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Los temas 'no oficiales' que serán el centro de la atención en el G-20

Emmanuel Macron, Xi Jinping, Donald Trump y Mohamed bin Salmán serán algunos de los líderes que se robarán la atención por encima de los temas oficiales de la cumbre.
Emmanuel Macron, Xi Jinping, Donald Trump y Mohamed bin Salmán serán algunos de los líderes que se robarán la atención por encima de los temas oficiales de la cumbre. France 24

Los principales líderes del mundo llegarán con temas e ideas difíciles de conciliar a una cumbre que representa la diversidad y la construcción de consenso.

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Argentina, que preside el G-20 este 2018, definió una agenda de prioridades con especial foco en buscar consensos. Así, priorizó discutir sobre el futuro del trabajo, la infraestructura para el desarrollo y un futuro alimentario sostenible.

Pero además de esas cuestiones que permitirán llegar a acuerdos en el comunicado final, existen otros temas que estarán presentes en las conversaciones porque son parte de la coyuntura global actual. Y se vislumbra que no serán nada fáciles de abordar.

La semana pasada, en una reunión con la prensa de cara a la cumbre, el sherpa de Argentina Pedro Villagra Delgado enumeró algunos de los que serán los más grandes desafíos de la cumbre: la lucha contra el cambio climático, que ya había causado diferencias en la cumbre del G20 de Hamburgo en 2017 por la decisión de EE.UU. de dejar el Acuerdo de París; la guerra comercial entre China y EE.UU., sumada a la disputa en torno al acero; el tema de las migraciones y los refugiados y cómo deben tratarlos las naciones receptoras y el rol de las empresas del Estado.

Respecto al panorama comercial global hizo una mención a la posibilidad de que en la Cumbre se discuta una futura reforma, o modernización, de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Además de esos mencionados por Villagra Delgado, todo estará recorrido por las tensiones entre lo local y lo global: el unilateralismo versus el multilateralismo. Y esa distancia que Macron estableció respecto a Trump al diferenciar nacionalismo de patriotismo.

Pero también habrá atención respecto a la presencia de Mohammed Bin Salmán, príncipe heredero de Arabia Saudita y señalado de haber dado la orden de matar al periodista Jamal Khashoggi en el consulado de su país en Turquía, lo que ha causado una crisis diplomática multilateral. Más aún, la agencia AFP informó que es posible que Bin Salmán se reúna con el presidente de Turquía, Racep Tayyip Erdogan, en Buenos Aires.

Los líderes mundiales se reúnen en Argentina en un tiempo particularmente ensombrecido por el acuerdo del Brexit y las divisiones políticas latentes entre las principales potencias mundiales.

EE. UU y China: ¿una tregua en el marco del G-20?

La reunión Trump – Xi durante el G-20 concentrará la atención del mundo. La puja entre ambos países por liderar la economía mundial ha derivado en una guerra comercial, cuyos efectos ya han sentido los mercados y las economías emergentes. Por eso la reunión agendada entre ambos mandatarios podría ser clave para aliviar las tensiones comerciales.

“Desde el punto de vista financiero y económico ambos llegan (al G-20) debilitados. Donald Trump por la caída que tuvo la bolsa americana en octubre y gran parte de noviembre y Xi Jinping por una desaceleración inducida y la pérdida de negocios con EE. UU.”, aseguró a France 24 Nicolás Litvinoff, economista y director de Estudinero.net.

Las banderas de Estados Unidos y China se ven ante el Secretario de Defensa James Mattis y le da la bienvenida al Ministro de Defensa Nacional, general Wei Fenghe, al Pentágono en Arlington, Virginia, Estados Unidos, el 9 de noviembre de 2018.
Las banderas de Estados Unidos y China se ven ante el Secretario de Defensa James Mattis y le da la bienvenida al Ministro de Defensa Nacional, general Wei Fenghe, al Pentágono en Arlington, Virginia, Estados Unidos, el 9 de noviembre de 2018. Yuri Gripas / Reuters

China aseguró que quería llegar a un consenso y hasta mediados de noviembre Trump estuvo dispuesto a no poner más aranceles siempre que se incluyera en el acuerdo la soja, ya que China es uno de los principal compradores en el mundo.

Pero las intenciones desparecieron cuando Washington acusó a Beijing por robo de propiedad intelectual y amenazó con imponer aranceles al resto de las exportaciones chinas por 500.000 millones de dólares en enero, alegando “prácticas desleales”.

Los acercamientos se congelaron de nuevo y ante el nerviosismo, los mercados esperan respuestas en la cumbre. Los peros no son pocos. “No creo que se adelante demasiado en esta reunión, más que nada porque las partes están bastante alejadas en términos de negociación y no creo que cambie demasiado el poder reunirse personalmente”, señaló Litvinoff.

Desde que el pasado marzo Trump impuso aranceles sobre el acero y el aluminio a varias naciones, incluida China, ha aplicado tarifas por 250.000 millones de dólares a algunos productos chinos y promete más, aunque Beijing también ha respondido.

"Estados Unidos puede salir más perjudicado que China en este enfrentamiento porque China tiene un ritmo de crecimiento mayor”, señaló Camilo Díaz, analista financiero. Pese a esto, Trump irá la G-20 a defender su proteccionismo económico.

