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Se espera un fallo histórico sobre el pleito entre Bolivia y Chile por una salida al mar

Estudiantes bolivianos se manifiestan ante el veredicto de la Corte Internacional de Justicia sobre el acceso de Bolivia a los océanos. La Paz, Bolivia, 28 de septiembre de 2018.
Estudiantes bolivianos se manifiestan ante el veredicto de la Corte Internacional de Justicia sobre el acceso de Bolivia a los océanos. La Paz, Bolivia, 28 de septiembre de 2018. David Mercado / Reuters

Este lunes la Corte Internacional de Justicia (CIJ) será escenario de un fallo histórico en uno de los conflictos territoriales más antiguos de América Latina: el litigio de Bolivia contra Chile por una salida al mar.

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El somalí Abdulqawi Ahmed Yusuf, presidente de la Corte Internacional de Justicia, organismo que depende de Naciones Unidas, deberá leer el veredicto de 15 jueces sobre la demanda que fue instaurada en el año 2013 por Bolivia contra Chile en un pleito por una salida al mar.

Y es que el presidente Evo Morales, quien está en La Haya para escuchar el fallo, expresó su confianza en que obtendrá un resultado positivo en su alegato, según el cual Chile tiene la “obligación de negociar una salida soberana” al océano Pacífico.

Bolivia argumenta que debido a las ofertas que efectuaron varios gobiernos chilenos a lo largo del tiempo para solucionar un conflicto marítimo, que inició en 1879, el vecino país generó obligaciones que debe satisfacer a favor de los bolivianos.

La sentencia del alto tribunal de las Naciones Unidas será inapelable y de cumplimiento obligatorio. Lo que se sabe es que no se hablará de cesión de territorio, pero si se establecerá si existe o no una obligación para que ambos Estados vuelvan a la mesa de negociaciones tras más de 100 años.

El pleito histórico por la salida al mar

Después de la Guerra del Pacífico (1879 - 1883) que enfrentó a Bolivia y Perú contra Chile, en 1884 se firmó un pacto de tregua que incluyó la renuncia de los bolivianos a los paralelos 23°S y 24°S.

Quedó en disputa la zona entre el río Loa y el paralelo 23°S, pero el tema se resolvió con un tratado a favor de Chile en 1904, cuando se anexó el territorio que representaba la salida boliviana al mar.

En compensación, Chile se comprometió a construir un ferrocarril entre las ciudades de Arica y La Paz, además de la concesión de créditos, derechos de libre tránsito de las mercaderías bolivianas hacia puertos en el Pacífico y el pago de 300.000 libras esterlinas.

Más de 100 años pasaron desde entonces, hasta que en 2013 Bolivia presentó su actual demanda. Y en el 2014 Chile interpuso “una excepción preliminar” destinada a objetar la jurisdicción de la Corte en virtud del Artículo VI del Pacto de Bogotá, que establece que la CIJ no debe intervenir en diferendos que se hayan zanjado con un tratado anterior a 1948.

A pesar de que Chile argumentó que el asunto con Bolivia ya estaba finiquitado desde 1904, la Corte Internacional rechazó este recurso y se declaró competente para juzgar la demanda boliviana.

Finalmente, ahora en 2018, se espera una respuesta contundente.

Hablan expertos de los países

Para conocer las interpretaciones de cada una de las partes de este proceso, France 24 conversó con el Licenciado en Ciencias Políticas boliviano, Franklin Pareja, y con la abogada chilena, experta en derecho internacional, Paulina Astroza. A continuación, un paralelo de las posturas por la salida al mar:

1. Estos son los escenarios posibles

Franklin Pareja (Bolivia): "Uno de ellos podría ser que, si la Corte Internacional de Justicia falla en la línea de lo que pide Bolivia, es decir que Chile esté obligado a negociar, esta solución requerirá de un proceso complejo a futuro. Ya no será como hasta ahora una cuestión meramente jurídica, deberá contar con el concurso de estadistas y sobre todo que se incorpore a los sectores estratégicos del país, porque básicamente lo que se pretende es construir un espacio de intereses compartidos con Chile para encontrar una salida medianamente atractiva para ambos".

