Saltar al contenido principal

Gomes, Alckmin, Marina Silva: en busca de un inencontrable electorado centrista en Brasil

Ciro Gomes en Rio de Janeiro, el 13 de septiembre de 2018
Ciro Gomes en Rio de Janeiro, el 13 de septiembre de 2018 AFP/Archivos
Anuncios

Río de Janeiro (AFP)

Tres candidatos principales -Ciro Gomes, Geraldo Alckmin y Marina Silva- trataron de dar expresión en la campaña de las elecciones presidenciales de Brasil a posiciones menos polarizadas que las del diputado ultraderechista Jair Bolsonaro y del izquierdista Fernando Haddad, que lideran los sondeos.

- Ciro Gomes: la opción temperamental de la izquierda -

Ciro Gomes, un temperamental abogado y caudillo del nordeste, de 60 años, fue visto como el dirigente capaz de capitalizar el voto de izquierda tras la detención del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-3010), que purga desde abril una pena de 12 años de cárcel por corrupción. Pero el líder histórico del Partido de los Trabajadores (PT) decidió designar a Fernando Haddad para reemplazarlo.

En su tercera tentativa de llegar a la presidencia, Gomes, del Partido Democrático Trabalhista (PDT), se estancó desde entonces en los sondeos, quedando en torno a un 11%, la mitad de lo que consiguió Haddad en menos de tres semanas, recuperando parte del electorado lulista.

Jefe de una poderosa familia del estado de Ceará, Gomes fue alcalde, gobernador, diputado y dos veces ministro. Ocupó la cartera de Hacienda en 1994 (bajo la presidencia de Itamar Franco), en el primer año de aplicación del Plan Real contra la hiperinflación, y ministro de Integración Nacional de Lula, de 2003 a 2006.

Fue investigador visitante en la Universidad de Harvard, pero es por su vehemencia y su lengua afilada que es conocido en Brasil.

Ha llegado a decir en un estallido de cólera que Lula era una "mierda", trató al presidente Michel Temer de "ladrón consustancial" y a la policía de "marginales uniformados".

Su incontinencia verbal le ha valido la apertura de más de 70 procesos judiciales.

- Alckmin: el candidato sin carisma -

En un país exhausto de escándalos políticos y reveses económicos, el exgobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, de 65 años, se vende como el adulto en la sala. "No soy un showman", dice orgulloso.

Miembro fundador del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), junto al expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), se alió con partidos de centro y de derecha obteniendo el mayor tiempo de propaganda gratuita por televisión. Pero a duras penas consiguió por momentos superar el 10% en las encuestas, y en los últimos días su base se fue erosionando, atraída en gran parte por Bolsonaro.

En 2006, el desabrido Alckmin ya intentó la aventura presidencial, pero fue derrotado en la segunda vuelta por el carismático Lula.

- Marina Silva: la sobreviviente -

Es negra, fue empleada doméstica y tiene una hoja política de servicio impecable.

Marina Silva, de 60 años, superó una pobre y dura infancia en la Amazonía y trabajó por la causa ambiental antes de entrar en el mundo de la política brasileña, dominada por hombres.

De fe evangélica, fue senadora del PT y ministra de Medio Ambiente de Lula, antes de romper con su mentor. Compitió en las presidenciales de 2010 y 2014, terminando en tercer lugar.

A inicios de la campaña se situaba también en tercer lugar en las encuestas -y en segundo en los escenarios sin Lula- pero en las últimas semanas perdió más de la mitad de intenciones de voto y quedó en quinto lugar, con un 6% de intenciones de voto.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.