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RESUMEN 2018

Trump cierra el 2018 con pocas victorias políticas y pensando en su campaña de reelección

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla en la Convención Anual de la Asociación Internacional de Jefes de Policía en el Centro de Convenciones del Condado de Orange en Orlando, EE. UU., 8 de octubre de 2018.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla en la Convención Anual de la Asociación Internacional de Jefes de Policía en el Centro de Convenciones del Condado de Orange en Orlando, EE. UU., 8 de octubre de 2018. Leah Millis / Reuters

El fortalecimiento de los demócratas tras las elecciones de medio término, la trama rusa y la guerra comercial con China son algunos de los hechos que marcaron el segundo año de mandato del presidente Donald Trump.

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El presidente Donald Trump cierra el 2018 convirtiéndose en el centro de la investigación del FBI por la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales y con la posibilidad que los demócratas puedan investigarlo en la Cámara de Representantes tras recuperar la mayoría.

Su comportamiento impredecible se ha trasladado a sus políticas, generando enfrentamientos con naciones aliadas y alabando a líderes autoritarios como Kim Jong-un.  Este año fue clave para medir su apoyo en las urnas, mientras alista su campaña de reelección. Estos son los acontecimientos clave de su Administración al mes de diciembre de 2018:

Los demócratas le harán más sombra a Trump

El Partido Republicano perdió la mayoría en la Cámara de Representantes y mantuvo el control en el Senado, tras las elecciones del pasado 6 de noviembre.  El partido demócrata logró renacer tras la derrota en las elecciones presidenciales de 2016 y se convertirá en el nuevo contrapeso para la agenda de Trump.  Con candidatos más jóvenes, de diferentes razas y con una mayor presencia de las mujeres, los demócratas arrebataron importantes sillas a los republicanos y volvieron al ruedo político.

Las largas filas que se registraron en los centros de votación y el incremento en la participación electoral fueron un reflejo del descontento de muchos votantes hacia la Administración del magnate.  La trama rusa, la polémica nominación del juez Brett Kavanaugh a la Corte Suprema, a pesar de las acusaciones en su contra por mala conducta sexual, y las imágenes de niños inmigrantes detenidos en jaulas en la frontera, son algunos de los hechos que le terminaron pasando factura de cobro al mandatario.

Trump, quien no está acostumbrado a negociar con los demócratas, tendrá que empezar a hacer consensos. En especial ante la posibilidad de una investigación que pueda terminar en un juicio político.  Federico de Jesús, consultor político y quien fue asesor del expresidente Barack Obama, sostiene que la estrategia de Trump ahora es de supervivencia: “Él lo que busca es aguantar lo que más pueda en el poder, detener la investigación del FBI y si la Cámara demócrata logra un juicio político en su contra, que no llegue a prosperar en el Senado, porque la base republicana no se lo permitiría a su propio partido”.

El mandatario tiene a su favor la mayoría en el Senado, que le será útil entre otras cosas en caso de que tenga que nominar a un nuevo miembro del Tribunal Supremo, como lo hizo al elegir a dos jueces conservadores.

La gran cumbre con Kim no ha dado muchos frutos

2018 ha sido un año de pocas victorias políticas para la Administración de Trump.  El mandatario ha generado enfrentamientos con varios de los principales aliados de Estados Unidos, incluido Canadá y ha elogiado a líderes como Xi Jinping  y Vladímir Putin.

“Trump ha manejado la política del juego entre un pirómano y un bombero apagando incendios, generando miedo e inestabilidad y luego negociando un compromiso que permite a ambas partes reclamar para que ganen al mismo tiempo y así mantengan el ‘statu quo’”, asegura Katrina Mulligan, directora de Seguridad Nacional y Política Internacional del Center for American Progress.

Uno de los ejemplos más claros es la relación con Corea del Norte. Aunque el presidente ha tratado de tomar crédito por los logros diplomáticos y sus tweets desestabilizadores que insultan al líder norcoreano Kim Jong-un se han detenido, la situación en la península sigue siendo la misma. La estrategia de Trump no ha dado los resultados prometidos. “Trump ha demostrado ser incapaz de seguir una política consistente, librando una guerra en un minuto y enamorándose de Kim Jong Un en el siguiente”, sostiene Mulligan. Mientras tanto, ha sido Corea del Sur quien ha tratado de aliviar las tensiones entre las dos naciones.

Donald Trump y Kim Jong-un caminan juntos antes del almuerzo de trabajo durante su cumbre en el Hotel Capella en la isla turística de Sentosa, Singapur, 12 de junio de 2018.
Donald Trump y Kim Jong-un caminan juntos antes del almuerzo de trabajo durante su cumbre en el Hotel Capella en la isla turística de Sentosa, Singapur, 12 de junio de 2018. Jonathan Ernst / Reuters

Entre sus avances en política exterior se destacan los ataques que ordenó en Siria por el uso repetido de armas químicas, en un esfuerzo para apoyar las normas internacionales, decisión criticada por los organismos de derechos humanos. La Casa Blanca también impuso sanciones significativas, aunque bajo presión de la comunidad internacional, en contra de Rusia por las acciones en Crimea.

