Tailandia

Joven saudita retenida en Bangkok quedó bajo custodia de Acnur

Rahaf Mohammed Al-Qunun, la joven saudita que viajó a Tailandia para huir de su familia, en su habitación de hotel en el aeropuerto de Bangkok, el 7 de enero de 2019.
Rahaf Mohammed Al-Qunun, la joven saudita que viajó a Tailandia para huir de su familia, en su habitación de hotel en el aeropuerto de Bangkok, el 7 de enero de 2019. Twitter @rahaf84427714, vía Reuters

Rahaf Mohammed Al-Qunun quedó bajo custodia de Acnur tras ser retenida en el aeropuerto tailandés luego de negarse a regresar con su familia saudita. La joven asegura que sus parientes amenazan con matarla.

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Rahaf Mohammed Al-Qunun, la joven saudita de 18 años que se atrincheró en un hotel del aeropuerto de Bangkok para evitar ser enviada de regreso con su familia, a la que acusa de querer matarla por negarse a vivir bajo las reglas opresoras de la mujer, quedó bajo la custodia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

El reporte sobre la protección ofrecida por Acnur a la joven fue confirmado por Surachate Hakparn, representante de la Oficina de Inmigración, a la agencia internacional de noticias EFE horas después de que lograra difundir su denuncia a través de su cuenta de Twitter, en la que publicó un video detrás de una improvisada barricada en la puerta de su habitación, la cual montó con una mesa y un colchón.

Esto ocurrió cuando las autoridades tailandesas, que la habían retenido por no contar con los papeles necesarios para ingresar al país, fueron a buscarla para embarcarla en un vuelo hacia Kuwait, nación en la que su familia se encuentra de vacaciones.

Precisamente, la joven había aprovechado ese viaje para huir. Según relató, su plan era llegar a Tailandia y, desde allí, viajar a Australia para buscar asilo.

Tras la denuncia pública de la adolescente, las autoridades migratorias de Tailandia dieron marcha atrás en sus intenciones de deportarla y aseguraron que no la trasladarían contra su voluntad.

“Si ella no quiere regresar a casa, no vamos a enviarla. Ahora, ella no tiene intenciones de volver y no podemos forzarla a hacerlo. No habrá deportación hoy”, aseguró el teniente coronel Surachet Hakpal, jefe de la Policía de Inmigración de Tailandia.

El oficial también aclaró que no enviarían a nadie a su "muerte” y explicó que están en diálogo con la joven y las autoridades para definir su futuro. “Si ella prefiere viajar a Australia, lo coordinaremos con la embajada de ese país. Pero si quiere permanecer en Tailandia, hablaremos con la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) para que la acepte como solicitante de asilo y considere darle el estatus de refugiada”, detalló.

Momentos más tarde, un equipo de Acnur se reunió con Al-Qunun para delinear cuáles son sus posibilidades. Posteriormente, se marchó del aeropuerto en compañía de un oficial de dicha agencia de la ONU para continuar la evaluación de su situación.

Por su parte, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita negó tener responsabilidad en la retención de Al-Qunun y aclaró que fue detenida por violar las leyes de inmigración de Tailandia.

En su publicación de Twitter, la joven había asegurado que un empleado de la aerolínea Kuwait Airways le confiscó el pasaporte y le dijo que sería embarcada en un vuelo a Kuwait a pedido de la embajada de Arabia Saudita, acusaciones que fueron desmentidas tanto por las autoridades tailandesas como por las sauditas.

La joven denuncia que sus familiares la “matarán”

El caso de Al-Qunun levantó revuelo luego de que hiciera pública su denuncia a través de un video en su cuenta de Twitter, en el que aseguró que su familia quería matarla y acusó a la embajada de Arabia Saudita de estar detrás de su detención en Tailandia.

Posteriormente, en diálogo con la agencia Reuters, la joven afirmó que “mis hermanos, mi familia y la embajada de Arabia Saudita me esperarán en Kuwait” y no dudo en aseverar: “me matarán”.

En esa misma conversación, Al-Qunun sostuvo que vive “oprimida” porque ella ama “la vida y el trabajo”, pero su familia le “impide vivir” y no le permite “conducir ni viajar”.

Asimismo, agregó que es víctima de “abusos físicos, emocionales y verbales” y que “la encarcelaron dentro de la casa durante meses”. “Amenazan con matarme y me impiden continuar con mi educación”, subrayó.

Según Human Rights Watch, la joven escapó de su familia tras renunciar al islam y a un matrimonio concertado

En declaraciones a la agencia EFE, el investigador de la ONG Human Rights Watch en Tailandia, Sunai Pasuk, aseveró que la Rahaf Al-Qunun se enfrentó a su familia luego de renunciar al islam y oponerse a un matrimonio concertado.

“Se negaba a llevar hijab y había esta tensión con la familia debido a desacuerdos en asuntos religiosos. Que su familia tratara de obligarla en un matrimonio concertado parece que fue la gota que colmó el vaso", indicó.

Teniendo en cuenta que el gobierno saudita no permite a las mujeres viajar sin contar con un tutor masculino, la joven aprovechó su estadía en Kuwait, donde no rige esa regla, para dirigirse a Tailandia. De allí, tenía previsto quedarse unos días para no levantar sospechas y luego continuar hacia Australia.

Según ella mencionó en Twitter, contaba con boleto de avión y visado en regla y acusó a las autoridades tailandesas de “mentir” para evitarle su ingreso al país y al supuestamente negarle contacto inicialmente con las autoridades de Acnur.

A su vez, Al-Qunun también negó que su familia viva en Kuwait, sino que residen en Arabia Saudita, donde su padre tendría un alto cargo político.

Con Reuters y EFE

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