China anunció la imposición de nuevos aranceles a partir del próximo 23 de agosto a productos importados desde Estados Unidos. Foto de archivo de julio 6 de 2018.
China anunció la imposición de nuevos aranceles a partir del próximo 23 de agosto a productos importados desde Estados Unidos. Foto de archivo de julio 6 de 2018. AFP

Bajo esta coyuntura, la Unión Europea (UE), que ha abogado por el multilateralismo en todos los términos, llega con “tensiones internas, no solamente por el Brexit sino también por sus tensiones con Italia, lo que hará que tampoco puedan mostrar un frente unido. Por eso se va a aliar con China para tratar de presentar mayor oposición al mecanismo de negociación de Trump, para de esa manera junto con Beijing, lograr mayor poder de negociación”, explicó Litvinoff.

El anfitrión parece que se alineará con Trump. Así, entre el fuego cruzado de esta guerra comercial, el G-20 también medirá la estrategia de los demás países en el juego de poderes entre Trump y Xi. De cualquier forma, el resultado de la cumbre dependerá en gran medida de esta reunión y este encuentro determinará qué tanto se modifica el tablero comercial internacional.

Nacionalismo y multilateralismo se chocan en el G-20

Para Argentina será un desafío apremiante. Fortalecer estratégicamente el multilateralismo mientras las políticas proteccionistas se abren paso de la mano de líderes como Donald Trump es un reto mayor, inclusive para la propia supervivencia del G-20.

Los líderes de la Unión Europea llegan divididos y sin un frente unido para abordar al magnate, uno de sus principales aliados, que continúa atacando la cooperación internacional, el corazón del bloque europeo, a la vez que enarbola su discurso nacionalista.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dio un paso adelante cuando criticó el nacionalismo refiriéndose indirectamente a la apuesta política de Trump, que el magnate respondió días después en Twitter:

Pero tanto a Macron como a la canciller Alemana Ángela Merkel les preocupa las divisiones geopolíticas que se acentuaron luego de que EE. UU. se retirara del acuerdo nuclear con Irán e impusiera aranceles al acero y al aluminio a la UE.

Pero en ese escenario, “hay muy pocas posibilidades de construir un diálogo entre posiciones que son tan diferentes", dijo a France 24 el internacionalista italiano Francesco Mancuso. “Durante la cumbre los dos bandos se van a mantener: Trump necesita al extranjero para justificar su política nacionalista que algunas veces llega a tocar el racismo y Macron quiere ser reconocido como un líder europeo, como un patriota francés, y quiere de su lado a los países europeos que participen en la cumbre”, agregó Mancuso.

Cada dirigente va a defender sus intereses y a consolidar sus posiciones políticas y estratégicas en la región, pero “al final son países que terminan estas cumbres sin llegar a un consenso, pues las dos partes tienen posiciones que no son conciliables”, insiste Mancuso.

Mohamed Bin Salmán: una incómoda visita al G-20

Perseguido por las acusaciones de haber ordenado el asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi, el príncipe heredero de Arabia Saudita llega a la cumbre del G-20 cuando la política internacional de su país se ve cuestionada por el  crimen.

A menos de una semana de la cumbre se conoció que la CIA tenía en su poder una grabación que implicaría directamente a Bin Salmán en la muerte del periodista, lo que ha enfriado más sus relaciones diplomáticas con occidente a excepción de Trump, que continúa respaldándolo.

Por ello, es posible que asista a la cumbre con “una doble misión”, aseguró el analista político Michael López. "Él está en un momento donde la óptica del mundo sobre él es muy negativa. Fueron dos meses seguidos de problemas, de su imagen como un déspota. Con esta visita tratará de rehabilitar su imagen, pero también tiene cuestiones económicas que son importantes, como reestablecer las relaciones con May o Macron, que se vieron afectadas cuando se dejó la venta de armamento para los saudíes”, explicó el analista.

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, observa durante una reunión con el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, en el Palacio Presidencial en El Cairo, Egipto, el 27 de noviembre de 2018.
El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, observa durante una reunión con el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, en el Palacio Presidencial en El Cairo, Egipto, el 27 de noviembre de 2018. Cortesía de la Corte Real de Arabia Saudita vía Reuters

Si bien la Justicia saudita lo exoneró del crimen de Khashoggi, todavía se mantienen las dudas sobre su participación en el crimen, sobre todo por parte del presidente Erdogan. Una posible reunión entre ambos líderes se podría convertir en uno de los focos de máxima tensión durante la cumbre.

“Con Erdogan lo fácil es que no se encuentre, aún no siendo descartable. Pero más que reforzar yo diría que (Bin Salmán) tratará de mantener una relación con él. Erdogan y el príncipe no son tan diferentes después de todo”, aseguró el internacionalista Mario Aller.

Además, la sombra de su participación en la guerra civil en Yemen y el informe de Human Right Watch sobre torturas y asesinatos por parte del reino enfrían más sus relaciones diplomáticas en Occidente. La misma ONG habla de consecuencias legales en su visita a Argentina, aunque en la práctica parecen remotas.

Esta organización envió una solicitud ante un fiscal federal argentino que describe los hallazgos públicos sobre los presuntos crímenes de guerra cometidos por el príncipe en Yemen y cómo la Constitución argentina reconoce la jurisdicción internacional para los crímenes de guerra. Esto significa que está facultada para procesar por estos delitos a Bin Salmán, si así lo decide.

Ante este escenario, los líderes de la cumbre se exponen al dilema de recibir, saludar y reunirse con el príncipe saudita y ser criticados con dureza como le pasó al rey emérito de España, Juan Carlos de Borbón, quien apareció con Bin Salmán en una foto que la prensa española calificó de vergonzosa.

Reine o no el consenso entre los líderes mundiales, la agenda paralela al G-20 hará que la cumbre esté para alquilar balcón.

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