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La Entrevista

María Fernanda Espinosa: "Las mujeres podemos y debemos hacer la diferencia"

María Fernanda Espinosa lleva casi seis meses a la cabeza de la Asamblea General de la ONU. Esta ecuatoriana es la cuarta mujer en asumir este cargo en 73 años y desde ya ha establecido una agenda de siete puntos que incluye la igualdad de género.

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Estuvo en París con motivo del primer Foro por la paz convocado por el presidente Emmanuel Macron para defender y reformar el multilateralismo en un mundo donde los populismos y la extrema derecha están en auge.

Es férrea defensora y representante de un mundo sin polos. “No se trata de poner nombres y apellidos sino de comprender las dinámicas del mundo y los grandes desafíos. Y entender que la única forma de responder a los temas globales como el cambio climático, la migración, el desarme nuclear, los conflictos, es a través de una respuesta multilateral y esa gran casa del multilateralismo que me honro en presidir su Asamblea General, es la ONU”, dice a France 24.

Antes de llegar a este puesto, que peleó no sin polémica frente a la representante de Honduras, María Fernanda Espinosa hizo una carrera multilateral durante 20 años dentro de Ecuador y en organizaciones internacionales en temas como negociaciones internacionales, paz, seguridad, defensa, desarme, derechos humanos, pueblos indígenas, igualdad de género, desarrollo sostenible, medio ambiente, biodiversidad, cambio climático y cooperación multilateral.

Por otro lado, fue dos veces ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, durante los gobiernos de Rafael Correa y Lenín Moreno, además de ministra de Defensa Nacional y Ministra Coordinadora del Patrimonio Natural y Cultural. Entre otros cargos, también presidió el Grupo de los 77 países en desarrollo y China hasta enero de 2018, además de presidenta de la Comunidad Andina.

Desde su llegada la ONU fijó una agenda de siete puntos que incluyen el cambio climático, discapacidad, igualdad de género, trabajo decente, papel de los jóvenes en la paz, resolución de conflictos y reforma a la ONU.

“Naciones Unidas debe ser más eficiente y capaz de responder a las necesidades de la gente. Si la gente ve un logo de la ONU, sonríe; es una organización que atrae un sentimiento positivo. Tenemos que traducir entonces nuestro trabajo para que la gente entienda lo importante que es la ONU. Nuestra tarea es mejorar la vida de la gente. A veces se piensa en la ONU como un aparato burocrático y no como una organización que responde y le responde a sus ciudadanos”, sostiene Espinosa.

Una ONU sin aportes de Estados Unidos

En abril del año 2017, Estados Unidos, el país que más aporta a la ONU, cortó su financiación al Fondo de Población del que era el principal patrocinador.

Donald Trump alegó en ese momento que la agencia encargada de los programas de planificación familiar y salud reproductiva en el mundo “apoyaba abortos forzados en China”. Y en agosto de este año, dicha Administración anunció que ponía fin a los aportes de fondos a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (Unrwa, por sus siglas en inglés).

Todas estas medidas están respaldadas por un decreto de la Administración Trump que ordena reducir en un 40% la financiación a la ONU y retirar a Estados Unidos de tratados multilaterales.

“El tema financiero es un desafío, pero hay otros países que están dispuestos a hacer los aportes que corresponden. Pongo el ejemplo de la Unrwa, que tenía un gran aporte de EE. UU. Hay otros países, árabes y del norte de Europa, que han aportado. Hubo una respuesta inmediata de la comunidad internacional. Lo importante es garantizar la sostenibilidad financiera del sistema, que sea más eficiente y eso lo va a permitir la reforma”.

“En mi país la sociedad está muy polarizada”

A nivel interno, María Fernanda Espinosa hace frente a una ofensiva de 59 parlamentarios ecuatorianos de las bancadas de CREO, PSC y BIN que presentaron un pedido de juicio político en su contra “por el incumplimiento de sus funciones” como canciller. Concretamente la acusación se refiere al manejo del caso Julian Assange, el fundador de Wikileaks, que lleva seis años asilado en la embajada de Ecuador en Londres.

La exministra, con el acuerdo del presidente Moreno, decidieron otorgarle la nacionalidad ecuatoriana para brindarle "más protección", aunque los críticos y opositores afirman que la intención era lograr que Assange, con estatus diplomático, abandonara la embajada y se trasladara a Ecuador.

“La vida e integridad" del ciberactivista "están en riesgo" y "Ecuador es un país respetuoso de los derechos humanos y si él solicita ser naturalizado ecuatoriano, hay que cumplir la ley", señaló en su momento la canciller Espinosa.

Adicionalmente, esos partidos le reprochan haber manejado de manera incorrecta la crisis de violencia en la frontera colombo-ecuatoriana que terminó con el asesinato de tres periodistas ecuatorianos. Y también por su posición frente a la crisis en Venezuela donde ha defendido la “no injerencia”. De hecho, el mismo día en que Espinosa era electa en la ONU, Ecuador se abstenía de votar una resolución de la OEA para desconocer los resultados electorales en Venezuela.

En cambio, Lenín Moreno proponía realizar una consulta popular en Venezuela para que el pueblo decidiera ratificar o no el proceso electoral del 20 de mayo o bien convocar a nuevos comicios presidenciales.

Consultada sobre si esta acusación política se debe al hecho de ser mujer, María Fernanda Espinosa respondió a France 24 en París que en Ecuador “la sociedad está bastante polarizada políticamente y escogen a las mujeres que hacen política para perseguirlas". Y añade: "sería muy importante que alguien que sepa un poco de derecho internacional y sepa cómo se hacen las cosas haga un análisis (de mi caso) y separe la paja del trigo. Allí hay un ejemplo muy real”.

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