Protestas en París

Macron sobre protestas en París: "culpables de violencia serán entregados a la Justicia"

Los "chalecos amarillos" se manifiestan en París, Francia el 1 de diciembre de 2018.
Los "chalecos amarillos" se manifiestan en París, Francia el 1 de diciembre de 2018. Abdulmonam Eassa / AFP

El Gobierno de Emmanuel Macron se reúne para buscar una solución a la crisis por protestas de los 'chalecos amarillos' en Francia, calificadas como las más violentas en más de una década.

Anuncios

Cerca de 75.000 manifestantes salieron el sábado 1 de diciembre a varias ciudades de Francia para manifestarse en contra del aumento de los impuestos y el alto costo de la vida en la nación europea.

Pero las manifestaciones devinieron en choques con las autoridades y generaron graves destrozos en París, donde más de 5.500 personas se manifestaron en los Campos Elíseos y se arremolinaron en el Arco del Triunfo. Las protestas ya son consideradas las más violentas de los últimos diez años.

Algunos incendiaron automóviles, rompieron vitrinas, saquearon tiendas y hasta pintaron con aerosol el Arco del Triunfo. La policía antidisturbios respondió con chorros de agua y gases lacrimógenos. Las imágenes de una jornada de caos le dieron la vuelta al mundo.

El Ejecutivo busca una respuesta urgente a la crisis

La situación forzó el regreso inmediato del presidente francés, Emmanuel Macron, quien se encontraba horas antes en la clausura de la cumbre G-20 en Argentina. El jefe del Estado, acompañado del ministro del Interior, Christophe Castaner, visitó el Arco del Triunfo para comprobar los desperfectos que ha sufrido el monumento, que fue objeto de vandalismo durante las protestas.

Por su parte, el primer ministro francés, Edouard Philippe canceló sus planes para asistir a la conferencia sobre el clima COP 24 que se desarrollará en Katowice, Polonia, tras los sucesos, por lo que el país enviará a una delegación representada por el ministro de la Transición Ecológica, Francois de Rugy.

Por el momento, el presidente está reunido con su gabinete, con el que mantiene una reunión de emergencia para evaluar la situación.

Horas antes, desde Argentina, y en su declaración al final del del G-20, Macron dijo que "lo ocurrido hoy en París no tiene nada que ver con la expresión pacífica de una rabia legítima. Ninguna causa justifica que se ataquen las fuerzas del orden, se robe comercios, que edificios queden incendiados o amenazar a periodistas o se ensucie el Arco del Triunfo".

Algunos 'chalecos amarillos', un símbolo de la protesta de los conductores franceses contra los impuestos a los combustibles, se paran frente a un cañón de agua de la policía cerca del Arco de Triunfo en París, Francia, el 1 de diciembre de 2018.
Algunos 'chalecos amarillos', un símbolo de la protesta de los conductores franceses contra los impuestos a los combustibles, se paran frente a un cañón de agua de la policía cerca del Arco de Triunfo en París, Francia, el 1 de diciembre de 2018. Stephane Mahe / Reuters

Visiblemente molesto, el mandatario francés dijo que los "culpables" de la violencia en París "solo buscan el caos" y que con esas vías de hecho "traicionan las causas que pretenden servir". Macron prometió que "se les identificará y serán entregados a la Justicia".

Una "jornada negra" que quedará "en los anales de la historia”

El del 1 de diciembre fue el tercer sábado de protestas en la que el alza al impuesto de los carburantes son solo un aspecto de las varias inconformidades y peticiones que hacen los ‘chalecos amarillos’ a quienes ya se les unieron varios gremios.

"Siento una profunda indignación y una gran tristeza frente a estas violencias sufridas en el corazón de París. Son inaceptables. Nuestro país se enfrenta a una crisis mayor que solo puede resolverse mediante el diálogo. Debemos encontrar cuanto antes este camino", escribió en Twitter la alcaldesa de París, Anne Hidalgo.

El primer adjunto de la alcaldía de la capital, Emmanuel Grégoire, calificó como una "jornada negra" que quedará "en los anales de la historia de la ciudad" las violentas protestas. El funcionario denunció sobre todo el "daño simbólico" a las degradaciones de la tumba del soldado desconocido.

La jornada de violencia dejó, al menos 412 detenidos en todo el país y más de cien heridos. Los daños materiales aún no se cuantifican.

Con AP y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24