Paulina Astroza (Chile): "La CIJ puede decidir que no hay obligación alguna para Chile; que nació la obligación pero que Chile ya la cumplió o que nació la obligación y que está pendiente de cumplimiento. En esta última opción, si la CIJ es coherente con lo que ella misma indicó en la sentencia de la Excepción Preliminar, solo puede declarar una obligación de conducta o medio, pero no de resultado".

2. La estrategia boliviana de hablar de “obligación de negociar” en vez de pedir directamente una salida al mar

FP: "Aún no sabemos si ha sido buena, pero sí es completamente diferente al enfoque de más de un siglo. Bolivia está abordando el tema desde el derecho internacional con una figura jurídica en la cual la Corte Internacional de Justicia se ha declarado competente: eso es importante porque hubiera sido muy complejo llevar adelante un proceso basado en el tratado de 1904".

PA: "Demandar para que la CIJ declare que se tiene derecho a la salida al mar, sabiendo que no se tiene este beneficio por el Tratado de 1904, es diferente a demandar por una obligación de negociar, que es lo que hizo Bolivia.

Si bien Chile perdió “la excepción preliminar”, (…) el problema inicial que tuvo Bolivia es que no existe ni tratado ni costumbre que obligue a Chile a negociar; por eso debió poner especial énfasis en la supuesta existencia de “actos unilaterales” de Chile de los cuales habría nacido la obligación".

3. ¿Debe Chile negociar con Bolivia?

FP: "Es evidente que sí, precisamente el fondo de la demanda boliviana desde la perspectiva jurídica, se basa en los actos unilaterales que ya están incorporados y tienen jurisprudencia en la misma Corte Internacional de Justicia.

Por eso Bolivia pide a la Corte que obligue a Chile a negociar, parece una figura muy extraña, no obstante, los actos unilaterales generan conflicto y están contemplados en el Derecho Internacional (…) por eso se afirma taxativamente que cualquier fallo debe ser en la línea de obtener un espacio de negociación, donde no se está pidiendo el resultado ni tampoco la metodología de negociación. El proceso deberá ser definido entre ambas partes".

PA: "Chile sostiene que no hay ninguna obligación pendiente, que nunca ha surgido esta obligación y que por tanto el fundamento de la demanda boliviana no es tal y por eso le pidió a la Corte que desechara las pretensiones de Bolivia.

En el caso de que la Corte estime que esa obligación surgió por algunas de las fuentes del derecho internacional sostenidas por Bolivia, Chile pide que el tribunal declare que dicha supuesta obligación ya ha sido cumplida por nuestro país, sobre todo, con el acuerdo de Charaña (1975) en el que Chile proponía ceder una franja de terreno a lo largo de su frontera septentrional con Perú, entre el océano Pacífico y la frontera con Bolivia para solucionar la mediterraneidad de La Paz.

En este acuerdo se negoció, Chile estuvo de buena fe, los dos países habían acordado unas bases de negociación, Chile hizo una propuesta, pero finalmente esta negociación falló, fundamentalmente porque Bolivia no aceptó los términos (…) En ambos supuestos Chile estima que no hay nada pendiente y espera que así lo declare la Corte.

En el tratado de 1904, Chile establece que siempre ha cumplido el libre tránsito a perpetuidad al igual que las otras obligaciones que se establecieron a modo de compensación por el territorio que quedaba bajo soberanía chilena. Eso implica para nuestro país una inversión anual que por ejemplo en el 2014 alcanzó los $14.596.000 de dólares.

Chile dice que, si el presidente Morales cree que no se cumple el tratado de 1904, hay una instancia jurisdiccional donde puede recurrir que no es la CIJ sino la Corte permanente de arbitraje que es el mecanismo que ambas partes fijaron en el protocolo de 1907.

