Día Mundial de la Alimentación

Día mundial de la alimentación: contra los desafíos de la malnutrición

La reina Letizia y el director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, en la ceremonia del Día Mundial de la Alimentación organizado por la FAO bajo el lema "Nuestras acciones son nuestro futuro", el 16 de octubre en Roma, Italia.
La reina Letizia y el director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, en la ceremonia del Día Mundial de la Alimentación organizado por la FAO bajo el lema "Nuestras acciones son nuestro futuro", el 16 de octubre en Roma, Italia. Antonello Nusca / EFE

El 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, en esta misma fecha de 1945, 42 países en Quebec, Canadá, impulsaron la creación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

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La Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamado a que, en la lucha global contra el hambre, la obesidad y otros tipos de malnutrición, todos los actores - incluidos los gobiernos, las empresas y los individuos - actúen para cambiar los sistemas alimentarios.

En la sede de la FAO en Roma se celebró la ceremonia principal en la que la ONU reiteró que, pese a querer erradicar el hambre para 2030, la situación no ha dejado de empeorar en los últimos tres años.

En 2017 el hambre aumentó por tercer año consecutivo, afectando a 821 millones de personas, que se suman a los 1.300 millones que tienen sobrepeso, 672 millones de obesos y 1.500 millones con carencias de micronutrientes, la llamada "hambre oculta".

Revertir esas tendencias es fundamental si se quiere erradicar la malnutrición, objetivo que se ha propuesto la comunidad internacional para 2030, como recordó la ONU.

Los objetivos del Día Mundial de la Alimentación son:
•estimular una mayor atención a la producción agrícola en todos los países y un mayor esfuerzo nacional, bilateral, multilateral y no gubernamental a ese fin;
•estimular la cooperación económica y técnica entre países en desarrollo;
•promover la participación de las poblaciones rurales, especialmente de las mujeres y de los grupos menos privilegiados, en las decisiones y actividades que afectan a sus condiciones de vida;
•aumentar la conciencia pública de la naturaleza del problema del hambre en el mundo;
•promover la transferencia de tecnologías al mundo en desarrollo;
•fomentar todavía más el sentido de solidaridad nacional e internacional en la lucha contra el hambre, la malnutrición y la pobreza y señalar a la atención los éxitos conseguidos en materia de desarrollo alimentario y agrícola.

Líderes mundiales se pronuncian para erradicar la malnutrición

"Todos debemos poner de nuestra parte para que todas las personas tengan acceso a una dieta saludable y nutritiva", dijo el secretario general de la ONU, António Guterres, en una grabación en la que pidió "renovar el compromiso" y sumar esfuerzos, especialmente a gobiernos, empresas e individuos.

"Cada acción cuenta. Cada intervención es importante, como los profesores que enseñan a sus alumnos a respetar el entorno a una madre que hace el esfuerzo de conseguir su familia alimentos nutritivos y frescos", señala, por su parte, la reina Letizia de España, que asistió en su calidad de embajadora especial para la nutrición e instó a cambiar el sistema mundial alimentario para acabar con las "abrumadoras" cifras de malnutrición en el mundo.

Entre otras cosas, pidió mejoras en la distribución de alimentos y la recuperación de los que se desperdician en países industrializados, un mayor compromiso del sector privado, educación integral para la salud en las escuelas y un reforzamiento del papel de los consumidores.

El papa Francisco lamentó que sigan aumentando las personas que "no tienen nada, o casi nada, que llevarse a la boca", y que "la solidaridad internacional parece enfriarse", al tiempo que pidió a los países, organismos, sociedad civil e individuos que redoblen sus esfuerzos "para que a nadie falte el alimento necesario, ni en cantidad ni en calidad".

"Los pobres aguardan de nosotros una ayuda eficaz que los saque de su postración", apuntó en el discurso, leído por el observador permanente de la Santa Sede ante la FAO, Fernando Chica.

"La lucha contra el hambre reclama imperiosamente una generosa financiación, la abolición de las barreras comerciales y, sobre todo, el incremento de la resiliencia frente al cambio climático, las crisis económicas y los conflictos bélicos", enfatizó en el discurso enviado para la celebración anual de la Jornada Mundial de la Alimentación que se celebra en la FAO.

El director general de la FAO, José Graziano da Silva, responsabilizó directamente a los sistemas alimentarios globales de problemas como la obesidad, que cada año cuesta 2 mil millones de dólares, equivalente al impacto del tabaco o de los conflictos armados.

Mejorar las leyes de etiquetado, prohibir ingredientes dañinos, evitar las pérdidas de alimentos y consumir productos frescos locales, fueron algunas de las propuestas que dio para lograr una alimentación más nutritiva y sostenible.

El presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), Gilbert Houngbo, se centró en la situación de África, con graves deficiencias en agricultura y las tasas más altas de subalimentación, con una de cada cinco personas padeciéndola.

David Beasley, Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), criticó la falta de fondos para combatir el hambre con la riqueza de la que se dispone, y advirtió que: "sin seguridad alimentaria, no habrá seguridad en el mundo en absoluto".

Hambre en América Latina es por falta de recursos

En el evento "Nuestras acciones son nuestro futuro. Un mundo #Hambre Cero para 2030 es posible", la FAO subrayó este problema, así como el creciente uso de agroquímicos que causan enfermedades en un gran número de personas anualmente.

El sector agrícola latinoamericano creció cuatro veces más, pero adquirir alimentos de buena calidad se hace cada vez más difícil para las poblaciones que no cuentan con recursos para comprarlos, advirtió en Panamá la FAO.

En el foro participaron autoridades y técnicos de los ministerios panameños de Relaciones Exteriores, Desarrollo Agropecuario, Gobierno, Desarrollo Social, Salud, Ambiente, Educación, entre otros, así como representantes de organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y la academia.

El organismo mundial señaló que actualmente 821 millones de personas en el mundo sufren subalimentación crónica, que los niveles de obesidad están aumentando rápidamente y que muchos países experimentan la doble carga del hambre y la obesidad, pues 1.900 millones de personas padecen sobrepeso, de los cuales 672 millones son obesas.

15 millones de congoleños pasan hambre

Alrededor de 15 millones de mujeres, hombres y niños en la República Democrática del Congo (RDC) no reciben alimento suficiente, cifra que casi duplica a los 7,7 millones del año pasado.

La cifra de resultados preliminares se informó en un comunicado del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), publicada el 31 de agosto, en un reporte conjunto del Programa Mundial de Alimentos, la FAO y el Ministerio de Agricultura de la RDC.

"Estamos presenciando niveles de emergencia de hambre y malnutrición en cada ciudad y aldea en la que actuamos", afirmó la directora en el país de esta ONG, Ulrika Blom.

El hambre obliga, además, según el texto, a que mujeres y niñas de Kivu del Norte se dediquen a la prostitución para poder comprar alimentos, y que hombres y niños engrosen las filas de grupos armados a cambio de recibir comidas regulares.

Según el informe, los niveles de hambre se han casi duplicado en el último año como consecuencia de la creciente espiral de violencia, sobre todo, en diversas provincias del este donde milicias armadas regentan el poder.

Con EFE

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