La UE "intensifica" preparativos para Brexit sin acuerdo, pero ve "todavía tiempo"

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Luxemburgo (AFP)

La Unión Europea (UE) aceleró sus preparativos sobre una eventual separación de Reino Unido sin acuerdo de divorcio en marzo, aunque estima que "todavía queda tiempo" para alejar este escenario considerado "probablemente inevitable" por los aliados parlamentarios del gobierno británico.

El tiempo apremia. La UE veía en la cumbre prevista esta semana en Bruselas la "hora de la verdad" para alcanzar un acuerdo, pero el domingo una nueva ronda de negociaciones se cerró sin un pacto y no se prevén nuevas conversaciones antes del miércoles, cuando está prevista una cena de mandatarios.

"Mientras trabajamos duro para llegar a un acuerdo, nuestro trabajo de preparación y contingencia se intensifica", advirtió este lunes en rueda de prensa Margaritis Schinas, portavoz de la Comisión Europea, institución que negocia en nombre de los 27 socios de Londres.

La cuestión de Irlanda sigue siendo el principal escollo. Ambas partes buscan evitar el retorno de una frontera clásica entre la provincia británica de Irlanda del Norte e Irlanda para no debilitar el acuerdo de paz de Viernes Santo de 1998, pero no logran un método pactado sobre cómo hacerlo.

A falta de una solución mejor, Bruselas aboga por mantener a Irlanda del Norte en la unión aduanera y el mercado único europeo. Esta propuesta, conocida como "backstop" ("red de seguridad"), figura en el acuerdo provisional de diciembre, pero Londres lo contesta ahora.

Sus críticas se centran en que esto comprometería la integridad de Reino Unido, al crear una frontera de facto entre la provincia norirlandesa y el resto del país, y propone en cambio un "arreglo aduanero temporal" con la UE hasta que se alcance una solución permanente.

Los europeos se oponen a dar a los británicos un "acceso a la carta" al mercado único y al espacio aduanero sin asumir al mismo tiempo las obligaciones, máxime cuando el rechazo a uno de los pilares del mercado común, la libre circulación de personas, fue uno de los catalizadores del referendo del Brexit en 2016.

Desde Luxemburgo, donde participa a una reunión de cancilleres del bloque, el irlandés Simon Coveney consideró "frustrante" y "decepcionante" el fracaso de las discusiones del fin de semana, ya que Irlanda, a su juicio, "es el país más expuesto a los efectos colaterales del Brexit".

- May, ante el Parlamento -

La primera ministra británica, Theresa May, bajo presión interna dentro de su propio partido por los partidarios de un Brexit duro, debe informar este lunes sobre el estado de las negociaciones al parlamento británico, que en última instancia debe aprobar al acuerdo al igual que la Eurocámara.

En Luxemburgo, su ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, consideró todavía posible lograr un pacto, ya que "todo el mundo se está esforzando mucho", pero precisó que la primera ministra británica "no firmará nada que no sea compatible" con el referéndum del Brexit.

Su visión choca con la del partido norirlandés DUP, cuyos diez diputados en la Cámara de los Comunes sustentan la mayoría parlamentaria de May. Sammy Wilson, su responsable para el Brexit, dijo este lunes a un diario local que es "probablemente inevitable" llegar a un escenario sin acuerdo.

"Dada la actitud de la UE y la forma como han arrinconado a Theresa May, no veo qué acuerdo obtendría la mayoría" en la votación del parlamento británico, agregó el político norirlandés, un análisis compartido por algunos de los miembros del Partido Conservador de May.

Los europeos no pierden la esperanza de alcanzar un acuerdo en noviembre, que dé tiempo a su ratificación posterior y evitar el escenario de una retirada no negociada contra la que ya advirtieron instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) por su impacto en la economía.

De cara a cerrar un acuerdo en el tiempo de descuento, todo apunta a que los mandatarios del bloque podrían dar en la cena del miércoles su visto bueno a una cumbre extraordinaria a mediados de noviembre.

E incluso algunos apuntan ya más allá, como el primer ministro irlandés, Leo Varadkar. "Creo que noviembre o diciembre tienen mejores posibilidades (...) aunque esta es una situación que evoluciona", dijo a la prensa en Dublín.