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El Kurdistán iraquí celebra elecciones legislativas en plena crisis

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Erbil (Irak) (AFP)

El Kurdistán iraquí vota este domingo para renovar el Parlamento de esta región autónoma del norte de Irak, en plena crisis económica un año después del fracaso del referéndum de independencia.

El Kurdistán iraquí, que agrupa a tres provincias, es autónomo desde 1991, pero ahora está obligado a renegociar con el poder central en Bagdad, que puso fin el año pasado a las veleidades de independencia de la región.

Estas elecciones legislativas son las primeras después de la holgada victoria del sí en un referéndum de independencia celebrado a a finales de septiembre de 2017 en esta región.

Tras esta consulta, que se llevó a cabo en contra de la voluntad de Bagdad y de la comunidad internacional, las autoridades centrales iraquíes arrebataron a los kurdos las zonas que habían conseguido controlar hasta entonces y, sobre todo, los recursos petroleros, cruciales para la viabilidad del Estado.

Hoy, el sueño de un Estado propio parece estar bien lejos para los kurdos iraquíes, que votan entre 673 candidatos en liza, pertenecientes a 29 movimientos políticos, para elegir a los 111 diputados del Parlamento local.

Once de estos escaños están reservados a las minorías étnicas y religiosas turcomana, cristiana y armenia.

Hasta las 15H00 GMT de este domingo, cerca de 3,1 millones de electores del Kurdistán iraquí están llamados a las urnas en las tres provincias de la región.

- Presidente, un kurdo -

Los resultados, que se conocerán dentro de 72 horas según la comisión electoral, pesarán según los expertos en la elección este lunes por el parlamento federal en Bagdad del presidente de la República de Irak, cargo tradicionalmente reservado a un kurdo.

"Hay que abrir una nueva página tras los problemas del referéndum y de la guerra contra el grupo Estado Islámico", derrotado en 2017, afirma a la AFP Hawraz Salar, de 26 años, antes de depositar su voto en un colegio electoral de la capital de la región, Erbil.

Hace un año, tras el referéndum, los habitantes del Kurdistán iraquí temieron lo peor. Menos de tres semanas después de la consulta, los blindados de las fuerzas federales iraquíes avanzaron a las zonas en disputa cuyo control estaba en manos de los kurdos sin que Bagdad lo autorizase.

En la provincia petrolera de Kirkuk --cuyos ingresos por el crudo son vitales para financiar el sueño de un Estado-- la respuesta kurda fue muy dispar, dando así una idea sobre la fractura que prevalece entre los dos clanes en el poder.

Por un lado, el gobernador kurdo de la provincia multiétnica convocaba a la televisión para hacer llamados a tomar las armas; por el otro los combatientes kurdos se retiraban de las posiciones en disputa sin luchar.

El gobernador adoptaba la línea del Partido Democrático de Kurdistán (PDK), movimiento del expresidente de la región, Masud Barzani, que impulsó el referéndum. Los otros seguían al partido del fallecido presidente de Irak, Jalal Talabani, la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK)

- Maná petrolero -

No sólo se perdió entonces el sueño de un Estado propio, también la región ha perdido el control sobre la exportación de sus 550.000 barriles de petróleo diarios, y obtiene solamente cerca del 12% del presupuesto federal iraquí (en torno a 1.000 millones de dólares).

La suma es insuficiente para colmar el déficit de una economía basada en la renta petrolera, y lastrada por una plétora de funcionarios.

En las legislativas de este domingo, los expertos prevén un aumento del número de diputados del PDK, actualmente primera fuerza del Parlamento kurdo con 38 escaños. El UPK tiene 18.

Goran (cambio en kurdo) es la principal fuerza de oposición (con 24), seguido por la Unión Islámica (10) y la Jamaa Islamiya (6), entre otros.

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