Saltar al contenido principal

El arzobispo de Lyon frente a la justicia por encubrimiento de pedofilia

El cardenal de Lyon, Philippe Barbarin, junto al papa Francisco en una audiencia con personas sin hogar en el salón Pablo VI del Vaticano, el 11 de noviembre de 2016.
El cardenal de Lyon, Philippe Barbarin, junto al papa Francisco en una audiencia con personas sin hogar en el salón Pablo VI del Vaticano, el 11 de noviembre de 2016. Alberto Pizzoli, AFP

Por primera vez, un miembro de la Iglesia francesa podría responder ante la justicia ordinaria por encubrimiento y puesta en peligro en el caso de un sacerdote que durante dos décadas abusó sexualmente de niños scouts en Lyon.

ANUNCIOS

Durante dos años y medio, el cardenal y arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin, es objeto de un procedimiento judicial por “no denunciación de delitos sexuales" y "no asistencia de persona en peligro”. Lo que se le cuestiona es su gestión del caso Bernard Preynat, el nombre de un sacerdote de esa ciudad del sudeste francés acusado de agredir sexualmente a 70 niños scouts entre los años 70 y 90.

Una decena de las víctimas iniciaron la acción legal porque reprochan que el cardenal, quien conoció los abusos al llegar a la arquidiócesis en el 2002, no haya advertido a la justicia y haya dejado en su puesto a Bernard Preynat.

Barbarin comparece junto a otros seis responsables eclesiásticos incluido el prefecto de la congregación para la doctrina de la fe en el Vaticano, el español Luis Francisco Ladaria Ferrer, quien en una carta habría recomendado a Barbarin "tomar las medidas disciplinarias correspondientes pero evitando un escándalo público".

Los hechos de los que se acusa a Barbarin ocurrieron once años antes de su llegada a Lyon en el 2002. Por ese motivo, el cardenal y primado de las Galias asegura no haber encubierto nunca ninguna agresión sexual y en medio de las acusaciones aseguró al periódico Le Parisien en 2016 que "no pensaba renunciar". No obstante, admitió también "errores en la gestión y el nombramiento de algunos sacerdotes" y también pidió perdón a las víctimas. Poco después se reunió con el papa en el Vaticano, que le dio todo su apoyo.

"Alguien me contó sobre el comportamiento del padre Preynat en los años 2007-2008. Se trataba de hechos antiguos por los que nunca se había presentado una queja o algún indicio de reincidencia", explicaba hace dos años Philippe Barbarin, sobre los primeros datos que tuvo de estas denuncias y, pese a las cuales, había confirmado a Bernard Preynat en su cargo en su parroquia.

Pero al ser alertado nuevamente en 2014, esta vez por una víctima, el cardenal le pidió al Vaticano que la prescripción de los hechos -que al igual que en la justicia ordinaria es de 20 años- fuera levantada para iniciar una investigación eclesiástica. Finalmente, ésta fue suspendida en el verano de 2017 cuando Barbarin fue citado ante la justicia por las víctimas.

La investigación judicial iniciada en marzo de 2016 fue cerrada cinco meses más tarde por falta de pruebas dada la prescripción de los delitos. Pero diez víctimas encontraron una figura para recurrir a esta decisión que es la de la “citación directa” presentada en mayo de 2017. Esta herramienta permite a la víctima apelar directamente al tribunal penal en caso de infracciones o delitos, aunque no se puede aplicar en caso de crímenes. El proceso se pone en marcha sin investigación policial y el autor de los hechos puede ir a prisión o recibir una multa. Al final de este proceso de dos días el tribunal de Lyon entregará su veredicto o bien fijará una fecha para su pronta lectura.

Pero la audiencia podría ser aplazada como ya ocurrió en octubre si el Vaticano se niega a notificar nuevamente de su citación a Ladaria Ferrer en vista de su "inmunidad".

Una de las víctimas de Preynat destaca que el caso despertó la reflexión en la sociedad

En conversación con France 24, François Devaux, una de las víctimas de Preynat y presidente de la asociación 'Palabra liberada', dijo ser consciente de que "todo el mundo está esperando las conclusiones de este proceso legal".

"Pero a nosotros nos interesa más el debate que se ha generado, por eso optamos por el camino tan cuestionado de la 'citación' y no el de la instrucción. Efectivamente, tras la decisión, nos arriesgamos a salir golpeados. La cuestión para nosotros es que la justicia se pronuncie y diga si es decente dejar a alguien como Preynat en contacto con niños, un predador sexual. Si es normal, hay que decirlo, que nos expliquen que fue normal lo que vivimos. Que los franceses lo sepan y puedan tomar conciencia porque a veces llevamos a nuestros hijos a instituciones que no están perfectamente reguladas como creemos", subrayó.

