Brasil - Italia

Tribunal Supremo de Brasil ordenó la detención de Césare Battisti, reclamado por Italia

El activista italiano Césare Battisti deja las oficinas de la Policía Federal en Sao Paulo, el 13 de marzo de 2015.
El activista italiano Césare Battisti deja las oficinas de la Policía Federal en Sao Paulo, el 13 de marzo de 2015. Reginaldo Castro, foto de archivo, AFP

La máxima corte brasileña pidió la captura del exmiembro de un grupo armado comunista, condenado a cadena perpetua en Italia por cuatro asesinatos y por quien ese país reclama su extradición. Su abogado aseguró desconocer su paradero.

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La Corte Suprema de Brasil ordenó detener a Césare Battisti, exintegrante de un grupo armado comunista, para que pueda ser extraditado a Italia, país que lo reclama para que cumpla una condena a cadena perpetua por cuatro asesinatos.

Battisti vive en Brasil y recibió esa pena por cuatro homicidios cometidos hace unos cuarenta años, cuando integraba Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas, una organización de lucha armada revolucionaria italiana que participó activamente en la ola de violencia política que sacudió a Italia hace cuatro décadas.

El magistrado Luiz Fux, integrante del Tribunal Supremo Federal de Brasil (TSF), pidió la captura de Battisti luego de que la Fiscalía General lo solicitara "para evitar el riesgo de fuga y asegurar su eventual extradición".

Con esta medida, Fux revocó una decisión que el mismo tribunal había tomado el año pasado para evitar la extradición de Battisti y determinó que el presidente de Brasil tiene que decidir el destino del italiano, dado que el Tribunal Supremo ya había dictaminado que Battisti debía regresar a Italia en 2009.

La extradición del militante italiano estuvo cerca de ser concretada en 2009 cuando un fallo no vinculante de la Corte Suprema dejó la decisión final en manos del gobierno de Luiz Inácio ‘Lula’ Da Silva, quien optó por no extraditarlo el 31 de diciembre de 2010, último día de su mandato.

En este contexto, se espera que, en caso de que sea encontrado, Battisti pueda ser extraditado por el actual gobierno de Michel Temer –que intentó hacerlo el año pasado cuando el exguerrillero fue detenido al intentar cruzar la frontera de Bolivia con grandes cantidades de dinero no declarado y no pudo por el mencionado fallo del Supremo- o por el próximo presidente Jair Bolsonaro, que asume el 1 de enero y ya manifestó su intención de deportar al italiano.

A través de Twitter, Bolsonaro le aseguró al ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, que Brasil extraditará a Battisti.

"¡Que todo sea normalizado brevemente en el caso de este terrorista asesino defendido por compañeros brasileños con las mismas ideas! ¡Cuente con nosotros!", afirmó el mandatario electo en respuesta a un tuit anterior de Salvini, en el que el reclamó que Battisti "es un condenado a cadena perpetua que está disfrutando la vida en las playas de Brasil en la cara de las víctimas".

"¡Me pone de los nervios! Todos mis honores al presidente Jair Bolsonaro si ayuda a Italia a que tenga Justicia regalando a Battisti un futuro en la cárcel", completó.

El abogado de Battisti asegura desconocer su paradero

El abogado del activista italiano Cesare Battisti, Igor Tomasauskas, aseguró desconocer el paradero de su defendido, quien es buscado por la Justicia de Brasil para ser extraditado a Italia.

En declaraciones a la agencia EFE, el letrado sostuvo que no habla con su cliente incluso desde antes de que se conociera la decisión de Luiz Fux.

De momento, se desconoce la localización de Battisti y Tomasauskas señaló que su cliente “sabe las consecuencias de entregarse y de no hacerlo”.

En un comunicado, la defensa de Battisti se mostró “sorprendida con la decisión” del Supremo de Brasil y anticipó que “tomará el recurso necesario para su revisión”.

Battisti, un exguerrillero que lleva décadas prófugo de la Justicia italiana

El exintegrante del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), Césare Battisti, fue condenado a prisión perpetua en Italia en 1993, un fallo que se dio ausencia por cuatro asesinatos cometidos entre 1977 y 1979, acusaciones que él niega.

Desde entonces, pasó cerca de 30 años fugitivo en México y Francia y, cuando en 2004 ese país se disponía a revocar su condición de refugiado político, huyó a Brasil.

En el país sudamericano, Battisti pasó tres años escondido hasta que, en marzo de 2007, fue detenido en Río de Janeiro tras una operación conjunta de agentes de Brasil, Italia y Francia.

En abril de este año, la justicia brasileña archivó la última de las dos causas que Battisti debió afrontar en Brasil: uno por evasión de divisas al intentar cruzar la frontera con Bolivia en octubre de 2017 con 25.000 reales y otro de abril de 2017 por haber declarado una dirección falsa en un documento público.

Con Reuters y EFE

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