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El registro civil iraquí patas arriba por la ocupación del grupo EI

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Mosul (Irak) (AFP)

Shahed nació en 2015 cuando Mosul estaba bajo control del grupo Estado Islámico (EI). Ahora su padre lucha para que las autoridades iraquíes reconozcan un certificado con membrete del "califato".

Bajo un sol ardiente, y pese a la inmensa fila de espera, Ahmed Aziz, de 39 años, espera turno para que por fin su hija aparezca en los registros del Estado iraquí.

Bajo el grupo EI, que hizo saltar por los aires las administraciones públicas y sus archivos, imperaba la ley de los yihadistas.

"El registro civil oficial estaba cerrado", afirma el hombre, que sólo posee un certificado de nacimiento expedido hace tres años por uno de los hospitales de Mosul de los que los yihadistas se apoderaron hasta la liberación de la ciudad en julio de 2017.

Cuando los locales del registro civil reabrieron hace unos meses en esta capital provincial de Nínive "vi que la gente acudía masivamente a las administraciones públicas y preferí esperar", cuenta este taxista a la AFP.

El caso es que Shahed tienes tres años y sigue sin existir para la administración iraquí.

- Boda en negro -

De 2014 a 2017, miles de iraquíes que vivían en el tercio del país caído en manos de los yihadistas desaparecieron virtualmente de los registros del Estado.

Algunos perdieron la documentación durante los combates o en su huida.

Otros consiguieron certificados del grupo EI, que creó ministerios, administraciones, tribunales y su propio registro civil, donde inscribía los nacimientos, las bodas, las defunciones o los acuerdos comerciales. Nadie reconoció estos documentos.

Para casarse en 2014 Zein Mohamed, un funcionario de 29 años, tuvo que ir a un tribunal del grupo EI. "Fui con mi novia ante el juez. Ella iba de negro, tapada de pies a cabeza", recuerda.

Bajo el control yihadista, los habitantes de Mosul se plegaron a las exigencias rigoristas. Las mujeres tenían que taparse de arriba abajo y los asuntos familiares quedaban en manos de los mismos tribunales que ordenaban la muerte y castigos corporales por cualquier comportamiento considerado "pecado".

"El juez nos entregó un certificado de matrimonio con un sello del EI", explica Zein Mohamed. Después de la liberación, "cuando los tribunales reabrieron, tuvimos que firmar un nuevo contrato de matrimonio".

Ahora tiene que cambiar todos los documentos de estado civil para regularizar la situación.

- Un pasaporte para escapar -

Los funcionarios los reciben todos los días salvo el viernes (día de descanso para los musulmanes) de ocho de la mañana a tres de la tarde. El trabajo es complejo y avanza muy despacio, entre otros motivos debido a las condiciones impuestas por los servicios de seguridad en la antigua "capital" iraquí del grupo EI.

Para evitar las falsificaciones de identidad y desenmascarar a los yihadistas que intenten huir, "los servicios de inteligencia verifican cada documento y esto enlentece" la tarea, explica a la AFP el general Husein Mohamed Ali, que dirige el registro civil de Mosul.

Pese a ello "más de un millón de documentos certificados y más de 2.000 pasaportes fueron expedidos", afirma.

Mustafa Thamer, un estudiante de 23 años, solicita un pasaporte. "Hay que tener un pasaporte para poder irse de aquí si se quiere. Hemos vivido la ocupación del grupo EI y no confiamos en el futuro de esta ciudad", explica a la AFP. "Puede pasar cualquier cosa".

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