François Devaux, uno de los scouts víctimas de pedofilia del Padre Preynat en Lyon, dirige la asociación La Parole Liberée.
François Devaux, uno de los scouts víctimas de pedofilia del Padre Preynat en Lyon, dirige la asociación La Parole Liberée. @laparoleliberee.lpl

Devaux explica que esta acción judicial va más allá del caso de los ex-scouts de Lyon a los que él pertenecía, sino que "atañe a toda la sociedad". Y se satisface que desde que iniciaron esta "citación" muchas cosas hayan cambiado.

"La iglesia se ha reformado, el público cristiano se ha hecho preguntas, la ley cambió en lo que respecta a la continuidad del delito de no denunciación de la Iglesia. Se intentó crear una comisión parlamentaria de investigación al respecto. El Senado creó una misión de información y la imagen de la víctima ha cambiado. Todas las victorias son posibles en este juicio, pero lo importante es que ha llevado a una reflexión, allí esta nuestra victoria, ese era nuestro trabajo", remarcó.

De hecho, en virtud de este caso, en agosto pasado el Código Penal fue reformado en su artículo 434-3 en lo que respecta a la no denuncia de abusos sexuales. Hasta entonces, el texto preveía sancionar a "cualquiera que supiera" de abuso sin informar al tribunal. El participio pasado ha sido eliminado y el delito ahora es a largo plazo: "quien tenga conocimiento" de estos hechos debe informarlos "siempre y cuando no haya cesado".

Un cura pidió la dimisión de Barbarin en internet

La acción de las asociaciones de víctimas para que Barbarin enfrente a la justicia no ha sido la única. A fines de agosto, el cura Pierre Vignon, que cumplía funciones en la diócesis de Valence, cerca de Lyon, creó una campaña en internet para pedir la dimisión del arzobispo.

Este cura, que ha hecho de la lucha contra la pedofilia en la Iglesia su caballo de batalla, le pidió directamente a Barbarin "que renuncie en el corto plazo" por haber callado las agresiones de Preynat, quien hasta 2015 trabajaba en contacto con menores en la diócesis de Lyon.

Finalmente fue Pierre Vignon, y no Barbarin, quien fue retirado de sus funciones. Doce obispos de la región le comunicaron que perdía su puesto de juez de la oficialidad de Lyon en noviembre pasado. Este tribunal de la Iglesia tiene un poder judicial basado en el derecho canónico. Pierre Vignon pertenecía a él desde el 2002, bajo autoridad del Cardenal Barbarin.

Barbarin, un sacerdote atípico

Monseñor Barbarin sorprendió al ser nombrado cardenal de Lyon en 2003, con apenas 51 años. El diario Liberation destacaba que encarnaba a una “joven generación de obispos al mando de la Iglesia francesa".

En su recorrido eclesiástico, Barbarin tenía la experiencia de cuatro años en la isla de Madagascar como misionero en contacto con una población en una situación de extrema pobreza durante los 90.

En Lyon continuó con ese itinerario inusual: se acercó al rabino jefe Gilles Bernheim, con quien escribió un libro en 2008, "El rabino y el cardenal, un diálogo judeo-cristiano de hoy". El mismo enfoque tuvo hacia el Islam, con el rector de la Gran Mezquita de Lyon, Kamel Kabtane.

En julio de 2014, fue el primero en acudir en ayuda de los cristianos de oriente cuando la violencia islamista estalló en Irak y miles fueron condenados al exilio. El obispo Barbarin viajó a ese país y se reunió con el patriarca caldeo Louis Sakho. Era la primera vez en diez años que un religioso francés pisaba suelo iraquí, un gesto simple pero fuerte para aquellos cristianos que parecen olvidados por el resto de la Iglesia.

La cadena de televisión France 3 describe que, en sus homilías, Barbarin “suele exhortar a sus fieles a ir en ayuda de los pobres y corta profundamente con el estilo 'acartonado' de las estructuras eclesiásticas”. Un discurso en la línea del papa Francisco, que se vio opacado por su participación en protestas contra el matrimonio homosexual.

Pero pese a ello se reunión con parejas del mismo sexo que luchaban por el matrimonio igualitario y en el 2013 creó un grupo de reflexión junto a una organización de cristianos homosexuales.

Sus intervenciones públicas, sin embargo, se hicieron más desatinadas desde que volvió a la luz pública el caso Preynat. Su frase "¡Gracias a Dios, la mayoría de los hechos están prescritos!", dicha en el 2016 durante un conferencia de prensa en Lourdes para responder sobre estas denuncias de actos de pedofilia del padre Preynat, aún resuena entre sus fieles y la población de Lyon. “Fue un error de lenguaje”, dijo algunos segundos más tarde.

La página no ha sido encontrada

La página ya no existe o no existía en absoluto. Verifique la dirección o use los enlaces a continuación para acceder al contenido solicitado.