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Birmania denuncia la "interferencia" de la ONU en la crisis de los rohinyás

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Rangún (AFP)

La ONU "no tiene derecho a interferir" en los asuntos de Birmania, declaró el jefe del ejército birmano, Min Aung Hlaing, reaccionando por primera vez a las acusaciones de "genocidio" de Naciones Unidas en la crisis de los rohinyás.

"Ningún país, ninguna organización ni ningún grupo tiene derecho a interferir" en la política birmana, afirmó el general en el diario oficial del ejército publicado este lunes.

"Los países de todo el mundo eligen el sistema democrático que les conviene (...) Birmania está en camino hacia el multipartidismo democrático", explicó el general, y aseguró que el ejército seguirá estando muy implicado mientras no se hayan resuelto las rebeliones en el país.

En su informe publicado la semana pasada, la ONU detalla sus acusaciones de genocidio y pide al gobierno civil birmano que "siga con el proceso para retirar a los militares de la vida política".

Los investigadores de la ONU citan en sus informe a seis altos responsables del ejército, entre ellos Min Aung Hlaing, y piden que sean juzgados por "genocidio", "crímenes contra la humanidad" y "crímenes de guerra" contra esa minoría musulmana.

Desde 2017, más de 700.000 rohinyás han huido de la violencia de los militares birmanos y las milicias budistas y se han refugiado en el vecino Bangladés, donde viven en campos de refugiados.

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