Aun así, muchas de sus promesas de campaña siguen sin cumplirse. Bajo su agenda de America First (“Estados Unidos primero”), el presidente aún no ha logrado construir el muro en la frontera sur e incluso si logra obtener fondos para ello, el gobierno mexicano no ejecutará el proyecto de ley.

La relación con México es solo un ejemplo del enfoque en materia de seguridad que ha dado Trump a la política exterior hacia Latinoamérica. El mandatario inició el año presionando al Gobierno mexicano por la renegociación del acuerdo comercial NAFTA y finaliza el 2018 responsabilizándolo por la crisis de migración en la frontera tras la gigantesca caravana de inmigrantes, provenientes en su mayoría de Centroamérica, quienes esperan cruzar a Estados Unidos. La gran pregunta es cuánto durará la luna de miel con el nuevo mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador.

Trama rusa: ¿se cierra el círculo?

La investigación por la intervención de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016, conocida también como “Rusiagate”, y que lidera el fiscal especial Robert Mueller, por primera vez está centrada en el presidente Trump y no en las personas que estaban en su círculo cercano durante la campaña presidencial.

Todo debido a las recientes declaraciones de su exabogado Michael Cohen, tras declararse culpable de haberle mentido al Congreso. Cohen aseguró bajo juramento que los planes de Trump para construir una torre en Moscú continuaron mientras se desempeñaba como candidato, esto cuestionando las versiones anteriores del mandatario según las cuales no tenía intereses en Rusia durante la campaña.

El exasesor de seguridad nacional del presidente, Michael Flynn, también ayudó sustancialmente a la investigación, según documentos presentados a la corte por Mueller quien recomendó que este no fuera llevado a prisión.

El fiscal especial busca entre otras cosas esclarecer si Trump cometió el delito de obstrucción a la Justicia tras despedir al director del FBI James Comey, quien era el responsable de las investigaciones en un comienzo. Un delito que podría llevar al mandatario a un proceso de destitución (‘impeachment’).

Hasta el momento, Trump no ha realizado acciones en contra del fiscal especial temiendo el alto costo político que enfrentaría. Pero legisladores demócratas buscan proteger a Mueller ahora más que nunca, tras la salida presionada por Trump del fiscal general Jeff Sessions quien fue reemplazado por Matt Whitaker. El director interino había criticado a Mueller y ahora se ha convertido en su supervisor.

"Trump ha heredado una buena economía..."

Durante el 2018 el desempleo en Estados Unidos ha registrado bajas históricas que no se veían en casi 5 décadas. Trump se atribuye los resultados, pero los números reflejan una tendencia previa a su llegada a la Casa Blanca. Estados Unidos ha tenido momentos de mejora constante desde el cráter de la recesión en octubre de 2009, cuando la tasa de desempleo alcanzó el 10%. “Trump ha heredado una buena economía y ha impulsado una política fiscal poco inteligente. Su única victoria legislativa reduciendo los impuestos, solo ha servido para enriquecer a los más ricos”, dice Gbenga Ajilore, consejero en política fiscal y PhD. en economía de la Universidad de Claremont.

Trabajadores de ensamblaje de Fiat Chrysler Automobiles construyen camionetas pickup en la planta de ensamblaje de FCA Sterling Heights en Sterling Heights, Michigan, EE. UU., 22 de octubre de 2018.
Trabajadores de ensamblaje de Fiat Chrysler Automobiles construyen camionetas pickup en la planta de ensamblaje de FCA Sterling Heights en Sterling Heights, Michigan, EE. UU., 22 de octubre de 2018. Rebecca Cook / Reuters

En 2018 logró firmar un nuevo acuerdo tras la renegociación del TLCAN, ahora TMEC, entre México y Canadá, pero este deberá pasar por la aprobación de las dos cámaras del congreso y varios demócratas han prometido que votaran en contra. El 2008 también fue el año de la guerra comercial con China en materia de aranceles desatada por Washington. Trump considera prolongar la tregua comercial de 90 días negociada con Xi, pero el tono del presidente se torna amenazante, al mismo tiempo que busca alcanzar un acuerdo comercial con Beijing. “Su política arancelaria ha aumentado los costos para los consumidores sin beneficios perceptibles para los productores nacionales”, sostiene Ajilore.

El 2018 termina con un sabor agridulce para el presidente Trump: los resultados de las elecciones de medio término sirvieron como un termómetro para medir el apoyo con el que cuenta el mandatario tras dos años de mandato y de cara a las elecciones presidenciales de 2020. “Trump puede ser reelegido y los que lo subestimen no han aprendido las lecciones del 2016 y aún las del 2018. Fue una victoria enorme en la Cámara, pero para ganar la Presidencia habrá que virar estados como Wisconsin y Michigan en donde los demócratas avanzaron, pero eso no garantiza la victoria en el 2020”, agrega Federico de Jesús.

El presidente cierra el año con una desaprobación del 56 por ciento según Gallup, pero mantiene un sólido apoyo de su base de votantes, quienes lo llevaron a la Casa Blanca y a mantener la mayoría en el Senado.

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