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Francia: los ‘chalecos amarillos’ regresan a las calles para demostrar su fuerza

Los manifestantes que usan chalecos amarillos participan en una manifestación del movimiento de 'chalecos amarillos' en Marsella, Francia, el 5 de enero de 2019. El texto del cartel dice: "Francia no está en venta".
Los manifestantes que usan chalecos amarillos participan en una manifestación del movimiento de 'chalecos amarillos' en Marsella, Francia, el 5 de enero de 2019. El texto del cartel dice: "Francia no está en venta". Jean-Paul Pelissier / Reuters

En su primera protesta de 2019, el movimiento llamó a marchar en ciudades y carreteras para derribar las acusaciones del Gobierno de Emmanuel Macron sobre la falta de manifestantes. Un test que determinará futuras convocatorias.

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La marcha nacional de este sábado 5 de enero, la primera de 2019 para los ‘chalecos amarillos’, ya se conoce como el “acto VIII”. Esta octava jornada de protesta consecutiva volvió a reunir en ciudades y carreteras a miles de franceses, no solo para denunciar una vez más al Gobierno del presidente Emmanuel Macron, sino para demostrarle que el movimiento sigue vivo.

Al menos esta fue la premisa de los ‘chalecos’, luego de que el Ejecutivo francés hablara de un movimiento “desinflado”, en el que apenas quedan individuos “radicalizados”, y mantuviera bajo arresto a uno de los líderes del grupo, Éric Drouet, por “una manifestación en la vía pública sin autorización”.

En lo que respecta a París, más de mil personas marcharon, concentrándose entre los Campos Elíseos, la Bolsa, la Alcaldía y la Asamblea Nacional. Es en estos dos últimos escenarios donde se produjeron algunos enfrentamientos con la policía, la cual respondió con gases lacrimógenos, botellas y piedras. Sin embargo, estos hechos no fueron mayoritarios, ya que gran parte de los manifestantes caminaron tranquilos cantando La Marsellesa (el himno nacional) y bajo el mensaje “Macron, dimisión” o “El rey Macron da migas a los mendigos”.

Del mismo modo transcurrieron otros ‘chalecos’ en el resto de ciudades de Francia, donde, según la emisora France Info y el diario Le Monde, hubo entre 1.200 y 1.700 manifestantes en Ruan (norte del país), cerca de 1.000 en Burdeos (suroeste), 600 en Pau (suroeste) y unos 400 en la ciudad de Grenoble (este). Todos con el mismo lema, dirigido al presidente de la República.

"Estamos hartos de tener que pagar todo el tiempo, hemos tenido suficiente de esta esclavitud, deberíamos poder vivir con nuestros salarios", expresó uno de los manifestantes, frente a las reformas del presidente, quien busca relanzar su mandato en “un año decisivo”.

No obstante, Macron no es el único señalado en esta fecha, ya que este “octavo acto” medirá las próximas convocatorias, que han ido disminuyendo en el contexto de las fiestas navideñas: mientras que el 17 de noviembre las autoridades del Ministerio del Interior contabilizaron 282.000 ‘chalecos’, la cifra disminuyó el pasado 29 de diciembre hasta 12.000.

“El enfado se transformará en odio si continúa, desde su pedestal, usted y sus compañeros, a considerar a los pequeños como mendigos, personas que no son nada”, advirtió el movimiento este jueves 3 de enero, en una carta dirigida al presidente Emmanuel Macron.

Unas palabras que por ahora han provocado el enfado del Palacio del Elíseo, que denuncia al movimiento de querer derrocar al Gobierno: “Los ‘chalecos amarillos’ son agitadores que quieren la insurrección y derrocar al Gobierno (y a Macron)”.

Con Reuters, EFE y medios nacionales

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