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El Gobierno belga se reestructura ante la salida del partido mayoritario de la coalición

El primer ministro belga Charles Michel brinda una conferencia de prensa en Bruselas, el 8 de diciembre de 2018.
El primer ministro belga Charles Michel brinda una conferencia de prensa en Bruselas, el 8 de diciembre de 2018. Eric Vidal, Reuters

Los nacionalistas flamencos de la N-VA abandonaron la formación en rechazo a la decisión del primer ministro Charles Michel de firmar el Pacto Mundial para la Migración de Naciones Unidas. El Ejecutivo continuará gobernando en minoría.

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El partido nacionalista flamenco de la N-VA, formación mayoritaria de la coalición de Gobierno en Bélgica, dejó al primer ministro Charles Michel en jaque: el Ejecutivo se vio obligado a reordenarse tras la salida del partido, que se retiró en rechazo a la adhesión de Bélgica al Pacto Mundial para la Migración de la Organización de las Naciones Unidas.

Michel se reunió con el rey Phillipe para reorganizar la estructura de su Gobierno como una coalición tripartita de su partido, el liberal MR, junto a dos formaciones flamencas, los cristianodemócratas del CD&V y los liberales del Open VLD. Bajo ese organigrama buscará sostenerse hasta las próximas elecciones legislativas del 26 de mayo.

El desencadenante para la ruptura de la coalición que gobernaba Bélgica desde hace cuatro años fue el anuncio de Michel de que su país suscribirá el 10 de diciembre el Pacto Mundial en la ciudad marroquí de Marrakech, donde tendrá lugar la cumbre de la ONU.

En la reestructuración, Michel designó a Alexander De Croo, uno de los viceprimeros ministros, como ministro de Finanzas; a Pieter De Crem, un ex ministro de defensa, como ministro del Interior; y al ministro de Relaciones Exteriores, Didier Reynders, como titular de Defensa. También debió sustituir a dos secretarios de Estado, cargos que ocupaban miembros de la N-VA.

En una conferencia de prensa, Michel señaló que, junto a sus ministros restantes, se centrarán en los meses que restan de Gobierno en la economía -defendiendo los intereses de Bélgica frente al Brexit-, la seguridad y el cambio climático.

Además, a su regreso de Marruecos, Michel anticipó que hablará con miembros del Parlamento para buscar que el apoyo de opositores le permita completar la Legislatura sin la necesidad de anticipar las elecciones. De momento, el primer ministro cuenta con solo 52 de los 150 escaños en la cámara.

En una entrevista al canal de televisión RTL, el primer ministro belga remarcó que su país se había “comprometido” con el Pacto Mundial para la Migración y dijo que la postura de N-VA de no apoyarlo generó una “profunda división”.

“El pacto es importante porque da la oportunidad de tener una mejor cooperación internacional. Ningún país puede resolver esta cuestión solo”, agregó.

N-VA busca reposicionarse de cara a las elecciones

La crisis en la coalición de gobierno se gestó durante las últimas semanas, luego de que los nacionalistas flamencos del N-VA se retractaran de su posición inicial y optaran por no apoyar la firma del Pacto Mundial para la Migración, al considerar que minará la soberanía de Bélgica, a pesar de que no sea vinculante.

Así, N-VA se sumó al partido ultraderechista flamenco Vlaams Belang entre los que rechazaron la adhesión al tratado en el Parlamento federal.

No obstante esto, N-VA anunció que apoyará los presupuestos para 2019 y mantendrá una “postura constructiva” en otros asuntos, lo que marca que el quiebre fue por las diferencias ideológicas en cuanto a la inmigración.

Para algunos analistas, ante la cercanía de las elecciones, el N-VA busca endurecer su discurso para no ceder terreno frente a los ultraderechistas flamencos de Vlaams Belang, que amenazan su liderazgo en la región de habla holandesa.

Vlaams Belang viene ganando terreno en Países Bajos y se ha encolumnado detrás de otras formaciones de ultraderecha europeas. Sin ir más lejos, el sábado 8 de diciembre participó de un encuentro en Bruselas con la líder de extrema derecha francesa, Marine Le Pen, y el exasesor de Donald Trump, Steve Bannon, en una reunión para rechazar el Pacto Migratorio, que no será suscrito por Estados Unidos y al menos seis Estados europeos.

Con Reuters y EFE

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