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Lluvias en California, "un arma de doble filo" tras los incendios

Elijah Nouvelage / Reuters

La primera lluvia significativa en meses en el norte de California prácticamente extinguió el incendio forestal más mortífero en la historia del estado pero aumentó los riesgos de inundaciones que podrían dificultar la búsqueda de restos.

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De incendios voraces que destruyeron miles de hectáreas de bosque a lluvias intensas que podrían causar inundaciones y deslaves. California, en Estados Unidos, se encuentra sumida en varios desafíos frente a la naturaleza.

Las autoridades meteorológicas anunciaron que esperan entre 102 y 152 milímetros de lluvia durante este fin de semana alrededor de la ciudad de Paradise, al noreste de San Francisco, que quedó destruida por los incendios forestales que comenzaron el 8 de noviembre.

Inicialmente, el nuevo temporal representa un alivio para socavar los incendios.
"Con las lluvias intensas, la actividad de los incendios queda en prácticamente nada", dijo a Reuters el jefe de la Sección de Operación de Incendios de Cal, Josh Bishop.

Sin embargo, las lluvias traerían otros riesgos. Aumentan las posibilidades de que se presenten deslizamientos de tierra y se formen ríos de lodo.

“La lluvia es realmente un arma de doble filo para este fuego. Cualquier precipitación ayudará con la extinción del incendio, pero definitivamente tienen sus inconvenientes ya que la ceniza es realmente fina y cuando llueve sobre esa ceniza se convierte en una especie de lodo fangoso; eso lo hace mucho más difícil”, dijo Rick Carhart oficial de información pública.

La situación se agrava por las cerca de 62.000 hectáreas de bosque que fueron arrasadas por las llamas.

“No hay vegetación para sostener la tierra y hay riesgo de que simplemente el lodo se lleve todo a su paso”, explicó Johnnie Powell, del Servicio Nacional de Meteorología, en Sacramento, California.

Los bomberos instalaron tubos de paja conocidos como "silbatos", para evitar que las laderas sean arrasadas.

El Servicio Nacional del Clima ha emitido alertas de inundaciones desde el miércoles 21 de noviembre hasta este viernes 23 de noviembre en la misma área del incendio llamado Camp Fire.

Foto tomada desde un helicóptero, cuando pilotos buscaban un lugar para aterrizaje enmedio de un rescate, durante el incendio de Woolsey, Malibú, California. La imagen fue publicada en redes sociales el 9 de noviembre de 2018.
Foto tomada desde un helicóptero, cuando pilotos buscaban un lugar para aterrizaje enmedio de un rescate, durante el incendio de Woolsey, Malibú, California. La imagen fue publicada en redes sociales el 9 de noviembre de 2018. David Nordquist/via REUTERS

Aumentó el número de muertos por los incendios

Este 22 de noviembre las autoridades locales confirmaron el hallazgo de más cuerpos, con lo que la cifra de víctimas mortales aumentó a 83.

Por esta razón, el número de personas desaparecidas bajó a 563, 136 menos que el miércoles 21 de noviembre, de acuerdo con el Departamento Forestal y de Protección de Incendios de California.

Los bomberos informaron que las llamas están controladas en un 85 %. Han quemado alrededor de 62.000 hectáreas y representan el incendio más catastrófico de la historia del estado.

El fuego fue declarado el pasado 8 de noviembre y en pocas horas arrasó casi por completo Paradise, de 26.000 habitantes, y que abandonaron sus hogares.
Hasta el momento, han quedado destruidas 13.500 viviendas, 500 comercios y aún están amenazadas otras 5.100 estructuras.

El presidente del país, Donald Trump, que visitó la zona afectada el pasado 17 de noviembre, urgió al congreso a tomar medidas que "mejoren la gestión forestal y ayuden a prevenir incendios", lo que, según el mandatario, "pondría fin a la constante devastación que ocurre en California".

Con Reuters, AP y EFE

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