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Dos exdirigentes de Ford fueron condenados a prisión por crímenes durante la dictadura en Argentina

Pedro Müller, uno de los condenados, deja la corte tras el juicio. 11 de diciembre de 2018.
Pedro Müller, uno de los condenados, deja la corte tras el juicio. 11 de diciembre de 2018. Bernardino Avila / Reuters

Pedro Müller, de 86 años, y Héctor Sibila de 91 años, fueron condenados a diez y doce años de prisión respectivamente, por ser cómplices del regimen militar en el secuestro y tortura de 24 obreros de la compañía automotriz en 1976.

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La historia le pasó cuenta de cobro a Müller y Sibilla. Ambos hombres fueron hallados culpables de haber secuestrado y torturado a un grupo de trabajadores de la empresa Ford, en el año en que inició la dictadura militar en Argentina (1976-1983).

El Tribunal Oral Federal de San Martín condenó a los exdirigentes del fabricante de automóviles estadounidense por crímenes de lesa humanidad. A esto se suma la condena de 15 años de cárcel al exgeneral Santiago Riveros, comandante militar a cargo de los centros clandestinos de detención en el Gran Buenos Aires.

Una conquista judicial para las víctimas del caso Ford

Pedro Müller, exgerente de manufactura de la planta de Ford, ubicada aún en la localidad bonaerense de Pacheco, fue condenado a 10 años de prisión. Héctor Sibilla, el exjefe de seguridad de la fábrica, a 12 años.

En 1976, estos dos hombres, junto a Santiago Riveros, fueron los responsables de perpetrar una "caza" de sindicalistas considerados como "revoltosos" dentro de la compañía.

Durante un mes, 24 obreros desaparecieron de sus lugares de trabajo. Todos fueron llevados a un centro de detención instalado al interior de la planta de Ford, donde fueron golpeados, torturados y amenazados. Después de esto, el terror se apoderó de la fábrica. Las torturas fueron un mensaje para quedarse en silencio y no reclamar por nada.

En 1975, el sindicato de Ford organizó una huelga para exigir a los empleadores mejores condiciones en la planta y un aumento salarial. Tras ser torturados, varios fueron enviados a prisión por varios meses, incluso años.

Müller y Sibilla son culpables además de haber facilitado al Ejército los nombres de los obreros que fueron secuestrados, y por permitir la existencia de un centro clandestino.

Cuando las condenas queden firmes en las instancias de apelación, Müller, de 86 años, y Sibilla, de 91 años, cumplirán sus penas en institutos del Servicio Penitenciario Federal.

Por su parte, el excomandante Santiago Riveros, seguirá detenido por otras condenas en su contra que tiene por delitos de lesa humanidad, según indica la agencia EFE.

Con EFE

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