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El Ejército sirio tomó el control de Manbij tras el pedido kurdo frente a la amenaza de Turquía

Combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) caminan entre las ruinas en la ciudad de Manbij, el 10 de agosto de 2016.
Combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) caminan entre las ruinas en la ciudad de Manbij, el 10 de agosto de 2016. Foto de archivo, Rodi Said, Reuters

Las fuerzas del gobierno de Bashar al-Asad ingresaron en el enclave dominado por las milicias kurdosirias del YPG. Ese grupo, debilitado tras el anuncio del retiro de tropas estadounidenses, pidió respaldo frente al avance turco.

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El Ejército sirio anunció su ingreso a la ciudad de Manbij por primera vez en años, luego de que las milicias kurdosirias Unidades de Protección Popular (YPG) solicitaran el apoyo de Damasco para hacer frente a la amenaza de una ofensiva de Turquía.

En un comunicado, el vocero de las Fuerzas Armadas sirias, Ali Mayhoub, señaló que el envío de tropas responde al “compromiso” de “afirmar la soberanía del estado en cada centímetro del territorio de la República Árabe Siria” y al “llamamiento de los residentes de Manbij”.

En su declaración, el portavoz indicó que los oficiales izaron la bandera siria en Manbij y reiteró el compromiso del ejército para “aplastar el terrorismo y derrotar a todos los invasores y ocupantes del territorio de Siria”.

El anuncio del ingreso de tropas siria a Manbij llegó minutos después de que las milicias del YPG pidieran públicamente ayuda al gobierno de Bashar al-Asad para proteger esa región ante la amenaza de una ofensiva de Turquía.

A través de un comunicado, el grupo invitó a “las fuerzas del Gobierno sirio, que están obligadas a proteger el país, la nación y sus fronteras, a que tomen el control de las áreas de las que se han retirado nuestras fuerzas, en particular Manbij, y proteger esas áreas contra una invasión turca”.

Esa decisión de las milicias del YPG –tradicionalmente opositoras a Bashar al-Asad- se produce días después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara el retiro de tropas de Siria, que respaldaban a las milicias kurdas en su ofensiva contra el Estado Islámico.

Esa medida promete debilitar la presencia kurda en el este del Éufrates frente a las amenazas de una ofensiva de Turquía, que considera a las YPG como una organización terrorista debido a sus vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), el cual cuenta con una guerrilla activa en territorio turco.

Distribución de fuerzas en Siria: los kurdos reducen presencia en las orillas del Éufrates

Con las milicias del YPG al frente, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), alianza respaldada por Estados Unidos, tomaron el control de Manbij tras vencer al Estado Islámico en 2016.

Sin embargo, ante el avance de las fuerzas turcas -que retomaron el mando en Afrín (en el norte de Siria) tras la operación ‘Rama de Olivo’ a principios de año- y frente a la presión de las milicias pro-turcas, el YPG convocó a las fuerzas oficiales sirias y les cedió el control de Manbij para hacer frente a la posible ofensiva de Turquía en el este del río Éufrates.

France 24

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Reino Unido, las tropas de Bashar al-Asad se desplegaron, en principio, a lo largo de los límites de Manbij, en los puntos de contacto con los rebeldes aliados de Turquía.

Para Turquía, el YPG no tiene autoridad para invitar a otras fuerzas a Manbij

Ante el anuncio del ingreso del Ejército sirio a Manbij, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó a las fuerzas de Bashar al-Asad de encarar una “operación psicológica” en la ciudad y aseguró no tener certezas aún sobre el efectivo traslado de tropas a la zona.

Al margen de esto, Erdogan recalcó que su país no tendrá motivos para ingresar en Manbij una vez que “las organizaciones terroristas” –como cataloga Turquía a las milicias kurdas- dejen el área.

Asimismo, confirmó que una delegación turca viajará a Rusia este sábado para analizar la situación en Siria, tanto por esta cuestión como por el anunciado retiro de tropas estadounidenses.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Turquía aseguró que la milicia kurda del YPG “no tiene autoridad” para invitar a otras fuerzas a Manbij y advirtió a todas las partes que se abstengan de desestabilizar la región.

En tanto, el vocero del Kremlin ruso –aliado del gobierno de Bashar al-Asad-, Dmitry Peskov, celebró el regreso de las fuerzas oficiales sirias a Manbij. "Definitivamente es un paso positivo hacia la estabilización de la situación. La expansión de las áreas bajo el control del gobierno es una tendencia positiva”, subrayó.

Con Reuters y EFE

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