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Nobeles de paz: que la violencia sexual no se use más como arma de guerra

Nadia Murad y Denis Mukwege recibieron el premio Nobel de Paz en Oslo, Noruega. 10 de diciembre de 2018.
Nadia Murad y Denis Mukwege recibieron el premio Nobel de Paz en Oslo, Noruega. 10 de diciembre de 2018. Haakon Mosvold Larsen / Reuters

Denis Mukwege y Nadia Murad recibieron cada uno el Nobel de Paz en la ceremonia de entrega de premios en la capital noruega. Ambos activistas exigieron el fin de la violencia sexual como arma de guerra en sus países y en el mundo.

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El ginecólogo y activista congolés Denis Mukwege y la activista por la defensa de los derechos humanos Nadia Murad, recibieron el premio Nobel de Paz en la ciudad de Oslo este 10 de diciembre. Ambos galardonados comparten un premio económico de un millón de dólares.

Mukwege fue honrado por su labor para ayudar a mujeres víctimas de abuso sexual por parte de miembros de las fuerzas rebeldes durante la Guerra de Kivu, así como en otros conflictos que tuvieron lugar en la República Democrática del Congo.

Por su parte, Nadia Murad es una de las 3.000 mujeres yazidíes -minoría religiosa kurda- que sufrió abusos sexuales por parte del autoproclamado Estado Islámico, hasta que logró escaparse. En 2016, fue nombrada embajadora de buena voluntad de la ONU.

La violencia sexual no debe ser más un arma de guerra

Denis Mukwege y Nadia Murad esperan que el premio recibido en Oslo contribuya a poner fin a la impunidad de quienes cometen abusos sexuales.

Ambos fueron galardonados con el Nobel de Paz por sus acciones para combatir la violencia sexual como arma de guerra.

Mukwege ha ayudado a las damnificadas de los conflictos bélicos en la República Democrática del Congo, mientras que Murad se ha encargado en los últimos años de denunciar públicamente los abusos, en su condición de víctima de abusos sexuales.

"Los responsables de violencia sexual contra los yazidíes y otras mujeres y niños deben ser perseguidos. Sin justicia, ese genocidio se repetirá contra nosotros y otras comunidades vulnerables", dijo Murad, quien estuvo secuestrada por el grupo Estado Islámico (EI).

Durante la ceremonia en Oslo, la joven iraquí denunció que más de 6.500 mujeres y niños de la minoría yazidí han sido vendidos o comprados. Además, muchos han sufrido abusos y cerca de 3.000 están en manos del EI.

Por su parte, en su discurso, Mukwege empezó haciendo memoria sobre los ataques perpetrados hace veinte años en el Hospital Panzi, que él mismo fundó y donde trabaja actualmente, en la ciudad de Bukavu.

Según el ginecólogo, la causa fundamental de los conflictos bélicos en la República Democrática del Congo es la riqueza mineral. La extracción de los minerales se hace, en la mayor parte del tiempo, bajo condiciones inhumanas y abusos sexuales.

Los nobeles le pidieron al mundo que la violencia sexual no sea más usada como arma de guerra.

Con Reuters y EFE

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