Pero claro, eso significaría para Bolivia confirmar la vigencia del tratado de 1904, lo que iría en contra de su lógica que es modificar o revisar ese mismo tratado. Por eso no han usado esa vía".

4. Los “actos unilaterales de voluntad” con los que Bolivia argumenta su demanda

FP: "La clase política chilena nunca tuvo una verdadera voluntad política de llegar a un acuerdo o de brindar una solución definitiva al enclaustramiento boliviano, por eso seguir negociando de manera bilateral se convirtió en una cuestión absolutamente infructuosa, y Bolivia tuvo que acudir a un estrado judicial para que este proceso ya no sea bilateral, sino que esté en la lupa global".

PA: "Durante los alegatos en la CIJ los abogados de Bolivia hablaron de un "proceso" o "continuum" de eventos de Chile, pero cuando les preguntó un juez no fijaron una fecha precisa sino varias fechas de las que habría surgido la obligación. Luego hablaron de la existencia de un pacto de contrahendo, o acuerdo preliminar, también hablaron de resoluciones de la OEA, de principios de la ONU, etc.

Chile sostuvo que los argumentos esgrimidos por Bolivia no tienen fundamento jurídico. Que lo que Bolivia estima "actos unilaterales de voluntad" a lo más fueron ofertas, pero no promesas, y dentro de un proceso de negociación fallida, porque Bolivia no aceptó".

5. La reivindicación marítima boliviana como campaña de Evo Morales para promover su tercera reelección

FP: "El gobierno de Morales afirma de manera permanente que el tema marítimo es una política de Estado y no obedece ni tiene fines políticos. Sin embargo, es imposible disociar la rentabilidad política de este proceso, el impacto político que podría tener, si un fallo sale en la línea de lo que pide Bolivia. Un resultado positivo para Bolivia tendría gran rédito político para Evo Morales; además, en todo este tiempo, se ha instalado la idea con demasiado optimismo, creando muchas expectativas en la población".

PA: "No se puede hacer abstracción de la situación política interna de Bolivia. Efectivamente están en una campaña presidencial compleja. Evo Morales quiere ir a un nuevo mandato en un contexto en que ya hubo un referendo fallido y luego una cuestionada decisión del Tribunal Constitucional, que le permitió presentarse de nuevo a la presidencia. Es un debate interno y ha habido posiciones encontradas incluso con antiguos presidentes bolivianos que se oponen a un nuevo mandato de Morales.

No podemos abstraernos de eso y una de las formas de tener rédito interno es la situación con Chile. Eso se aprecia en la campaña comunicacional de Evo Morales y en el hecho de que viaje a La Haya a escuchar el fallo. Creo que muchos de los mensajes que envía van más a la opinión pública interna de Bolivia que a Chile o a la Corte porque el fallo está redactado hace tiempo y ahora sólo queda su lectura".

6. El ambiente en Chile y en Bolivia

FP: "En general en Bolivia existe un ambiente optimista, en el que se entiende lo que podría suceder de manera diferenciada. Hay una parte de la población que piensa que estamos cerca de obtener una salida soberana al Pacífico, pero existe otra parte de la población que percibe que un fallo positivo es solo el inicio de un proceso que será largo, complejo, difícil, pero en definitiva que viabiliza la posibilidad de restablecer la actualidad marítima del país".

PA: "Creo que hay conciencia de que esto es un fallo histórico, veo a la población chilena bastante tranquila. También se sabe que la demanda de Bolivia no está exigiendo que la Corte declare que tiene un derecho al mar, ni que la Corte obligue a Chile darle un acceso al mar a Bolivia. Así lo dijo la CIJ en la sentencia de la excepción preliminar. Por lo tanto, la expectativa es por saber si nos obligan a negociar sabiendo que eso significa volver a una situación anterior en que Chile ya se ha sentado con Bolivia sin llegar a un acuerdo. En ese sentido noto tranquilidad en la población, pero obviamente la gente está ansiosa y expectante por lo que la Corte vaya a resolver este lunes".

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