Justicia en Pakistán

Tribunal paquistaní absuelve a cristiana condenada a pena capital

Un simpatizante del partido islámico Tehrik Labaik Ya RasoolAllah (TLP) protesta contra la absolución por el Tribunal Supremo de la cristiana Asia Bibi en Karachi, Pakistán, el 31 de octubre de 2018.
Un simpatizante del partido islámico Tehrik Labaik Ya RasoolAllah (TLP) protesta contra la absolución por el Tribunal Supremo de la cristiana Asia Bibi en Karachi, Pakistán, el 31 de octubre de 2018. Shahzaib Akber / EFE

Asia Bibi, acusada de blasfemia por supuestamente insultar al profeta Mahoma en 2009, fue absuelta por el Tribunal Supremo de Pakistán. La decisión desató fuertes protestas por parte de los fundamentalistas en varias ciudades del país.

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"Absuelta de todas las acusaciones", esa fue la decisión que pronunció el juez Saqib Nisar este miércoles 31 de octubre. Asia Bibi debe ser liberada "inmediatamente" de la cárcel en Mutan, en la que esperaba su turno para la pena capital.

"No puedo creer lo que estoy escuchando, ¿Voy a salir libre? ¿De verdad me van a liberar?", fueron las primeras palabras de Bibi, respondiendo por teléfono a un periodista de la AFP.

Madre de cuatro hijos, esta cristiana terminó en prisión luego de una disputa con una mujer musulmana. El centro de la discordia: un vaso de agua. Era un día caluroso de 2009, Bibi, que trabajaba en el campo, fue a buscar agua para ella y sus compañeros de la granja. Dos musulmanas se negaron a beber del mismo vaso que había utilizado la cristiana. Poco después, Bibi fue acusada de blasfemia. Fue llevada a juicio y condenada a muerte. Eso lo cuenta la misma Bibi en un libro que publicó en 2012, titulado '¡Sacádme de aqui!'.

En Pakistán el menor rumor de blasfemia puede desatar una violencia desmedida, que puede llegar al linchamiento. Además, todo aquel que se oponga a estos supuestos casos de blasfemia puede pagarlo incluso con su vida.

Así le sucedió al gobernador de la provincia de Punjab en 2011. Él salió en defensa de Asia Bibi y denunció el uso abusivo de la ley relativa a la blasfemia. Uno de sus guardas de seguridad lo asesinó de un disparo. Sin embargo, el asesino que fue condenado a la horca es considerado como un mártir. Un altar fue construido en su honor y recibe la visita de millones de personas cada año cerca de Islamabad.

Cientos protestan en todo el país contra el veredicto

Una vez se conoció la decisión del tribunal, un líder religioso musulmán radical exhortó a sus seguidores a protestar en varias ciudades del país. Una manifestación para expresar su amor por el profeta y contra la liberación de Bibi. Las autoridades reforzaron las medidas de seguridad en iglesias cristianas.

La defensa de Bibi siempre ha argumentado que en ningún momento insultó al profeta. Su abogado señaló las contradicciones en los testimonios de los testigos.

En la sentencia, el Tribunal Supremo cita un hadiz, dicho o hecho de Mahoma, en el Corán, en el que el profeta dice que todo aquel que haga daño a las minorías no musulmanas tendrá que responder por sus acciones el día del juicio final:

El caso de esta cristiana despertó el interés de la comunidad internacional, pues es un ejemplo de los problemas que enfrentan las minorías religiosas en Pakistán, blanco de ataques por parte de los extremistas en estos últimos años. El caso de Bibi fue seguido de cerca por El Vaticano y en 2010, el papa Benedicto XVI pidió su liberación.

La ley sobre la blasfemia ha sido instrumentalizada y ha servido para callar a disidentes y políticos en numerosas ocasiones. Tanto estudiantes universitarios como cristianos han sido linchados e incluso quemados en hornos acusados de blasfemia. Actualmente, cerca de 40 personas cumplen penas de cadena perpetua o esperan su pena en el corredor de la muerte, acusados de blasfemia.

Con AFP y Reuters

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