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Rebeldes retiran sus armas pesadas de Idlib, su último feudo sirio

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Beirut (AFP)

Yihadistas y rebeldes apoyados por Turquía terminaban este martes de retirar sus armas pesadas de su último feudo en la provincia siria de Idlib, para establecer una "zona desmilitarizada", una operación que debe concluir antes del miércoles.

"El martes, casi todas las armas pesadas habían sido retiradas de esta zona", según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

"La zona 'tapón' ha sido vaciada casi totalmente de armas pesadas", indicó Rami Abdel Rahman, director del OSDH.

Esta retirada es producto del acuerdo suscrito el mes pasado entre Rusia, país aliado del régimen de Damasco, y Turquía, que apoya a algunos grupos rebeldes, dos países que cooperan estrechamente para poner fin a la guerra que ha devastado Siria desde 2011, y ha causado más de 360.000 muertos.

Su acuerdo sobre Idlib, anunciado el 17 de septiembre, prevé la instauración de una zona 'tapón' de 15 a 20 km de ancho, para separar los territorios rebeldes de los sectores vecinos controlados por el régimen sirio.

Según este acuerdo, las facciones tienen hasta el miércoles para retirar su armamento pesado de esta zona.

Ese acuerdo también ha permitido postergar una ofensiva del régimen sirio contra este último bastión de los rebeldes, lo que hacía temer a la ONU y a las oenegés una eventual "catástrofe humanitaria" y un "baño de sangre".

Además, antes del lunes la futura zona desmilitarizada debe ser abandonada por los yihadistas.

- Tres millones de habitantes -

El grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham (HTS), que domina en Idlib, había empezado a retirar sus armas pesadas el sábado y proseguía esta operación en la madrugada del martes, según el OSDH.

HTS, que no reaccionó oficialmente al acuerdo ruso-turco, controla más de la mitad de la zona demarcada.

El lunes, una fuente local cercana a este grupo afirmó a la AFP que HTS había aceptado el acuerdo para proteger así a los cerca de tres millones de habitantes de la provincia de Idlib.

"Todo el mundo se ha visto obligado a aceptar la iniciativa, aunque a veces a regañadientes", dijo esta fuente.

Los insurgentes apoyados por Ankara terminaron por su lado el lunes la retirada de todas sus armas pesadas, afirmaron los medios oficiales turcos.

Los yihadistas y facciones rebeldes esperan que la presencia turca --fuerzas de Ankara han sido desplegadas en puestos de observación-- los proteja, pues temen que el acuerdo entre Rusia y Turquía sea el preludio de un retorno de los soldados del régimen sirio a esta región.

El régimen de Damasco, gracias al apoyo militar que ha recibido de Rusia desde 2015, ha encadenado las victorias en estos últimos meses frente a rebeldes y yihadistas, y reconquistado la mayor parte del territorio sirio.

El presidente sirio, Bashar al Asad, calificó el domingo de "medida temporal" el acuerdo ruso-turco, y aseguró que la futura "zona desmilitarizada regresará" a mediano plazo a manos del régimen.

"Esa provincia y otros territorios que siguen controlados por terroristas volverán al Estado sirio", aseguró, agrupando con el término "terroristas" tanto a rebeldes como a yihadistas

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