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Putin y Erdogan acuerdan crear una zona desmilitarizada en Idlib

El presidente de Rusia, Vladimir Putin (izquierda) recibió su homólogo turco, Recep Tayip Erdogan (derecha) en la ciudad de Sochi para hablar de la guerra en Siria y las relaciones bilaterales.  Sochi Rusia. 17 de septiembre de 2018.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin (izquierda) recibió su homólogo turco, Recep Tayip Erdogan (derecha) en la ciudad de Sochi para hablar de la guerra en Siria y las relaciones bilaterales. Sochi Rusia. 17 de septiembre de 2018. Alexander Zemlianichenko / Pool vía Reuters

El acuerdo entre los presidentes Putin y Erdogan suspende por el momento la posibilidad de lanzar una ofensiva contra el considerado último bastión rebelde en Siria, según el ministro de Defensa ruso Serguéi Shoigu.

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La cumbre entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, dejó un acuerdo que sirve de respiro a los organismos de derechos humanos que habían alertado de una posible "catástrofe humanitaria" si se lanzaba una ofensiva contra Idlib. Los líderes confirmaron desde Sochi, Rusia, que se creará una zona desmilitarizada en la provincia siria de Idlib, que será patrullada por las policías militares de Turquía y Rusia.

"Hemos decidido crear a lo largo de la línea de contacto entre la oposición armada y las tropas gubernamentales una zona desmilitarizada de una profundidad de 15-20 kilómetros hacia el 15 de octubre", dijo Putin este 17 de septiembre.

El asalto a Idlib habría ocupado buena parte de la conversación entre los dos líderes, que se extendió por más de cuatro horas. Y el resultado se empezará a ver en las próximas semanas, según el anuncio.

"A propuesta del presidente de Turquía, (se acordó) replegar hacia el 10 de octubre de esa zona (desmilitarizada) el armamento pesado, tanques, sistemas de artillería de los grupos opositores", detalló Vladímir Putin.

Tras el acuerdo, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu, y quien estuvo presente en la cumbre junto a su homólogo turco, dijo que el pacto suspende los planes para lanzar una ofensiva contra Idlib, el último bastión de la oposición siria en el que también se resguardan miles de yihadistas.

La importancia de Idlib y por qué los ojos del mundo están en esa provincia siria

Idlib es una provincia ubicada en el noroccidente de Siria. Al norte tiene frontera con Turquía y cuenta con importantes carreteras que conectan diferentes sectores del país, entre ellos Alepo, en el norte, Damasco, en el suroccidente, y Latakia, una ciudad costera ubicada en el extremo occidental, donde se encuentra de la base militar Hmeimim, controlada por Rusia.

Pero además de ello, es el último gran bastión rebelde en el país por lo que retomar Idlib haría que, de facto, el presidente Bashar al-Ásad hubiese logrado el control total del país.

En Idlib residen cerca de 3 millones de personas, entre ellas un alto número de opositores al Gobierno de Ásad, desplazados de antiguas regiones insurgentes que ya fueron conquistadas por el Ejército Sirio y hoy en día son controladas por el Gobierno de Damasco.

“Tiene que haber maneras de solucionar este problema sin que Idlib se convierta en la peor catástrofe humanitaria con la mayor pérdida de vidas humanas del siglo XXI”, declaró Mark Lowcock, subsecretario general de la ONU para los Asuntos Humanitarios, en Ginebra.

“Se sabe que hay allí una gran cantidad de combatientes, incluso terroristas de organizaciones proscritas. Pero pienso que hay 100 civiles, la mayoría mujeres y niños, por cada combatiente en Idlib”, dijo en su momento el representante de la ONU.

En la provincia de Idlib, el Gobierno turco tiene desplegados soldados para proteger los pasos fronterizos. Ankara ha insistido en que una ofensiva militar podría significar una catástrofe para la población y podría desencadenar un nueva ola refugiados que buscarían cruzar la frontera para ponerse a salvo en territorio turco.

La nueva ola de refugiados debido a una incursión militar en Idlib es una preocupación internacional, es por eso que Estados Unidos también ha exigido que Rusia e Irán desistan de apoyar una ofensiva militar por parte de las tropas del presidente sirio contra Idlib; lo que por ahora se logra parcialmente.

El ataque, suspendido por la creación de una zona desmilitarizada, da un respiro en la zona pero no relaja a las autoridades rusas o turcas, como lo dejó claro Erdogan: "junto a Rusia emprenderemos todos los esfuerzos para liquidar a todos los grupos radicales de ese territorio", prometió el líder turco.

Con EFE, Anadolu y AP

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