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La ardua tarea de formar gobierno del recién designado primer ministro de Irak

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Bagdad (AFP)

El independiente Adel Abdel Mahdi, recién designado primer ministro de Irak, dispone de un mes para formar gobierno, una ardua tarea ante las diferentes coaliciones que reivindican un predominio en el dividido parlamento.

Tras una larga pausa desde las legislativas de mayo, la situación se aceleró bruscamente el martes por la noche con el retorno a puestos clave de dos veteranos de la vida política iraquí pos-Sadam Husein.

Menos de dos horas después de haber vencido a su rival Fuad Husein durante una votación en el parlamento, el nuevo presidente de la República, el kurdo Barham Saleh, encargó al ex vice presidente Abdel Madhi de presentarle, en un plazo de 30 días, una lista de ministros.

En Irak, tradicionalmente la mayor coalición en el parlamento es la que designa un candidato, después el presidente encarga a este la formación del gobierno.

Pero no esta vez, ya que un primer ministro, independiente además, fue nombrado incluso antes de que se aclararan los planes de una coalición gubernamental.

- Último puesto clave -

Tras la elección en septiembre del presidente del parlamento, el sunita Mohamed al Halbusi, y la del presidente, el sillón de primer ministro, reservado a un chiita, es el último puesto clave a ocupar.

En el parlamento, dos campos seguirán disputándose el título de primera coalición: después de que el primer ministro saliente Haider al Abadi, abandonado por varios aliados, tiró la toalla, el turbulento líder chiita Moqtada Sadr y la unión de antiguos combatientes antiyihadistas cercanos a Irán se posicionan como favoritos.

Ahmad al Asadi, el portavoz de la lista pro-Irán (la Alianza de la Conquista) aseguró ante la prensa que el nombramiento del primer ministro era obra de "la mayor coalición" existente, dando a entender que su movimiento formaba parte de esta. Pero no hay ninguna prueba tangible.

Después del plazo de 30 días, el ex vice presidente Adel Abdel Mahdi deberá obtener la confianza del parlamento a los ministros elegidos. Si fracasa, se designará otro candidato.

Exministro del Petróleo (dimitió dos años después de ser nombrado en 2014 por Abadi) este hombre de 76 años, habitual de los círculos diplomáticos en Irak, es actualmente un independiente.

Es una de las pocas personalidades de consenso en un país acorralado entre dos potencias enemigas, Irán y Estados Unidos, y en el que la minoría kurda (15% de la población) votó hace un año por la secesión.

Abdel Mahdi, economista de formación, fue durante mucho tiempo un alto dirigente de un partido cercano a Irán, pero cuenta igualmente con el aval de los estadounidenses y europeos.

- Nuevo golpe -

Abdel Mahdi, chiita nativo de Bagdad, mantiene también buenas relaciones con numerosos dirigentes kurdos, con los que ocupó escaño en el seno de las autoridades interinas establecidas por el mando militar estadounidense tras la invasión de 2003.

Uno de ellos, Barham Saleh, de 58 años, fue elegido el martes jefe del Estado, tras una dura confrontación entre partidos kurdos.

Saleh, ingeniero informático diplomado en Reino Unido, tiene una sólida experiencia política, tanto en el Kurdistán, región autónoma desde 1991, como dentro de las autoridades federales en Bagdad, donde fue ministro de la Planificación tras las primeras elecciones multipartitas en 2005.

En Irak, el puesto de presidente de la República es honorífico, ya que el poder recae en realidad en el jefe de gobierno. Pero la derrota de Fuad Husein es un nuevo golpe para Masud Barzani, expresidente del Kurdistán autónomo, cuyo referéndum de independencia en 2017 fue un fracaso.

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