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En París y Bruselas, los ciudadanos disfrutaron de una jornada sin vehículos ni contaminación

La gente monta en bicicleta y camina mientras disfruta de un día libre de vehículos frente al Arco de Triunfo en París, Francia, el 16 de septiembre de 2018.
La gente monta en bicicleta y camina mientras disfruta de un día libre de vehículos frente al Arco de Triunfo en París, Francia, el 16 de septiembre de 2018. Francois Guillot / AFP

Ambas capitales europeas celebraron un día sin vehículos para que "el espacio público estuviera menos contaminado, más agradable y calmado". Se trata de una iniciativa bien valorada por muchos habitantes.

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Las calles de París y Bruselas se han visto, este domingo 16 de septiembre, de un modo insólito. Durante todo el día estuvieron vetadas al paso de autos, motocicletas y tubos de escape, para ofrecerlas en exclusiva a los peatones en la "Jornada sin vehículos".

Los alcaldes de ambas capitales europeas, Anne Hidalgo y Philippe Close, han propuesto que no sea algo de un solo día y de algunas ciudades, sino que cada año haya una jornada europea sin vehículos, siguiendo el modelo de las "Jornadas Europeas de Patrimonio", creadas en 1991 por el Consejo de Europa.

En la ciudad de la luz, por ejemplo, ningún vehículo pudo circular entre las 11.00 hora local y las 18.00 a lo largo de este domingo. Los únicos que sí pudieron hacerlo fueron los vehículos de emergencia y socorro, los vehículos para personas discapacitadas, autobuses turísticos y camiones de mudanza con previa autorización.

Aunque pudieron moverse en este día sin autos, todos se vieron obligados a circular a una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora (y a 20 kilómetros por hora en los cuatro primeros distritos de París). El único inconveniente es que en la periferia parisina todo seguía su curso de un domingo normal, con los habituales niveles de contaminación.

Una ciudad mucho más agradable

El objetivo de esta "Jornada sin vehículos" es "convertir el espacio público en un lugar menos contaminado, más agradable y más calmado", reza la página oficial de la Alcaldía de París.

Y así lo han aprovechado numerosos ciudadanos, al ritmo de una bicicleta o simplemente paseando a pie. "Es una gran iniciativa que necesariamente hay que extender y multiplicar", dijo a AFP Jean-Marie, un ciudadano de 68 años. "La contaminación es tal en la capital que "cuando uno llega aquí solo huele tubos de escape", se queja.

En la red social Twitter, un bruselense defendía el placer del silencio, en contraste del habitual ruido que inunda la ciudad.

Según otro testimonio, el de Carolina, que se presenta como una parisina de adopción, "el auto rompe con todos los placeres. El ruido, la contaminación, las bocinas... todo eso es insoportable". "Vemos cada día cientos de autos con una única persona, es absolutamente ridículo", añade esta ciudadana, que está a favor de una "prohibición total de los vehículos en París, ya que se puede ir tranquilamente en transporte público".

A partir del 7 de octubre, al menos en París, un domingo al mes se repetirá esta jornada de tranquilidad, en los cuatro primeros distritos de la capital. Y es que, según la alcaldesa parisina, el tráfico intramuros ha tenido una bajada "récord" entre 2017 y 2018. La contaminación del aire se ha visto reducida "en proporciones comparables".

Con AFP

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