Protestas - Francia

Macron promete subir el salario mínimo y bajar algunos impuestos tras cuatro semanas de violentas protestas

Emmanuel Macron habla durante un discurso especial a la nación en sus primeros comentarios públicos después de cuatro semanas de protestas en todo el país.
Emmanuel Macron habla durante un discurso especial a la nación en sus primeros comentarios públicos después de cuatro semanas de protestas en todo el país. Ludovic Marin / Reuters

El presidente francés reconoció como "justificado" el descontento que ha alentado las protestas contra su Gobierno y anunció un paquete de medidas para calmar los ánimos.

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En un esperado discurso y tras el cuarto fin de semana de protestas de los ‘chalecos amarillos’ en toda Francia, el presidente Emmanuel Macron anunció un paquete de medidas para apaciguar los ánimos de los manifestantes que se quejan de los impuestos y el elevado costo de vida en la nación europea.

Macron se comprometió a subir el salario mínimo (100 euros mensuales sin costo para el empleador), reducir los impuestos para los jubilados y excluir las horas extras de impuestos y otros cargos. En la suma de concesiones, el jefe de Estado se negó al restablecimiento del impuesto a las fortunas.

"Estamos respondiendo a la urgencia económica y social, manteniendo nuestro gasto bajo control, pero no con giros en U", dijo Macron.

En una inusual declaración, el presidente francés dijo que es parcialmente responsable de la ira que alimenta en la actualidad las protestas y reconoció que sus declaraciones han “herido a algunos”.

En el mensaje de 13 minutos, Macron dijo que el país afronta "un momento histórico" y pidió a las grandes empresas que participen en el esfuerzo necesario para cambiar la situación.

Las medidas con las que Macron pretende calmar las protestas de los 'chalecos amarillos'

El sábado 8 de diciembre fue el cuarto fin de semana de protestas en Francia. En esa jornada salieron cerca de 137.000 manifestantes. Se registraron 96 personas heridas y más de 1.000 detenciones. Aunque fueron menos violentas que las del pasado 1 de diciembre, la presión continuaba para el Gobierno de Macron, quien ya había anunciado la anulación del aumento al combustible.

Pero cuando llegó esa medida la rabia seguía y así lo dejaron ver los más de 100.000 que salieron a las calles el pasado domingo. Por eso esta última batería de medidas le da un giro a social a Macron y le da oxígeno para aplacar a los ‘chalecos amarillos’.

Salario mínimo: actualmente el salario mínimo francés es de 1.498 euros brutos. El presidente prometió 100 euros de aumento por mes, medida que entrará en vigor en 2019 "sin que le cueste nada al empleador".

Horas extras: las horas extraordinarias estarán exentas de impuestos y cargas también a partir del año que viene. Macron solicitó a los empresarios "que puedan" que entreguen a sus empleados una prima de fin de año que también quedará exonerada de impuestos.

Alivio tributario para jubilados: los jubilados que ganen menos de 2.000 euros mensuales verán anulada la subida de la Contribución Social Generalizada (CSG), un impuesto proporcional sobre los ingresos profesionales o de capital que financia la Seguridad Social.

No regresa el impuesto sobre las fortunas: Macron dijo que se apegaría a su agenda de reformas y por ello no cedió en reinstaurar el impuesto sobre la fortuna (ISF), que lo pagaban aquellos con un patrimonio neto superior a los 1,3 millones de euros y que fue sustituido por un impuesto sobre la fortuna inmobiliaria (IFI).

"Queremos una Francia donde una persona pueda vivir dignamente de su trabajo. Pido al Gobierno y al Parlamento que hagan lo necesario", dijo al final de la intervención el presidente Macron que condenó una y otra vez los actos de violencia registrados en las protestas.

El presidente Macron, que prometió encontrarse con los alcaldes de Francia "región por región", se había reunido en la mañana de este 10 de diciembre con sindicatos, organizaciones de empleadores y funcionarios locales electos, así como con el jefe de ambas cámaras del Parlamento francés, para formular la respuesta al movimiento de protestas.

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Qué piden y quiénes son los ‘chalecos amarillos’

Los ‘chalecos amarillos’, ahora considerados un movimiento, son llamados así por las chaquetas de alta visibilidad que usan los manifestantes representando a los conductores que por protocolo de seguridad deben usar esa prenda fluorescente.

El movimiento inició con el objetivo de resaltar la carestía que podrían generar los impuestos sobre el combustible y el aumento del costo de vida pero se ha transformado en una rebelión de varios sectores y sin representantes definidos.

Así, la prenda se convirtió en un emblema contra los impuestos que Macron introdujo el año pasado sobre el diésel y la gasolina, pensados para incentivar la compra de vehículos respetuosos con el medio ambiente, una medida que fue acompañada de una batería de incentivos para comprar vehículos ecológicos.

Entre sus peticiones están "dos propuestas principales" al Gobierno: "bajar todos los impuestos" y crear una "asamblea de ciudadanos" para debatir la transición ecológica, "teniendo en cuenta la voz de los ciudadanos", el aumento del poder adquisitivo o incluso la precariedad, indicaron en un comunicado conocido por RFI el pasado 28 de noviembre.

Hasta el momento no se conoce la reacción de los 'chalecos amarillos', o de los sindicatos que se les unieron, sobre las medidas del presidente francés para reducir la tensión social.

Con Reuters y EFE

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