Brett Kavanaugh, nominado a la Corte Suprema, acechado por acusaciones de abuso sexual

Anuncios

Washington (AFP)

Brett Kavanaugh, el nominado de Donald Trump para ocupar una vacante crucial en la Corte Suprema de Justicia, ha visto cómo lo que parecía ser un proceso de confirmación fácil ha cambiado drásticamente por acusaciones de abuso sexual que supuestamente tuvieron lugar hace décadas, durante su juventud.

Hace dos semanas, había solo una versión de la imagen pública de Kavanaugh: la del prestigioso y conservador juez de 53 años, hombre de familia irreprochable y entrenador del equipo de béisbol de su hija.

Pero desde entonces, otro retrato ha surgido del hombre que, de ser confirmado, solidificaría la inclinación hacia la derecha de la principal corte del país: la de un estudiante fiestero y bebedor del que dos mujeres dicen haber sido abusadas o acosadas sexualmente, una mientras estaba en la escuela secundaria y otra en la universidad.

El jueves, el juez de la corte de apelaciones de Washington DC tendrá que defenderse de la acusación más seria, la de una profesora de psicología de 51 años que dijo que él la inmovilizó, le tapó la boca con su mano e intentó quitarle la ropa en una fiesta cuando Kavanaugh tenía 17 años y ella 15.

Las acusaciones tomaron de improvisto a los senadores republicanos que esperaban impulsar su confirmación lo más rápido posible, y que han tratado de presentar los cargos como una táctica política motivada por la oposición demócrata para difamar al juez.

Trump dijo el lunes que las acusaciones contra Kavanaugh eran "totalmente políticas" y lo ha descrito como "una de las mejores personas".

Kavanaugh, quien fue elegido para el puesto por Trump en julio, enfatizará su larga trayectoria como juez y académico de las leyes, así como también sus valores familiares tradicionales y su lealtad hacia su esposa Ashley y sus dos hijas.

"La Corte Suprema jamás debe ser vista como partidista", insistió Kavanaugh durante las audiencias de confirmación del Senado, que a menudo fueron interrumpidas por gritos de manifestantes, la mayoría de ellas mujeres, que temen que el nombramiento del juez conservador arroje dudas sobre el futuro del derecho al aborto en Estados Unidos.

Kavanaugh, nacido en la capital, ha servido en el importante tribunal de apelaciones de Washington por más de una década.

Comenzó su carrera como secretario de Anthony Kennedy, el magistrado considerado durante mucho tiempo como un voto decisivo en la Corte Suprema, y lo sucederá en el banquillo de ser confirmado.

Se graduó de la prestigiosa Universidad de Yale, donde su más reciente acusadora dijo que él se exhibió en una fiesta en la década de 1980 y la obligó a tocarle los genitales.

En la década de 1990, dirigió una investigación sobre el suicidio del asesor de Bill Clinton Vince Foster, quien fue vinculado con la controversia Whitewater que comenzó como una investigación sobre las inversiones inmobiliarias de la pareja presidencial.

- Católico practicante -

Kavanaugh más tarde contribuyó al informe del fiscal Kenneth Starr sobre el romance de Clinton con la pasante Monica Lewinsky en la Casa Blanca, que delineó varios argumentos para el juicio político de Clinton.

Luego pasó a formar parte del equipo legal de George W. Bush que trabajaba en el recuento de votos en el estado de Florida en 2000 que derivó en que el republicano ganara la presidencia.

Luego de que Bush se mudó a la Casa Blanca en 2001, reclutó a Kavanaugh como asesor legal antes de nombrarlo para la corte de apelaciones en 2003.

Pero la nominación de Kavanaugh languideció por tres años, mientras los demócratas echaban chispas por su participación en el equipo de recuento de Bush. Finalmente fue confirmado en 2006.

En 2012, Kavanaugh fue parte de un panel que eliminó una medida de la Agencia de Protección Ambiental destinada a reducir la contaminación del aire en Estados Unidos.

Recientemente expresó su desacuerdo con una decisión judicial que permitió a una adolescente inmigrante tener un aborto.

Un católico devoto, Kavanaugh es activo en varios grupos religiosos y es un ferviente partidario de los derechos de los propietarios de armas.