Política - Perú

Perú: las razones que enfrentan al presidente Vizcarra con el Congreso

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, asiste a una ceremonia de toma de posesión en el palacio de gobierno en Lima, Perú, el 7 de junio de 2018.
El presidente de Perú, Martín Vizcarra, asiste a una ceremonia de toma de posesión en el palacio de gobierno en Lima, Perú, el 7 de junio de 2018. Guadalupe Pardo / Reuters

En medio de un escándalo de corrupción que afecta a las más altas esferas del poder en Perú, el presidente Martín Vizcarra entró en un enfrentamiento frontal con el Congreso para tratar de que este apruebe cuatro reformas para enfrentar la crisis.

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El Gobierno de Martín Vizcarra presentó hace 40 días sus propuestas de reforma al Parlamento peruano pero no hubo respuesta. La mayoría opositora no aprobó ninguna hasta que el presidente amenazó con someter a votación una cuestión de confianza.

La cuestión de confianza es un mecanismo contemplado en la Constitución peruana mediante el cual el presidente exige al Congreso un voto de confianza. Si durante un mismo gobierno el Congreso se niega a concederlo dos veces, el presidente está facultado para disolverlo.

El Ejecutivo planteó la medida para dar celeridad a las reformas políticas y del sistema de Justicia ante la demora en aprobarlas por parte de la mayoría fujimorista, agrupada en Fuerza Popular. La medida de presión empezó a arrojar resultados a favor del Gobierno, con la aprobación de la primera de las cuatro reformas puestas a consideración del Legislativo para cambiar el Consejo Nacional de la Magistratura, el órgano que designa las autoridades judiciales.

Las cuatro reformas que busca implementar Vizcarra

France 24

Reforma del Consejo Nacional de la Magistratura: el CNM es el órgano autónomo que elige, ratifica y destituye a los jueces y fiscales en Perú. Este se vio envuelto en un escándalo luego de que salieran a la luz, en julio, audios en los que miembros del poder judicial mantenían supuestas negociaciones de sentencias y nombramientos.

Bicameralidad: Perú dejó de tener una Cámara de senadores y otra de diputados en 1992, cuando fueron disueltas por el entonces presidente Alberto Fujimori. En 1993 quedó establecido un sistema basado en un solo órgano legislativo, el Congreso. Vizcarra busca regresar a la bicameralidad, aunque manteniendo el número de parlamentarios, elegidos por micro y por macrodistritos.

No reelección de congresistas: actualmente la Constitución peruana permite que los congresistas sean reelegidos de manera indefinida. De hecho, en el Congreso actual, uno de cada cuatro legisladores repite su mandato.

Sistema transparente de financiamiento de partidos políticos: la propuesta de Vizcarra busca obligar a los partidos y coaliciones políticas a dar cuenta de sus ingresos tanto durante las campañas electorales como fuera de estos períodos. Además, les prohíbe recibir aportes anónimos, de origen ilícito o de personas condenadas por determinados delitos.

El origen de la cuestión: la crisis del sistema judicial peruano

Los proyectos de reforma judicial y política fueron presentados en el marco de una crisis de corrupción que atraviesa el país. A esta situación se llega tras un escándalo que estalló en el seno del sistema judicial peruano cuando en julio salieron a la luz una serie de audios que involucraban a altos funcionarios del Poder Judicial, en casos de negociación de fallos y nombramiento de jueces.

La crisis del sistema judicial derivó en la renuncia de varios magistrados, entre ellas la del presidente del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), Orlando Velásquez, y los consejeros Maritza Aragón y Hebert Marcelo. Más tarde, el Congreso aprobó por unanimidad remover a todos los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura.

El primer mandatario calificó la aprobación de la reforma del CNM como algo "sumamente importante", aunque destacó que se trata de solo uno de los proyectos "y hay tres más" que necesita que se "validen para que la población los vote este año" en un referendo previsto para diciembre.

En ese sentido, el Vizacarra mantuvo la presión sobre el Congreso. El presidente del Consejo de Ministros, César Villanueva, en una entrevista publicada por el diario 'El Comercio' de Perú, señaló que al Gobierno "no le basta solo la confianza" del Congreso, sino que "se fijen plazos para aprobar las reformas", en un período que “no debe pasar del 4 de octubre".

El cierre del Congreso, una de las alternativas posibles

"Si este Congreso no cumple con lo que se debe cumplir y no le interesan los problemas nacionales, hay que cerrarlo", añadió el primer ministro en declaraciones consignadas por el periódico local.

Vizcarra también se refirió, aunque de manera indirecta, a un posible cierre del Congreso y afirmó que su Gobierno trabaja "con la Constitución en la mano" y que cualquier decisión que tome "se sujeta a la ley y la Constitución".

Por otra parte, Villanueva reconoció la "celeridad y el compromiso" de los legisladores al haber aprobado, por unanimidad, el proyecto referido a la reforma del CNM a pesar de que fue calificado inicialmente como un "mamarracho" y un "disparate" por los grupos de oposición.

"Extraordinariamente después de que el presidente anunció la cuestión de confianza, se aprobó por unanimidad, algo que reconocemos y que, además, se hizo con escasos cambios a la propuesta original del Poder Ejecutivo", señaló Villanueva.

No obstante, subrayó que los proyectos tienen que ser ratificados por la ciudadanía en referendo, que "tiene plazos definidos, tiene que ser el 9 de diciembre, que corresponde a la segunda fecha de las elecciones regionales".

Aunque el pulso entre el presidente y el Congreso aún no arroja un resultado final, Martín Vizcarra parece haber ganado una primera batalla y es probable que su Gobierno logre, mediante la cuestión de confianza, impulsar la aprobación de su paquete de reformas para enfrentar la crisis de corrupción.

Si el Parlamento niega los pedidos del Gobierno, Vizcarra podría usar el poder que le concede la Constitución para disolver el Congreso, un hecho que ocurrió hace 26 años durante el mandato de Alberto Fujimori, aunque sin utilizar los caminos legales. Vizcarra necesita 66 votos de los 130 congresistas para aprobar las medidas.

Más allá de los resultados de la sesión, Vizcarra parece que ganó una batalla: su Gobierno se mostró como el más interesado en concretar las reformas políticas y judiciales que gran parte de la sociedad peruana exige.

Con EFE y AFP

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