Conflicto palestino-israelí

25 años después de los Acuerdos de Oslo, el conflicto palestino-israelí sigue sin resolverse

Miembros de varias facciones armadas palestinas participan en una conferencia de prensa en Gaza el 12 de septiembre de 2018.
Miembros de varias facciones armadas palestinas participan en una conferencia de prensa en Gaza el 12 de septiembre de 2018. Mohammed Salem / Reuters

Los Acuerdos de Oslo cumplen 25 años de ser firmados. Algunos critican las negociaciones, que buscaban llegar a una solución sobre el problema palestino-israelí, mientras el conflicto entre las partes sigue escalando.

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Este 13 de septiembre se cumplen 25 años de la firma de los Acuerdos de Oslo. Una fecha, que si bien recuerda que alguna vez existió una clara voluntad de solucionar el conflicto palestino-israelí, coincide con uno de los momentos más tensos entre las partes, con cientos de muertos en lo que va del 2018 y tras el anuncio de esta semana del Gobierno de EE. UU. de cerrar la sede de la Organización para la Liberación de Palestina en Washington.

Aquel 13 septiembre de 1993 se reunieron en Washington, EE.UU., auspiciados por el Gobierno del expresidente estadounidense Bill Clinton, el entonces ministro de Exteriores de Israel, Shimon Peres y el representante de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Mahmoud Abbás, para firmar un acuerdo que pusiera fin a un conflicto que se remonta al fin de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, poco de lo pactado en esa jornada dio frutos. Los Acuerdos fijaron una meta de cinco años en la que se crearían dos Estados, uno para cada nación, a la vez que se delimitarían las fronteras.

También se buscaría una solución a las disputas por los territorios ocupados por asentamientos israelíes y se establecerían medidas de seguridad para ambas partes. Sin embargo, con el paso del tiempo muchos de los asentamientos se han multiplicado, lo que ha provocado el desplazamiento de sus habitantes originales.

"Oslo no trajo a los palestinos ningún beneficio, pero sí lo hizo para el pensamiento sionista de controlar las tierras palestinas, de construir asentamientos y legalizarlos. Esto es lo que Oslo trajo a los palestinos, acaparar más tierras y controlarlas, la mayor catástrofe fue firmar el Acuerdo de Oslo”, expresó Emad Abu Shamssyeh, un residente de la emblemática Calle de los Mártires, situada dentro de los territorios controlados por Israel.

Así mismo, se debía determinar el estatus de Jerusalén, eterna manzana de la discordia entre israelíes y palestinos, ya que ambos pueblos la reclaman su ciudad sagrada. Además, los refugiados palestinos, obligados a salir de sus casas durante los constantes enfrentamientos producidos desde 1948, serían reubicados.

En bando y bando los acuerdos contaron con detractores

Sin embargo, las conversaciones de paz colapsaron en 2014. En bando y bando había sectores contrarios a ellos. En Palestina, agrupaciones como Hamás desataron protestas. En Israel también hubo críticos. Entre los más notorios estaba el partido de derecha Likud, formación que llevó a la Presidencia a Benjamín Netanyahu, quien también se declaraba contrario a los Acuerdos.

Algunos lamentan el fracaso de las negociaciones. "Fue una oportunidad perdida para una paz potencial y para poner al país en un lugar mejor. Es por eso que vine, porque era un momento de esperanza, que las cosas iban a cambiar y que sería mejor no solo para los israelíes sino también para los palestinos, dijo Sharon Lapidus, residente en Israel, quien dejó su vida en Estados Unidos con la ilusión de vivir en un estado judío.

El secretario general de la OLP, Saeb Erekat, subraya como grandes éxitos que con Oslo "por primera vez Israel reconoce a la OLP como representante legítimo de los palestinos, esta reconoce el derecho a existir de Israel y por primera vez las dos partes acuerdan que Jerusalén, las fronteras, los refugiados, los asentamientos, seguridad y agua, son los asuntos a negociar".

Pero lamenta que en estos 25 años el número de colonos en territorio ocupado "se haya ha triplicado a 650.000" e Israel "controle totalmente la gran mayoría del Estado de Palestina, incluida la esfera electromagnética".

La situación actual del conflicto: decenas de muertos en Gaza

En el último año las protestas en la Franja de Gaza han sido constantes. El 30 de marzo, iniciaron unas manifestaciones denominadas la Gran Marcha del Retorno, en las que han participado decenas de miles de palestinos y que se vienen celebrando todos los viernes. Desde que iniciaron, el Ejército israelí ha matado a más de 173 palestinos y un soldado israelí murió.

La tensión entre las dos partes también se ha visto afectada por las acciones de terceras partes. En mayo la inauguración de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén desató la ira de las fracciones palestinas.

En imágenes: jornada violenta en la Franja de Gaza

En la última semana, la Casa Blanca confirmó que cancelaría la misión palestina en su territorio, algo que la Organización para la liberación de Palestina rechazó de inmediato.

Este 13 de septiembre también los movimientos Hamás y Yihad Islámica, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP) hicieron un pedido para conseguir la anulación de los Acuerdos de Oslo.

Los Acuerdos de Oslo, ampliados en 1995, "trajeron resultados catastróficos a los palestinos y a su causa y permitieron a Israel impulsar su ocupación militar en los territorios palestinos", dijo el miembro del buró político de Hamás, Jalil al Haya.

A pesar de que no consiguieron su objetivo final, los Acuerdos de Oslo fueron el primer escenario en el que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) e Israel se concedieron mutuamente reconocimiento. Estas conversaciones también propiciaron la formación de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como entidad germinal de autogobierno.

Con Reuters y EFE

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