Abusos en la Iglesia

La Iglesia chilena, condenada a indemnizar a tres víctimas del expárroco Fernando Karadima

James Hamilton y Juan Andrés Murillo, dos víctimas de abuso por parte de la Iglesia chilena, asisten al juicio para pedir compensación en la Corte de Apelaciones de Santiago, Chile, el 18 de octubre de 2018.
James Hamilton y Juan Andrés Murillo, dos víctimas de abuso por parte de la Iglesia chilena, asisten al juicio para pedir compensación en la Corte de Apelaciones de Santiago, Chile, el 18 de octubre de 2018. Ivan Alvarado / Reuters

La Corte de Apelaciones de Santiago dictaminó que el Arzobispado de la capital pague 670.000 dólares por tres abusos sexuales cometidos por el expárroco Fernando Karadima. Un fallo que sentaría un precedente entre las víctimas.

Anuncios

La justicia chilena se ha puesto esta semana del lado de las víctimas. Y es que la Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago de Chile condenó al Arzobispado de la capital a pagar 670.000 dólares a tres hombres que sufrieron abusos sexuales por parte del expárroco Fernando Karadima.

El dictamen, que fue unánime por tres votos a cero, se ha conocido este 21 de octubre, luego de que el periódico chileno La Tercera y las propias víctimas revelaran el fallo en la prensa y en las redes sociales.

"HISTÓRICO. Iglesia pierde y se admite encubrimiento, negligencia y mentiras. Desde hoy un mundo más seguro para niños (…) Por fin el triunfo para tantos que han sufrido por sus crímenes”.

Una noticia sorpresiva si se tiene en cuenta que la Corte de Apelaciones revoca con este fallo una sentencia de primera instancia judicial, con la que el juez Juan Muñoz había desestimado antes las acusaciones de James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo.

Pero según La Tercera, el giro de esta condena se debe al descubrimiento en junio de una carta del cardenal Francisco Javier Errázuriz al nuncio Giuseppe Pinto, escrita en 2009, en la que admitía que tras recibir denuncias contra Karadima había decidido no interrogarlo para no causarle molestias.

El primer caso civil resuelto por “daños morales”

Hamilton, Cruz y Murillo –recibidos hace poco por el papa Francisco en el Vaticano– llevan tiempo liderando las denuncias contra los abusos sexuales cometidos por el clero chileno, para que se tengan en cuenta los “daños morales” a decenas de niños y adolescentes.

No solo han culpado a Karadima, sino también a otros cardenales como el mismo Errázuriz y también a Ricardo Ezzati, primer arzobispo de Chile en ser llamado por la Fiscalía en calidad de imputado, por haber encubierto los crímenes del primero.

“Cardenales Errázuriz, Ezzati y su banda de obispos expuestos como lo que son, ¡unos delincuentes! Por fin el triunfo para tantos que han sufrido por sus crímenes", expresó en Twitter Juan Carlos Cruz, que hoy vive en Filadelfia (EE. UU.).

Un antecedente judicial para otras víctimas del clero chileno

Si bien el Arzobispado tiene aún el derecho de apelar ante la Corte Suprema (máximo tribunal del país), esta decisión supone un gran precedente al confirmar actos de agresión y encubrimiento.

Según el experto canónico Marcial Sánchez, preguntado por Reuters, esta condena por daños y perjuicios podría llevar a juicios similares por parte de otras víctimas, ya no solo del clero chileno, sino católico.

El ejemplo más reciente es de septiembre. Ya que la Diócesis de Brooklyn (Nueva York) tuvo que indemnizar con 27,5 millones de dólares a cuatro niños que sufrieron abusos entre 2003 y 2009 por un profesor de religión. Solo que el caso no llegó a juicio ya que se alcanzó un acuerdo amistoso.

Este domingo 21 de octubre, las tres víctimas chilenas expresaron en un comunicado que este fallo “debiera marcar el fin de la impunidad en materia de abuso sexual clerical”, y a la vez elogiaron al “Estado chileno (que) se está poniendo al día a través de la justicia para que, independiente del poder de una organización, todos respondan por sus actos, especialmente si tienen a su cargo el cuidado de niños, adolescentes y personas vulnerables".

Recientemente Fernando Karadima, de 88 años, fue expulsado del sacerdocio por el Vaticano y sentenciado a una vida de penitencia y oración. Sin embargo, al margen de esta condena canónica, no carga con ninguna condena legal, porque hasta ahora ha negado los hechos y por su parte la justicia chilena ha considerado las acusaciones en su contra como delitos prescritos que ocurrieron en la década de los 70, 80 y 90.

Aun cuando en 2011 la misma Santa Sede declaró a Karadima culpable de abusos sexuales y psicológicos cuando era párroco en Santiago de Chile, no ha habido condena para la Iglesia Católica chilena, que tiene 119 investigaciones en curso relacionadas con 167 eclesiásticos y 178 víctimas cuantificadas.

Con EFE, Reuters y prensa nacional

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24