Guía supremo iraní promete "nunca" entregar el país al enemigo

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Teherán (AFP)

El guía supremo iraní, Ali Jamenei, afirmó el jueves que no autorizará "nunca" entregar Irán al enemigo ahora que las relaciones entre la República islámica y Estados Unidos se encuentran en su punto más bajo.

"Difundir la idea, como quiere el enemigo, que no hay más solución que entregarse, es la peor de las traiciones con la nación iraní, y eso no ocurrirá", declaró el ayatolá Jamenei en un discurso en Teherán transmitido por la televisión estatal.

"Con la ayuda de Dios, mientras yo esté vivo y capacitado, y con su ayuda, no autorizaré nunca que eso ocurra", agregó el líder iraní ante varias decenas de miles de milicianos islámicos (basiyíes) reunidos en el estadio Azadi.

El término "enemigo" engloba generalmente para Irán a los enemigos del país y del islam, en primer lugar Estados Unidos, calificado de "Gran Satán" por las autoridades iraníes.

Al referirse a las sanciones económicas restablecidas por Estados Unidos contra Irán en agosto tras la denuncia unilateral por Washington del acuerdo internacional sobre el tema nuclear iraní, Jamenei aseguró que estas medidas no acabarán con el país, como espera el gobierno estadounidense.

"Nuestra economía nacional puede superar las sanciones y con ayuda de Dios las haremos fracasar, y esta derrota significará la derrota de Estados Unidos y Estados Unidos recibirá una nueva bofetada de la nación iraní", dijo.

El miércoles, la Corte internacional de justicia (CIJ), a la que acudió Irán, ordenó a Estados Unidos suspender algunas sanciones contra Irán, como las que afectan a las importaciones "con fines humanitarios".

La decisión de la Corte fue recibida como una "victoria" por Irán, pero Estados Unidos indicó que no tiene la mas mínima intención de acatar la decisión de los jueces de La Haya al anunciar el fin del "tratado de amistad" irano-estadounidense de 1955 con base en el cual Irán presentó la demanda a la CIJ.

El ministro de Relaciones exteriores iraní Mohammad Javad Zarif reaccionó a esta medida unilateral calificando al gobierno de Estados Unidos de "régimen por fuera de la ley".

Irán y Estados Unidos rompieron sus relaciones diplomáticas en 1980.