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Bulgaria: El asesinato de la periodista Viktoria Marinova sigue sin respuestas

Ciudadanos participan en una vigilia a la luz de las velas en memoria de la periodista de televisión Viktoria Marinova en Sofía, Bulgaria, el 8 de octubre de 2018.
Ciudadanos participan en una vigilia a la luz de las velas en memoria de la periodista de televisión Viktoria Marinova en Sofía, Bulgaria, el 8 de octubre de 2018. Dimitar Kyosemarliev / Reuters

La ciudadanía y la comunidad internacional presionan a Bulgaria para resolver su muerte y no encasillarla en un mero homicidio sexual. Hasta ahora, el único sospechoso detenido fue puesto en libertad por falta de pruebas.

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Ni una pista de quién pudo asesinar a la periodista búlgara Viktoria Marinova el pasado 6 de octubre. La única persona de la que se sospechaba algún vínculo, un ciudadano rumano de origen ucraniano, tuvo que ser puesto en libertad ante la falta de pruebas.

Tras ser detenido e interrogado en Ruse, ciudad del norte de Bulgaria y ciudad natal de Marinova, la televisión pública BNT informó de que no se encontró ninguna coincidencia entre el ADN de este hombre de 27 años y el ADN del verdadero culpable del crimen.

“Por ahora no hay nuevos datos ni circunstancias que podamos anunciar”, reveló Teodor Atanasov, jefe de la policía regional de Ruse. Una declaración que ha sentado como un jarro de agua fría entre la ciudadanía y la comunidad internacional, especialmente a la Unión Europea (UE) y a EE. UU., que exigen que el caso no se abandone.

¿Un motivo periodístico o un motivo personal?

Precisamente en un parque de esa ciudad a orillas del río Danubio murió Marinova, a los 30 años de edad. En su cuerpo, la presentadora del canal de televisión privado TVN tenía señales de violación y maltrato “con extrema brutalidad”, hasta el punto de que su rostro no fue reconocido de inmediato cuando la encontraron el sábado pasado.

La policía es consciente de que Viktoria Marinova estaba investigando un caso de corrupción que comprometía a Bulgaria por uso indebido de fondos de la Unión Europea, y por ende podría haberla comprometido a ella. Sin embargo, el ente policial ha reconocido como más probable que su asesinato responda al crimen de un perturbado con motivos personales.

“Veo intentos deliberados de marginar este asesinato y manipular a la opinión pública con que Viktoria fue víctima de un ataque al azar o de homicidio sexual”, afirma Assen Yordanov, fundador de Bivol.bg, al cual pertenecen los dos reporteros que estuvieron en el último programa de Marinova y a los que entrevistó sobre el supuesto fraude de la UE.

RSF: su muerte es “síntoma del deterioro de las condiciones de trabajo de los periodistas de la UE”

Yordanov no es el único en pedir que no se minimice la posibilidad de vincular la muerte de la periodista con su trabajo. Y es que para la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), su asesinato es “un síntoma del deterioro de las condiciones de trabajo de los periodistas en la UE”, donde ya se registran tres reporteros muertos en el últimi año, contando a Viktoria Marinova.

La joven periodista no se dedicaba técnicamente al periodismo de investigación, pero con su trabajo había expuesto gravemente a las autoridades de Bulgaria por televisión. Con su programa ‘Detector’, Marinova estaba difundiendo el “GPGate”, la investigación de los dos reporteros que entrevistó (el búlgaro Dimitar Stoyanov y el rumano Attila Biro) y que denuncia el desvío de millones de euros de fondos de la Unión Europea, a través de una red de empresas de consultoría, relacionadas a su vez con empresas de construcción.

Una contabilidad secreta, cuentas paralelas, dinero robado… Al parecer, eso es todo lo que contienen los documentos de Stoyanov y Biro, y que justifican el hastío ciudadano ante la corrupción y el sistema de justicia del país balcánico, muy criticado también por la Comisión Europea.

Solo que Viktoria Marinova había sido la única, por ahora, en mostrar esta investigación en un medio televisivo.

“Por un lado, el Gobierno y el mundo empresarial presionan fuertemente a los dueños de los medios y a los propios medios. El número de temas olvidados no para de crecer. Se aparta sistemáticamente a los periodistas de investigación. Y por otro lado, en los últimos años, hemos visto muchas investigaciones con un éxito innegable. La mayoría son publicadas en el sitio Bivol.bg”, decía la reportera en su programa ‘Detector’.

“Queremos enfatizar que Victoria Marinova y TVN hicieron el único reportaje sobre ‘GPGate’. Todos los demás tenían miedo por el alto perfil político de las personas y compañías involucradas, incluyendo a Boiko Borísov (primer ministro de Bulgaria) y Lukoil (mayor empresa de petróleo del país)”.

Con EFE y Reuters

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