Desaparición John Chau

Isla Sentinel del Norte: ¿debe India recuperar el cuerpo del misionero asesinado?

El estadounidense John Chau, de 26 años, murió a mediados de noviembre bajo las flechas de los Sentinels, mientras intentaba acercarse a esta tribu para cristianizarlos.
El estadounidense John Chau, de 26 años, murió a mediados de noviembre bajo las flechas de los Sentinels, mientras intentaba acercarse a esta tribu para cristianizarlos. Facebook / John Chau

Especialistas le exigen a India que no vaya a recuperar el cuerpo del joven estadounidense abatido por una tribu aislada que él quería evangelizar. La razón: el riesgo de una epidemia por entrar en contacto con extraños al lugar.

Anuncios

Recuperar el cadáver del joven estadounidense John Chau, asesinado por la tribu de Sentinel en el archipiélago indio de Andamán y Nicobar, podría tener consecuencias dramáticas. Así lo estiman los especialistas sobre esta tribu constituida por cazadores-recolectores que viven en autarquía en la isla de acceso prohibido de Sentinel del Norte y que rechazan con hostilidad las tentativas de contacto del mundo moderno.

“Toda tentativa de este orden es extremadamente peligrosa, tanto para los funcionarios indios como para el pueblo de Sentinel, el cual corre el riesgo de verse diezmado si se introducen enfermedades externas”, así lo declaró el 26 de noviembre en un comunicado Stephen Corry, el director de Survival International, una organización para la protección de los pueblos autóctonos.

"El riesgo de una epidemia mortal de gripa es muy real"

En efecto, esta comunidad apartada del resto de la humanidad, que contaría con 150 integrantes, no tiene un sistema inmune adaptado a los agentes infecciosos que podrían aportar los intrusos. “El riesgo de una epidemia mortal de gripa, de sarampión o de alguna otra enfermedad externa es muy real y aumenta con cada contacto de este tipo”, destacó Stephen Corry.

Una posición que también ha sido secundada por un grupo de antropólogos y de expertos indios en un comunicado común. “Los derechos y deseos de los sentineleses deben ser respetados y no se gana nada acentuando el conflicto y las tensiones y, peor aún, creando una situación donde lo que se hace es todavía más daño”, declararon en un texto enviado a la prensa.

El estadounidense John Chau, de 26 años, falleció a mediados de noviembre bajo las flechas de los sentineleses mientras trataba de aproximarse a esta tribu para “llevarles a Jesús” y evangelizarlos.

De haberse llevado a cabo, una recuperación del cuerpo podría tomar semanas enteras, explicaron los responsables locales.

Ubicación de la isla Sentinel del Norte

La ley india normalmente prohíbe acercarse a Sentinel del Norte a menos de cinco kilómetros. La policía abrió una investigación y arrestó a siete personas, entre los cuales hay seis pescadores, acusados de haber ayudado al viajero estadounidense en su misión.

Los pescadores que primero llevaron ilegalmente a John Chau a Sentinel del Norte y luego alertaron sobre su desaparición, cuentan haber visto a la tribu enterrar su cuerpo bajo la playa. Los expertos descartan que se tomen sanciones en contra de la comunidad.

Chau es un “mártir” para miles de evangélicos

“Su familia merece que el cuerpo de John sea llevado a su casa donde pueda ser enterrado”, estimó la semana pasada Mat Staver, el presidente de la organización Covenant Journey, quien organiza viajes en Israel para estudiantes cristianos y con la cual viajó John Chau en 2015.

Si bien este asunto desató una tempestad mundial de críticas sobre su procedimiento, no fue el caso para el destino del joven norteamericano, convertido en “mártir” por una parte de miles de evangélicos estadounidenses. Según ellos, su muerte lo inscribe en la larga tradición de misioneros asesinados queriendo expandir el cristianismo a lo largo de los siglos.

“Mis héroes son personas como John Allen Chau quien, el 17 de noviembre, fue asesinado por la tribu de los sentineleses y murió como mártir”, escribía específicamente en las redes sociales el evangelista Tony Suárez.

En su cuenta de Instagram, el trotamundos proyectaba sobre todo la imagen de ser un aventurero apasionado por las excursiones al aire libre. Pero el diario de viaje, que conservó hasta sus últimas horas, reveló que su proyecto estaba preparado desde hacía mucho tiempo y en secreto, “en nombre de Dios”. El año pasado se había unido a la organización de misioneros All Nations.

Con AFP

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24