Elecciones

Brasil enfrenta unas históricas elecciones presidenciales

Un oficial electoral lleva una urna electrónica a la comunidad Nossa Senhora de Fátima, a lo largo del río Negro, estado de Amazonas, Brasil, el 6 de octubre de 2018.
Un oficial electoral lleva una urna electrónica a la comunidad Nossa Senhora de Fátima, a lo largo del río Negro, estado de Amazonas, Brasil, el 6 de octubre de 2018. Bruno Kelly / Reuters

Ha sido una de las campañas más tensas de los años recientes en la nación con la economía más grande de Latinoamérica: dos extremos que se enfrentan, un candidato apuñalado y un expresidente que desde prisión pondrá su candidato en segunda vuelta.

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Los ingredientes ya están mezclados para unas elecciones que serán históricas. Un Brasil dividido vivirá el primer round y los dos favoritos están en esquinas opuestas.

Jair Bolsonaro: ultraderechista, polémico y popular

Jair Bolsonaro lleva la delantera. Según las últimas encuestas se llevaría la primera vuelta con el 36,7% de los votos y eso preocupa a un sector del país. El candidato es acusado de ser machista, racista y de representar un duro conservadurismo.

Un eventual gobierno de Bolsonaro aceleraría la privatización de empresas del estado para reducir el déficit fiscal y reduciría los controles ambientales para las empresas mineras y agrícolas. También bloquearía los esfuerzos de legalizar el aborto y el matrimonio igualitario.

El candidatoha a sabido responder a un sector de la población cansado de la corrupción y la violencia. Según el índice del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, Brasil tiene tres de sus ciudades entre las diez más peligrosas del mundo. Las propuestas de mano dura de Bolsonaro han sabido calar en la opinión pública.

“No va a ser con flores que se detiene la violencia. Déjenme decirles esto claramente: las armas no generan violencia y las flores no garantizan paz”, dijo en un evento durante la campaña. Sus polémicas declaraciones no le han restado muchos puntos, al contrario, es visto como un candidato fuera del sistema.

Ese factor suma, en un país que tiene a su más reconocido líder político en prisión por un escándalo de corrupción. Y es precisamente Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, heredero del presidente Lula da Silva, quien enfrentaría a Bolsonaro en una eventual segunda vuelta el próximo 28 de octubre.

Fernando Haddad, un filósofo frente al exmilitar

Haddad es filósofo y catedrático, popular entre los jóvenes de izquierda brasileños. Fue alcalde de Sao Paulo entre 2013 y 2017, y lleva el listón que le heredó Lula Da Silva. De hecho, fue su ministro de educación. Y precisamente ese vínculo con Lula es su fortaleza y su debilidad.

El fuerte desgaste del Partido de los Trabajadores, sumido en escándalos de corrupción tras más de una década en el poder, juega en contra de Haddad.

Las cartas ya están echadas y lo más probable es que haya una segunda vuelta. Un periodo que sin duda será igual de reñido, según las encuestas, ya que el 26% de los electores todavía no han decidido su voto.

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Con Reuters

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