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Por pedido de Trump, Jeff Sessions renuncia como Fiscal General de Estados Unidos

Jeff Sessions, fiscal general, y el adjunto, Rod Rosenstein, en la Cumbre Nacional de Opioides en el Departamento de Justicia en Washington D.C. el 25 de octubre de 2018.
Jeff Sessions, fiscal general, y el adjunto, Rod Rosenstein, en la Cumbre Nacional de Opioides en el Departamento de Justicia en Washington D.C. el 25 de octubre de 2018. Jonathan Ernst / Reuters

El presidente estadounidense había criticado fuertemente al Fiscal General por hacerse a un lado de las investigaciones sobre la injerencia de Rusia en las elecciones de 2016.

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En su carta de renuncia, Jeff Sessions escribió al presidente Donald Trump, que se retiraba del cargo por su petición. La relación entre el abogado de 71 años y el presidente Trump había empezado mal, desde marzo de 2017, cuando el fiscal general, recién electo, se hizo a un costado en la investigación del FBI sobre el papel de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016.

En agosto pasado, Trump denunció que "Jeff Sessions se apartó, algo que no debería haber hecho o que me debería haber dicho. Aceptó el trabajo y luego dijo: 'Voy a apartarme (de la investigación sobre Rusia)'. ¿Qué tipo de hombre es ese?".

En un trino, Donald Trump anunció que Matthew G. Whitaker, hasta hoy jefe de personal de Sessions, ocupará de manera interina el cargo de Fiscal General mientras se designa a un nuevo funcionario para este puesto.

En otro mensaje, agradeció a Sessions por sus servicios.

Con estos cambios, los opositores de la administración Trump se preguntan quién quedará al frente de la investigación sobre el papel del Kremlin en las elecciones estadounidenses.

La investigación rusa en manos de Robert Mueller y Rod Rosenstein

Luego de que Sessions anunciara que no podía supervisar la investigación del Oficina Federal de Investigación (FBI) sobre la relación entre la campaña de Trump y Moscú, el Fiscal General Adjunto Rod Rosenstein quedó a cargo del caso. En mayo de 2017, Rosenstein nombró a Robert Mueller como consejero especial del Departamento de Justicia para que liderara las pesquisas del FBI.

Mueller ha ampliado los márgenes de la investigación. Además de indagar si la campaña de Trump se alió con Russia, también está buscando pruebas acerca de si el presidente ha obstruido a la justicia y si ha habido malas conductas financieras por parte de los familiares de Trump y sus asociados. Además de acusar a 25 ciudadanos rusos y tres firmas de participar en el complot, el consejero especial ha levantado cargos contra Paul Manafort y Rick Gates, gerente de campaña de Trump desde junio a agosto de 2016 y su mano derecha, respectivamente.

Horas previas a que se anunciara la renuncia de Sessions, un periodista de CNN intentó preguntarle al presidente si estaba preocupado por estas investigaciones. “No estoy preocupado porque son una farsa”, contestó el presidente luego de evitar las preguntas al respecto y atacar verbalmente al reportero.

Sessions también ha sido investigado

El equipo de Mueller cuestionó la conducta de Sessions en enero. El entonces fiscal general respondió que no había dicho nada inapropiado durante su reunión con el embajador ruso Sergei Kislyak. En un testimonio en el Congreso, no obstante, dijo que recordaba que en una reunión en 2016, en presencia de Trump, un asesor de campaña ofreció sus nexos con Rusia para buscar una reunión entre Vladimir Putin y Donald Trump.

En el libro Fear (“Miedo”) del periodista del Washington Post Bob Woodward, se cuenta que Trump se refería a Sessions como un “retrasado mental” y un “bobo sureño”, mientras se burlaba de su acento.

En una entrevista concedida al canal estadounidense Fox News, el presidente sentenció que Sessions “nunca había tomado control del Departamento de Justicia”. El entonces Fiscal General emitió un comunicado respondiendo que “había tomado el control del Departamento de Justicia desde el día en que juró que cumpliría con sus funciones”.

A pesar de las críticas, Sessions defendió agresivamente las políticas más conservadoras de la administración Trump. Trató de retirar fondos federales a las ciudades típicamente gobernadas por demócratas, a las que acusó de albergar inmigrantes de manera ilegal y protegerlos de ser deportados. También respaldó a Trump en la decisión de retirar las protecciones a los jóvenes adultos que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños y apoyó el veto para ingresar al país a los ciudadanos de países de mayorías musulmanas.

Jeff Sessions, un republicano acusado de racismo

Cuando Trump anunció que nombraría a Sessions en el cargo de Fiscal General a finales de 2016, antes de posesionarse como presidente, hubo críticos hasta en el partido Republicano.

Ana Navarro, una estratega republicana y crítica de Trump, dijo en Twitter en su momento: “Jeff Sessions, considerado muy racista para ser juez en los 80, es la apuesta de Trump para Fiscal General”.

Navarro se refería a la decisión del comité judicial del Senado que, en 1986, le negó la opción a Sessions para ser Fiscal de un distrito de Alabama por sus comentarios racistas. Al Fiscal General saliente se le acusó de decir que estaba de acuerdo con el Ku Klux Klan hasta que se enteró que fumaban marihuana. Ante el Comité que aprobó su nombramiento en 2017, Sessions se defendió diciendo que las acusaciones de racismo en su contra eran falsas.

En septiembre del año pasado, Sessions respaldó el rechazo del presidente Trump a los jugadores de fútbol americano que se arrodillaban o cruzaban los brazos durante el himno nacional en señal de protesta por la segregación racial.

“Los jugadores no serán objeto de ninguna investigación, pero si incurren en un acto provocativo, pueden ser condenados, y el presidente tiene el derecho de condenarlos, y yo condenaría sus acciones”, afirmó en una conferencia sobre libertad de expresión en la Universidad de Georgetown.

¿Quién es Matthew Whitaker, el nuevo Fiscal General Encargado?

El abogado de Iowa de 49 años tenía una oficina privada en su natal Des Moines antes de llegar al Departamento de Justicia en 2017. Además, lideraba una organización en Washington que se encargaba de hacer seguimiento y escrutinio a Hillary Clinton.

Whitaker, además, ya había sido crítico de la investigación liderada por Robert Mueller sobre la trama rusa. En agosto de 2017, semanas antes de llegar al cargo de jefe de gabinete de Sessions, Whitaker escribió una columna en CNN en la que criticaba la decisión de Mueller de empezar a indagar en las finanzas del presidente Trump, las de sus familiares y sus asociados.

"Es hora de que Rosenstein, que es el procurador general interino a los fines de esta investigación, ordene a Mueller que limite el alcance de su investigación dentro de las cuatro esquinas de la orden que lo nombra como consejero especial" escribió Whitaker en la misma columna en la que apuntó que si Mueller insistía en esta línea de investigación incrementarían las "preocupaciones" que indican que esta pesquisa es una "cacería de brujas".

Luego del nombramiento de este martes, los opositores reclaman que el abogado de Iowa no es la persona indicada ni siquiera para ocupar el cargo de manera interina.

Así lo expresó el senador demócrata Chuck Schumer en su cuenta de Twitter luego de escribir que "Claramente, el presidente tiene algo que esconder":

El nuevo Fiscal General deberá ser ratificado por el Senado. Se espera que el nombramiento no tendrá obstáculos ahora que la nueva cámara alta sigue siendo de mayoría republicana tras las elecciones del 6 de noviembre.

Con Reuters y EFE

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