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La elección de gobernador en Florida: un microcosmos de la polarización de EEUU

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Miami (AFP)

Un carismático demócrata negro contra un republicano blanco y antiinmigrante: la carrera por la gobernación de Florida en las elecciones de medio mandato es un microcosmos de la polarizada política estadounidense, y tal vez una señal de lo que podría ocurrir en 2020.

Del lado demócrata está Andrew Gillum, de 39 años, alcalde de la capital Tallahassee. Si gana, sería el primer gobernador negro de Florida. Sus fervientes seguidores encuentran su discurso tan inspirador como el del progresista Bernie Sanders o el del expresidente Barack Obama.

Su rival republicano, el excongresista Ron DeSantis, de 40 años, está cortado con el mismo paño populista que el presidente Donald Trump. Quiere poner límites al aborto, reducir los impuestos, endurecer la política migratoria y defender la libre venta de armas.

Dos forasteros en sus propios partidos, ambos están sentados en extremos opuestos del espectro ideológico. Según expertos consultados por AFP, es como si Trump se hubiese enfrentado a Sanders -y no a Hillary Clinton- en las elecciones presidenciales de 2016.

Pero los dos enfrentan obstáculos. Una investigación por corrupción que el FBI conduce en Tallahassee está ensombreciendo la campaña de Gillum, mientras DeSantis es criticado por un comentario sobre su contrincante que muchos denuncian como racista.

Las encuestas muestran un empate entre ambos candidatos. Y el resultado el 6 de noviembre dará pistas sobre lo que podría ocurrir a nivel nacional si los demócratas eligen a un candidato más hacia la izquierda para las presidenciales de 2020.

Florida, con 21 millones de habitantes, es un peso pesado en las elecciones presidenciales, con una población diversa que encapsula las divisiones de la política estadounidense actual.

"Tenemos la oportunidad de enviar un mensaje a todo el país, que creo que reverberará en los 50 estados, en toda la nación, en todo el mundo", dijo Gillum en el evento reciente en Miami. "¡No todo está perdido y aún hay esperanza!".

Sus propuestas -aumentar los impuestos corporativos, controlar la venta de armas e invertir en educación, salud pública y medio ambiente- apelan a los jóvenes y a los progresistas.

"Es increíblemente inspirador", dijo Donald Shockey, un planificador urbano de 60 años, que lloraba de emoción tras el discurso. "Un ser humano maravilloso", sollozaba.

- Pronosticar con cautela -

Los jóvenes, enfervorecidos por el movimiento antiarmas tras la masacre de 17 personas en una escuela en Parkland, animan a los nuevos electores a votar demócrata con videos donde actores de Hollywood hablan, con doble sentido, de su "primera vez".

La generación X, la Y, los "Millenials" y la recién llegada generación Z (de 18 a 21 años) conforman 52% de los votantes registrados en Florida, dijo a la AFP la analista política Susan MacManus, profesora de la Universidad del Sur de Florida (USF).

"Lo que estamos presenciando aquí es un completo cambio generacional", añadió.

Pero los expertos advierten a los demócratas que su optimismo podría ser tan infundado como en 2016, cuando los floridanos eligieron a Trump.

"Parece que se subestima a la gente que votará republicano y buena parte de ello viene del hecho de que la prensa demoniza a la gente que se identifica como conservadora", dijo MacManus.

Según Michael McDonald, especialista en elecciones de la Universidad de Florida, para ganar Gillum tiene que ser capaz de llevar a las urnas a más jóvenes y más personas de color.

En tanto DeSantis, que se benefició en las primarias gracias a un espaldarazo de Trump, comienza a cortejar a un electorado menos conservador al cambiar su foco a la educación y el medio ambiente.

"El atractivo de Trump no va mucho más allá de su base republicana", dijo el experto.

Pero los hispanos son siempre un as bajo la manga.

- El factor puertorriqueño -

Los cubanos fueron claves para dar la victoria a Trump en Florida y DeSantis lo sabe.

Además, en su más reciente aviso televisivo, divulgado en español, el candidato republicano alertó a los votantes sobre las "ideas socialistas" de Gillum.

"Ninguna de estas ideas ha funcionado en los países que conocemos", dice la voz en off, sobre una imagen que evoca las destartaladas viviendas de La Habana. "La agenda de Gillum traería los mismos resultados: Miseria".

El representante DeSantis "ha sido un campeón desde su puesto en el Congreso" para promover políticas anticastristas en Washington, dijo a la AFP el abogado Marcell Felipe, presidente de la fundación Inspire America.

Como contrapeso al voto conservador de los cubanos, se espera que cerca de 50.000 puertorriqueños que se han instalado en Florida tras el huracán María castiguen a Trump por la demora en la respuesta al desastre que dejó casi 3.000 muertos.

Como Puerto Rico es un territorio estadounidense, los puertorriqueños pueden votar si emigran a Estados Unidos continental.

Así, la mitad de los 13 millones de electores son de origen cubano o puertorriqueño (28% y 22%), según la ONG Hispanic Federation.

"Ambos partidos están buscando agresivamente ese voto", dijo McManus. "Pero creo que tendrá mayor impacto en la presidencial de 2020".

Por esto, dijo McDonald, "el voto hispano está por verse".

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