Saltar al contenido principal

La Iglesia ucraniana sella con una firma su separación de Moscú

El patriarca ecuménico Bartolomé I y metropolitano Epifanio, jefe de la Iglesia ortodoxa de Ucrania, asisten a la ceremonia de firma de la independencia de la nueva Iglesia ortodoxa ucraniana, en la catedral de San Jorge, sede del Patriarcado ecuménico, en Estambul, Turquía, el 5 de enero de 2019.
El patriarca ecuménico Bartolomé I y metropolitano Epifanio, jefe de la Iglesia ortodoxa de Ucrania, asisten a la ceremonia de firma de la independencia de la nueva Iglesia ortodoxa ucraniana, en la catedral de San Jorge, sede del Patriarcado ecuménico, en Estambul, Turquía, el 5 de enero de 2019. Murad Sezer / Reuters

El jerarca de la nueva Iglesia ortodoxa formalizó en Turquía su independencia del Patriarcado de Rusia, luego de 300 años de vínculo. Esta ceremonia de entrega del “tomos” marca no solo una separación religiosa, sino también política.

Anuncios

Ucrania dio un paso más en su distanciamiento de Rusia. Este sábado 5 de enero, a partir de la firma del “tomos” (una especie de decreto), la Iglesia del país formalizó su independencia religiosa del Patriarcado de Moscú, rompiendo así con 300 años de relación y acentuando una separación política.

El metropolitano Epifanio, jerarca de 39 años elegido el pasado diciembre, y el patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, fueron los encargados de dar a luz a esta nueva congregación, cuya ceremonia tuvo lugar en Estambul (Turquía), en concreto, en la catedral de San Jorge. Hasta allí se desplazó una gran delegación ucraniana, formada por el presidente Petro Poroshenko y el presidente del Parlamento del país, Andrei Parubiy.

“Es para mí un gran honor viajar con el recién electo jefe de la Iglesia ortodoxa ucraniana, el metropolitano de Kiev y toda Ucrania, Epifanio, a Estambul, donde tendrá lugar el esperado acontecimiento”, había anunciado en Facebook Poroshenko, un día antes de viajar a Turquía.

La nueva Iglesia ortodoxa, ya autónoma de la rusa, tendrá un carácter “autocéfalo” y terminará de conformarse en Ucrania, en una última liturgia en la catedral de Santa Sofía de Kiev, tutelada por el mismo metropolitano Epifanio. A partir de entonces, los fieles ucranianos podrán contemplar el “tomos” “cualquier día”, ya que quedará expuesto al público.

Una escisión religiosa, pero también política y territorial

En una entrevista con el medio alemán Deutsche Welle, el líder Epifanio rechazó que esta escisión lleve una carga política, ya que Ucrania “iba en esa dirección durante los últimos 30 años”. No obstante, para el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, parece significar más que un hecho religioso.

“La autocefalia es un acontecimiento de una importancia similar a la aspiración a ingresar en la Unión Europea y la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte)”, llegó a afirmar el mandatario de Ucrania, apoyado por otros líderes políticos que creen que esta firma evitará una mayor injerencia rusa y garantizará seguridad al país. Un territorio europeo que está en grave disputa con Rusia, sobre todo desde la crisis de Crimea de 2014.

Y es que, por más bendición de Estambul, capital espiritual del cristianismo ortodoxo, Ucrania tendrá que seguir compartiendo con Rusia los fieles, los cuales podrán elegir entre la liberada Iglesia ucraniana o la Iglesia ortodoxa rusa –que no reconoce el decreto-.

Además de eso, otro de sus retos será el de obtener la aceptación de otras iglesias del mundo, con el fin de conseguir “unidad” y “fuerza” para “servir al Señor y al pueblo”, en palabras del religioso Epifanio.

Ese será su nuevo camino, después de que el Patriarcado universal de Constantinopla anulara en octubre el “tomos” de 1686 que unía a la Iglesia ucraniana con la rusa y la autorizara a ser la octava entidad autónoma reconocida de esta rama del cristianismo.

Con Reuters y EFE

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.