativas en peligro.

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