La extrema derecha de Austria, acusada de querer "controlar" los medios

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Viena (AFP)

El ministro de Interior de Austria, el ultraderechista Herbert Kickl (FPÖ), se hallaba en una posición delicada este martes, después de que la oposición le acusara de deriva "iliberal" tras difundir instrucciones para limitar la cooperación policial con medios considerados "críticos".

En un email publicado por la prensa, el gabinete del ministro recomendó a las direcciones regionales limitar al "mínimo legal" la comunicación con tres publicaciones juzgadas poco complacientes: los diarios Kurier (centro) y Standard (centroizquierda), así como el semanario Falter (izquierda).

Este mensaje, cuya autenticidad fue confirmada por el ministerio, recomienda que la nacionalidad y el posible estatuto de solicitante de asilo o de beneficiario del derecho de asilo se especifique de manera sistemática en las noticias de sucesos de los que son sospechosos.

La oposición socialdemócrata, liberal y ecologista, denunció este martes una "mordaza para los medios independientes" así como un intento de "orbanización" de Austria, refiriéndose al dirigente "iliberal" húngaro Viktor Orban.

El partido liberal Neos pidió que el parlamento convoque a Kickl el miércoles, y pidió al canciller, el conservador Sebastian Kurz, "sacar lecciones". Desde Nueva York, donde participa en la asamblea general anual de la ONU, Kurz señaló que "cualquier limitación de la libertad de prensa es inaceptable".

Kurier denunció "el control de Kickl sobre los medios", mientras que Standard se indignó por un "ataque frontal a la libertad de los medios".

El ministro reconoció haber hecho "incitaciones" a sus direcciones generales, e indicó que los medios señalados solían mostrar, según él, "parcialidad".

El gabinete aseguró en cambio que la iniciativa no provenía de Kickl y que el email no tenía "valor de instrucción".

Herbert Kickl, de 49 años, ex secretario general del FPÖ y considerado como el "cerebro" del partido, está bajo el foco de las críticas desde su llegada en diciembre a la cartera de Interior, un ministerio sensible que había quedado hasta ahora fuera del control de la extrema derecha.

El FPÖ gobierna Austria desde diciembre en una coalición formada con los conservadores de Kurz.