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El Partido Laborista, empujado en su congreso a definirse sobre el Brexit

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Liverpool (AFP)

El Partido Laborista abre el domingo su congreso anual en Liverpool, en un momento en que crece la presión de sus bases para que la formación adquiera una posición firme sobre el Brexit apoyando un segundo referéndum.

Hasta ahora, el líder del partido, Jeremy Corbyn, que nunca se ha sentido cercano a la Unión Europea e hizo una campaña tibia por el mantenimiento en la UE antes del referéndum de junio de 2016, ha evitado un tema altamente sensible.

Pero a seis meses del Brexit, la confederación sindical TUC y algunas figuras del partido como el alcalde de Londres, Sadiq Khan, empujan a la formación a respaldar la organización de un segundo referéndum para que los votantes tengan la última palabra sobre el acuerdo negociado entre Londres y Bruselas.

Unas 200 antenas locales del partido aprobaron una moción en ese sentido, subraya Steven Fielding, profesor de historia política en la Universidad de Nottingham. "El Brexit será el gran tema de la conferencia", predice, "y un tema muy complicado", subraya.

En las últimas legislativas, Corbyn, un exsindicalista de 69 años, había centrado su campaña en la política interior, en particular en las cuestiones económicas y sociales, una táctica que le dio buenos resultados y ha mantenido desde entonces.

- Segundo referéndum -

La presión procedente de las bases y de los sindicatos empuja sin embargo a la dirección del partido a precisar su posición. Los partidarios de una nueva consulta presionarán al partido con una manifestación por la tarde en las calles de Liverpool.

Pese a todo, Tim Bale, profesor de la Universidad Queen Mary de Londres, sospecha que la dirección del partido mantendrá la ambigüedad.

"Primero porque no sabe exactamente hacia dónde va el Brexit y por lo tanto quiere conservar su margen de maniobra y después porque le preocupa mucho la reacción del electorado si el partido toma una posición más proeuropea", afirma.

Dividido sobre el Brexit, el Partido Laborista también se debate en los últimos meses sobre su posición frente al antisemitismo.

La crisis fue alimentada por la reticencia del partido a adoptar la definición completa del antisemitismo definida por la International Holocaust Remembrance Alliance, por temor a que esto le impidiese criticar la política de Israel.

- Antisemitismo -

Corbyn reconoció en agosto que su formación tenía un "problema real" de antisemitismo en su seno y aseguró que su prioridad era "restaurar la confianza" de la comunidad judía. El partido finalmente adoptó la definición en su conjunto con la esperanza de poder pasar página.

Pero según Anand Menon, profesor de política europea del King's College de Londres, "si quieren que la conferencia sea un éxito, tendrán que abordar la cuestión del antisemitismo y no pretender que ya la han solucionado".

Aunque esta crisis no parece haber afectado la popularidad del Partido Laborista, que sigue codo con codo con el Partido Conservador en los sondeos, "esto ha llevado a algunos diputados laboristas a cuestionar a la dirección del partido", analiza Menon.

Más que nunca, Corbyn tiene la misión de reagrupar a sus tropas, especialmente teniendo en cuenta que el partido prepara un proyecto que puede molestar a una parte de los diputados laboristas: prevé que los diputados que se quieran representar a las elecciones se sometan a una aprobación previa de los militantes.

Los defensores del proyecto alaban su carácter democrático y esperan que lleve a una renovación generacional. Los detractores temen posibles purgas.

Existe el riesgo de que los diputados rechazados "decidan formar su propio partido", dice Fielding. "Esto podría impedir al laborismo ganar las próxima elecciones y a Jeremy Corbyn acceder al poder. Así que es una cuestión importante".

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