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Tres conclusiones sobre el brexit que deja hasta ahora la cumbre de líderes de la UE

La primera ministra británica Theresa May llega a la cumbre de líderes de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, el 17 de octubre de 2018.
La primera ministra británica Theresa May llega a la cumbre de líderes de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, el 17 de octubre de 2018. Toby Melville / Reuters

Los mandatarios de los 27 países que permanecerán en el bloque luego de la salida del Reino Unido se reunieron en Bruselas. Se discutieron varios temas pero la negociación con el Gobierno de Theresa May se llevó el protagonismo.

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No hay humo blanco en Bruselas y los negociadores piden más combustible. Los diálogos entre la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, y el negociador para el brexit de la UE, Michel Barnier, no muestran grandes resultados a la fecha y los líderes del bloque empiezan a barajar opciones para que la salida de los británicos sea lo menos traumática posible.

La primera ministra se dirigió a los 27 mandatarios y ofreció algunas declaraciones a la prensa en las horas siguientes. Luego del análisis interno por parte de los miembros del bloque hay al menos tres puntos destacados sobre en qué punto están las negociaciones del divorcio.

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1. Una transición más larga en vez de un “no acuerdo” para el brexit

Faltaban pocas horas para que iniciara la cumbre en Bruselas cuando la canciller alemana Angela Merkel le dijo a su Parlamento que dentro de las preparaciones tenían que incluir la posibilidad de que el Reino Unido saliera sin acuerdo.

Un día antes, el 16 de octubre, un vocero de la oficina de Theresa May repitió la frase que la primera ministra pronunció luego de la cumbre de Salzburgo en septiembre: “un no acuerdo es mejor que un mal acuerdo”.

Pero este 18 de octubre, luego de que terminaran las reuniones en Bruselas, se habla menos de un “no acuerdo” y más de extender la transición. Pero esa alternativa todavía no es una propuesta formal.

La primera ministra británica concedió que una extensión de “unos meses” sería viable y el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk expresó que “si el Reino Unido decide que la extensión del periodo de transición sería útil para alcanzar un acuerdo, estoy seguro que los líderes estarían listos para considerarlo de forma positiva”.

2. Los líderes europeos muestran disposición mientras los conservadores británicos se dividen

Los mandatarios de los países miembros de la UE no se mostraron impacientes. Si hace falta más tiempo para hacer ajustes a la negociación y extender el periodo de transición hasta 2021, podría haber un sí rotundo.

“Lo que se puede extender sin mayor problema es la fecha del 1 de enero de 2020 para el periodo de transición. Si se añade un año, eso no hará daño a Europa y espero que al Reino Unido tampoco”, le dijo Jean Asselborn, ministro de relaciones exteriores de Luxemburgo, a la cadena alemana ‘Deutschlandfunk’.  

Pero en el Reino Unido no se han mostrado tan favorables a esta idea y desde ya se prevé que a May le costará vender la propuesta en su país.

Un destacado partidario del brexit, el legislador conservador Jacob Rees-Mogg, dijo a Reuters que cualquier extensión de la transición sería "una idea mala y costosa". "Sin mencionar el presupuesto o las nuevas leyes, el epítome del estado vasallo", añadió

Hasta el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte, otrora aliado de May, ha amenazado con votar en contra de su presupuesto si accede a las solicitudes de la Unión Europea sobre la barrera para la frontera irlandesa.

Diane Dodds, una eurodiputada de este partido, ha dicho que la extensión no solventa los miedos de los unionistas. “Todo muy bien, pero esto no hace nada para cambiar el asunto de la barrera (backstop)... por lo tanto, esto no aborda ninguna preocupación, no ofrece ninguna garantía".

Y esto lleva a la tercera conclusión.

3. El asunto irlandés, escollo mayor para el brexit, sigue sin resolverse

Los negociadores han hablado de migración, visas y pactos comerciales. Pero todos estos temas tienen un punto álgido de debate en la única frontera terrestre entre el Reino Unido y el resto de Europa.

Se trata de un problema que se remonta a siglos atrás. La isla de Irlanda está dividida entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. La primera es una de las cuatro naciones que constituyen el Reino Unido, conformado, además, por Inglaterra, Gales y Escocia y por lo tanto, después del Brexit ese territorio quedará, como el resto del Reino Unido, por fuera del bloque comunitario.

Del otro lado está la República de Irlanda, un Estado (autoproclamado independiente en 1916, aunque no fue hasta 1949 cuando finalmente alcanzó su soberanía) y miembro del bloque, por lo que tras el brexit seguirá siendo uno de los 27 países que conformarán la Unión Europea.

Frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.
Frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. France 24

May señaló que quedan por resolver "asuntos difíciles" y consideró que entre esos temas es "crucial" la solución para evitar una frontera física entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte. Sobre esa cuestión, reiteró su rechazó al remedio provisional pactado con Bruselas en diciembre que, según dijo, "apartaría" a Irlanda del Norte del resto del Reino Unido.

Las propuestas de uno y otro bando han hecho revivir el miedo a que se reactiven las viejas tensiones entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Si bien Londres y Bruselas han dado a entender que no quieren levantar un límite físico entre las Irlandas, no consiguen decidir cómo hacerlo. Y la cumbre no dio nuevas pistas que vislumbraron una posible solución.

Y sin este punto resuelto es difícil que las negociaciones avancen.

Con Reuters

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