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Cuatro años después del atentado, Charlie Hebdo denuncia el incremento de la intolerancia

Un fresco recuerda a víctimas del atentado de Charlie Hebdo en París, el 7 de enero de 2019.
Un fresco recuerda a víctimas del atentado de Charlie Hebdo en París, el 7 de enero de 2019. Stephane De Sakutin, AFP

Este lunes se cumplió el cuarto aniversario del ataque contra el semanario satírico que dejó 11 periodistas y policía muertos. Desde la publicación aseguraron que la intolerancia y el extremismo han empeorado.

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En una reunión editorial de última hora de la mañana en las oficinas de Charlie Hebdo el 7 de enero de 2015, hombres armados irrumpieron en la habitación y comenzaron a disparar, dejando 11 periodistas muertos. Los atacantes, identificados como los hermanos Chérif y Saïd Kouachi, también dispararon y mataron a un policía en el exterior del edificio mientras escapaban. A eso le siguió una persecución de tres días en todo el país y, finalmente fueron acorralados y murieron en los enfrentamientos en una imprenta al noreste de París.

Más tarde, la policía supo que los Kouachi habían apuntado contra la revista satírica por sus representaciones irrespetuosas del profeta Mahoma.

De hecho, Charlie Hebdo ha sido conocida durante mucho tiempo por su disposición a satirizar íconos culturales de todos los ámbitos: no tiene favoritos y tampoco apunta siempre a lo ‘sagrado’. El periódico regularmente ridiculiza todos los lados de cualquier debate (más recientemente, tanto los manifestantes de los ‘chalecos amarillos’ como el blanco de su ira, el presidente Emmanuel Macron) y utiliza el humor -a menudo pueril, con una afición por la desnudez y las referencias escatológicas- sin distinciones.

En resumen, Charlie Hebdo se enorgullece de ser un ofensor que ofrece igualdad de oportunidades.

Pero en las semanas y meses posteriores a los ataques hubo una gran cantidad de apoyo global para el semanario, con personas de toda Francia y del mundo luciendo emblemas negros bajo la consigna "Je suis Charlie" (“Yo soy Charlie”, en francés) en carteles, calcomanías y ropa. Unos 1,5 millones de personas salieron a las calles de la capital francesa para una marcha de unidad.

Muchos vieron la violencia como un ataque a la libertad de expresión y la libertad de prensa, y como una advertencia de los peligros de la intolerancia y el extremismo.

Cuatro años después, el liderazgo del periódico dice que las cosas solo han empeorado.

Para el director de la revista, el público le dio la espalda al hecho

La portada conmemorativa de Charlie Hebdo esta semana muestra a un obispo católico y un imán musulmán apagando una llama de vela que representa la luz de la razón. El titular lamenta que la sociedad francesa se haya convertido en “anti-iluminación” ("anti-lumières").

En una entrevista con la agencia AFP, el editor en jefe de Charlie Hebdo, Riss, quien era el artista detrás del dibujo de la portada, dijo que las actitudes del público se han vuelto menos tolerantes desde los ataques. Para él, no solo el hecho se ha desvanecido de la memoria, sino también la importancia social del evento.

“Uno tiene la impresión de que le hemos dado la espalda, por lo que, en nuestra opinión, las actitudes anticuadas siguen ahí, incluso más que hace cuatro o cinco años”, agregó.

"La hostilidad ya no solo proviene de extremistas religiosos sino ahora también de intelectuales", observó.

En un editorial para la edición conmemorativa, titulado "¿Sigues ahí?", Riss lo expresó aún con menos rodeos: "Todo se ha vuelto blasfemo".

Esta semana, en su sección central, de dos páginas, la revista mostró a una gran cantidad de figuras del mundo (a las que llamó "oscurantistas") celebrando el aniversario de los ataques, desde la líder de extrema derecha francesa Marine Le Pen hasta el Papa Francisco y el presidente estadounidense Donald Trump.

¿Cómo va la justicia en el caso Charlie Hebdo?

Hasta el momento, se ha acusado a 14 personas de ayudar a los hermanos Kouachi o su socio Amedy Coulibaly, quien disparó a una mujer policía y tomó rehenes en un mercado kosher en los días posteriores al ataque de Charlie Hebdo, matando a cuatro personas. Coulibaly también murió en un tiroteo con la policía. Se espera que los juicios comiencen en 2020.

A finales de diciembre, el yihadista francés Peter Chérif, un estrecho colaborador de los Kouachi, fue extraditado a París para cumplir una condena de cinco años de prisión después de estar prófugo y para enfrentar nuevos cargos relacionados con el ataque a Charlie Hebdo. El ministro de defensa de Francia dijo que jugó un "importante papel en la organización" del asalto, aunque su rol exacto no está claro.

Pero mientras las ruedas de la justicia francesa parecen girar lentamente, para muchos la amenaza sigue siendo demasiado real.

Zineb El Rhazoui, de 36 años, experiodista de Charlie Hebdo, es objetivo de continuas amenazas de muerte. Crítico incansable del fundamentalismo islamista, estaba en Marruecos en el momento del ataque. Recibió una nueva ronda de intimidaciones a través de las redes sociales después de una entrevista en diciembre con CNews en la que declaró que el Islam debe someterse a "a la crítica, al humor, a las leyes de la República, a la ley francesa".

Rhazoui abandonó el semanario satírico en 2017, acusándolo de ceder ante los extremistas islamistas al no atreverse a representar al profeta Mahoma.

Hoy, Charlie Hebdo gasta más de 1 millón de euros al año en su propia protección. Y aunque sigue vendiendo razonablemente bien, este alto precio lo llevó a estar en rojo en 2017, según las cifras de BFM Business.

Es probable que tales precauciones se mantengan en el futuro previsible. "Ni siquiera estamos seguros de que, una vez que finalice el proceso judicial, volveremos a la vida normal", dijo Riss.

Homenajes en París

Por su parte, el ministro del Interior, Christophe Castaner, y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, participaron de una breve ceremonia en la que recordaron a las víctimas de Charlie Hebdo.

Los presentes entregaron una ofrenda floral en honor a los fallecidos y descubrieron, mientras que Riss, también presente en el acto, dirigió unas breves palabras.

Posteriormente, los funcionarios replicaron un acto similar para honrar la memoria de los cuatro fallecidos en el ataque al supermercado kosher Hyper Cacher, que ocurrió el 9 de enero de 2015.

Texto original publicado en la versión en inglés de France 24

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